Opinion · Un paso al frente

El «fichaje» militar e ídolo de Podemos es machista, autoritario, indisciplinado e investigado por acoso sexual

Hoy voy a dedicar mi entrada en el blog a Ángel Collado, un periodista de reconocido prestigio que trabaja en otro medio no menos prestigioso: El Confidencial, el diario de los lectores influyentes. Bien, el artículo en cuestión tiene un titular que engancha: El “fichaje” militar de Podemos: autoritario, machista e investigado por acoso sexual. Muy bueno. Hay dos ganchos claros: Pablo Iglesias y acoso sexual. Total, asegurada la lectura de miles o cientos de miles de lectores.

Desde el desconocimiento más profundo del periodismo que tengo, pienso que lo suyo es contrastar la información, por ejemplo, llamando al afectado, ¿no? Bueno, de esto Ángel sabes más que yo, claro. Conste que yo he cometido ya este error en el blog, pero tú después de más de un cuarto de siglo y tu historial (21 años en ABC y 4 en El Confidencial)… El caso es que a mí no me has llamado y mira que aunque he saltado a la fama gracias a la tele los rojos (La Sexta), pues sigo hablando por teléfono con los periodistas que me llaman. Supongo que con tanta documentación que tienes, pensabas que la tenías toda y que la habías interpretado correctamente. Ese es un fallito Ángel. Un pequeño fallito. Porque imagínate que hay más documentación que la que tú tienes e incluso grabaciones que contradicen lo que dices. Sería una faena. Nadie queremos eso, ¿verdad? Demostrado que no has contrastado tu información conmigo, podemos pasar al artículo, a la miga.

El primer ataque es bajo, no me lo negarás, ¿no? ¿Fichaje de Podemos? De hecho, durante bastante parte de la lectura dudo de si atacas a Pablo Iglesias, a mí, me utilizas de arma arrojadiza contra él o matas a dos pájaros de un tiro. Sospecho que no te has molestado en comprobar que también he sido apoyado públicamente por Irene Lozano (UPyD) y Gaspar Llamazares (IU). ¿No les has visto en esa cadena que me está lanzando al estrellato y que tanto parece repugnarte? Esa documentación tenías que haberla trabajado un poco más, creo yo, que luego pasa lo que pasa. Además, el vídeo del programa del 14 de octubre de El Intermedio no tiene desperdicio, así que te lo dejo por si quieres verlo.

Si lo que pretendes es que escupa a Podemos, no lo vas a conseguir. Les estoy muy agradecido a Podemos y a Pablo Iglesias por sus palabras, igual que le estoy agradecido a Irene Lozano y UPyD o Gaspar Llamazares e IU. De momento soy apolítico como corresponde a un militar, si me despiden es difícil saber los proyectos en los que me embarcaré, aunque supongo que ya tendrás fotos mías con Pablo Iglesias y Jorge Méndez (representante de Cristiano Ronaldo y otros muchos futbolistas) apalabrando el fichaje. ¿Una exclusiva en plan MARCA? ¿Cuáles son las cifras o los puestos que me han ofrecido? Sobre todo, porque igual tú, que has demostrado ser un gran investigador, consigues darme una información que yo todavía no tengo.

Por si no ha quedado claro, reformar las Fuerzas Armadas es una cuestión de todos, otra cosa es que nuestro ministro prefiera hacer otra compra de 10.000 millones de euros antes de acabar la legislatura, mientras ignora las propuestas de UPyD, IU o PODEMOS sobre las Fuerzas Armadas y lo que muchos militares llevamos protestando desde hace tiempo. Desde luego, sería mucho más fácil para todos que PP y PSOE quisieran cambiar las Fuerzas Armadas y yo estaría encantado de participar de ese cambio y reunirme con ellos, como me he reunido con cualquier partido político. Por cierto, ¿no te habían informado tus contactos del Cuartel General del asuntillo de los 10.000 millones de euros? Vaya, una pena, porque te daba para un artículo muy interesante. No deja de sorprender que con el colapso económico del ministerio de Defensa, un año antes de terminar la legislatura se produzcan compras por valor de 10.000 millones y, máxime, teniendo una deuda de 30.000 millones de euros. Esto va camino de superar el rescate bancario y sigue sin ser portada de los periódicos ni parte fundamental en los telediarios. Bueno, ¿eh? Otro artículo podría ser cómo el PP evitó cerrar las puertas giratorias (impidiendo que la propuesta de UPyD fructificase) a muchos de tus amiguitos de la cúpula militar que tienen muy buenas relaciones con Navantia, Santa Bárbara o EADS CASA y cuáles son los oscuros intereses en sostenerlas. Quizá sería interesante también uno sobre Pedro Morenés y su “pasado oscuro” -que también lo tiene- en la industria militar…

Bien, decías también que soy autoritario y que los suboficiales huían de mí. Vamos, un azote. Un hombre insoportable. Un tirano. Confesaré que lo soy, si señor. No me duelen prendas reconocerlo. ¡Ahí me has ganado! Arresté a un subteniente porque este se negó a entrar a trabajar a las ocho de la mañana (quería seguir entrando a las nueve o más tarde) y se dedicó a insultarme delante del resto de miembros de la unidad cuando tuve semejante idea (eres un niñato y no tienes ni puta idea de lo que es el Ejército vino a decir, lo digo por si quieres añadirlo a tu extensa documentación). ¡Qué tirano soy! ¡Dos días de arresto por semejante estupidez! ¡Qué mala persona soy! Ahora que lo pienso, me avergüenzo mucho de mí mismo, he de confesarlo. Me pasé bastante, supongo que tuve un mal día. Pero, como eres un gran periodista, has hecho una enorme labor de investigación y te lo mereces, te añadiré más carnaza. Confieso, en primicia y para ti, que arresté a otro soldado en mi carrera militar. El chaval entregó un mensaje con 10 horas de retraso porque se durmió. ¡Hay que ser déspota para comportarse como yo! Tengo que pedir disculpas a toda la sociedad porque imponer dos arrestos en nueve años demuestran que he sido un jefe temible. De los que preferían el látigo al diálogo. Ni que decir tiene que es normal que escapen tres suboficiales de mis garras, por lo malo malísimo que soy, aunque podrías haber añadido que han estado más de cincuenta conmigo en estos años, que no han salido corriendo y que siento una gran admiración hacia ellos. Con este plus de información queda más patente mi crueldad, ¿no?. Decididamente, soy de los que buscan la forma de hacerse temer y encuentran antes la de odiar. Menos mal que le has informado a la opinión pública de ello. Gracias Ángel Collado.

Lo de indisciplinado tengo que confesar que también es cierto. La verdad es que me dejas desarmado. ¡Pedazo de sinvergüenza que soy! Tengo cero arrestos en doce años (hasta que publiqué Un paso al frente). ¡Jolín! ¡Qué dejado por mi parte! ¡Cero arrestos! ¡Qué barbaridad! No entiendo cómo es posible que no me hayan expulsado de las Fuerzas Armadas antes. Si es que son como una ONG los pobres. La verdad es que la paciencia de mis jefes ha sido infinita conmigo.

En cuanto a mi vagancia, eso ya no tiene nombre. Me da hasta vergüenza confesarlo. No sé por dónde salir. Mis calificaciones superan el siete sobre diez hasta después de las denuncias (antes eran ocho con seis sobre diez). Vamos, lo peor de lo peor. Mira por donde, igual no lo sabes, pero te lo cuento, un general me ofrece un curso a cambio de una medalla (¿quieres escuchar la grabación? Si quieres te la mando… si lo gracioso es que muchos de los que te han pasado información o andan declarando o diciendo estupideces están grabados… al final me voy a divertir más de lo que imaginaba) y voy y renuncio al curso. ¡Hay que ser golfo para darse de baja de un curso para no conseguir una medalla! Si es que militares como yo estamos de más en las Fuerzas Armadas. Menos mal que me expulsarán en breve y la sociedad podrá descansar. Bueno, por suerte, tú les has informado antes de lo vil que soy…

Lo del machismo, pues cualquiera que lea lo que escribo y mis declaraciones podrá concluir que es peor aún, que soy misógino y que odio a todas las mujeres. Y no cometo violencia de género con ellas de milagro… ¡Ups! ¿Te he reventado otra exclusiva de las tuyas? ¿Eso era lo siguiente? Raro que un machista como yo haga una defensa a ultranza del papel de la mujer en las Fuerzas Armadas, que proteste porque no se hayan producido arrestos por falta leve o grave por acoso sexual o defienda a las mujeres que han sufrido acoso sexual con tanta energía. Supongo que tengo doble personalidad o algo así, ¿no?

Lo de la denuncia por no entrar a tomar café podría ser cierta, sobre todo, para que dieras alguna en la diana, aunque si quieres te la hago llegar (junto con varias declaraciones) y así descubrirás que lo que se prohibió fue que yo entrase al CECOM. Ya sabes Ángel, supongo vamos, que mi persona es diferente a «personal ajeno a la unidad», salvo que en esa unidad imaginaria tuya englobes a los 129.999 militares restantes y me dejes a mi como «personal ajeno a la unidad». Creo que tú lo entendiste así, ¿no? ¡Otro pequeño fallito!  A mí, que soy muy susceptible, me molestó que me prohibiesen entrar en una sala de café de forma explícita (como así declara el Jefe del CECOM en el juzgado). Eso, en mi mundo, es acoso laboral de baja intensidad, aunque en el tuyo se llama miento a todos los lectores con descaro (como en el resto del artículo) y pongo al teniente este que quiere reformar las Fuerzas Armadas como un esquizofrénico, acosador sexual, indisciplinado, tirano y, de paso, lo tacho de fichaje de Podemos y le atizo a Pablo Iglesias. Bien, bien.

Y ya nos metemos en el fregao, en lo importante. El acoso sexual. Aquí tengo que confesarlo de nuevo, me has vuelto a derrotar. Confieso que soy un acosador sexual. Me has pillado. Además, las pruebas son irrefutables, ¿no? Resulta que iba a la residencia femenina de la chica a visitarla sin su autorización (has escrito: constaba que el oficial incumplía la normativa al visitarla en la zona femenina del alojamiento logístico de Fuencarral y, además, que lo hacía sin el beneplácito de la soldado) y que por eso se abre una investigación, para ver si soy un acosador sexual. Esta versión está muy bien, engancha y mola mucho, aunque falla que es completamente falsa. Revisa tu documentación y léela bien. Yo soy un indocumentado pero leer, lo que es leer, leo aunque a duras penas. Siguiendo con esta versión que has dado, completamente falsa recalco, la podrías haber completado con la declaración de la chica (si quieres te la mando) porque, casualidades de la vida, quien denuncia soy yo y la tengo. ¡Ah! ¿Eso no lo sabias o te hiciste el remolón? ¡Picarón! El caso es que el que denunció fui yo, la víctima ya sabes, cuando me enteré de los rumores que se habían difundido y la que declaró fue ella. ¿Sabes lo que le contestó a un juez a la que tú sitúas como acosada cuando le preguntaron si había sufrido acoso por mi parte? ¿Te lo digo? Te va a hacer mucha gracia… Respondió: NO, ENE-OOO. NO. ¡Ups! ¡Qué faena! Y tú que te habías lanzado ya, ¿eh? Ya tenías a tu acosador sexual en el bote, al fichaje de Podemos haciendo guarrerías, a la estrella mediática de La Sexta como un pervertido… ¡Mmm! Jugoso, jugoso… Debes tener la miel en los labios, ¿no?

En lo de la persecución no es que no tengas razón, es que te han pasado mal las fechas o las has confundido tú a propósito para engañar a todos tus lectores. Vamos, que tampoco aciertas y que no te toca ni la pedrea. En lo de que yo cambio de turno a la soldado porque me entero de las pesquisas, pues podría haber sido cierto de no ser porque el cambio de turno se produjo por causas ajenas a mi voluntad (ya que llegó un soldado sudamericano al CECOM y el único sitio que podía ocupar es el de ella, por si te interesa saberlo) tres meses antes de la investigación de «carácter no judicial». ¿Quieres el teléfono del chico y se lo preguntas? Yo por si quieres documentarte, aunque no sé si es tu linea de trabajo o no.

En lo que dices sobre que la investigación la había mandado el Jefe del Regimiento podría haber colado y habría sido cierto, de no ser porque la solicité yo, entre otras cosas porque las fechas me avalan y así quedó demostrado cuando los tenientes coroneles testificaron delante del juez y quisieron mantener tu versión o la suya -ya dudo-, hasta que tuvieron que rectificar (¿quieres sus declaraciones también?).

Otra que podría haber sido cierta es que el informe era para investigar acoso sexual, si a esas alturas no hubiese quedado claro que era una gran patraña, igual que a estas alturas tu artículo ha quedado retratado por completo. ¿Sabes por qué? Pues porque lo dice ella, lo dicen sus compañeros y lo dicen delante de un juez firmando de su puño y letra las declaraciones. Vaya… ¡Eh! Así que, de un supuesto acoso sexual tenemos ahora a una persona inestable y joven que se ofusca porque la cambian de turno (hasta su madre estuvo llamando al centro para pedir que no la cambiaran de puesto, algo también documentado en declaraciones) y pretende extorsionar a su jefe para cambie su decisión (también testificado), pero este (que soy yo en ese caso) se mantiene firme. Entonces, ella dice algo (con ánimo de conseguir una vacante de su gusto, como así sucede; lo que también está documentado) de lo que no le queda más remedio que arrepentirse cuando yo la denuncio y retractarse judicialmente. Por si ello no fuese suficiente, tienes mi versión que es respaldada por todos los testigos. ¡Ups! Se te desmonta el chiringuito, ¿no? ¡Ah! Lo que llamas persecución es hacer uso de las herramientas que la legalidad pone a mi disposición y no sabes lo que me alegro de ello, porque de lo contrario ahora estaría completamente desnudo ante ti, tu prestigio, tu rigurosidad, tu profesionalidad y las buenas artes de la cúpula militar.

Antes de finalizar, te dejo unas declaraciones (literales) de los testigos que pasaron por el juicio sobre ella, por si quieres documentarte más al respecto: “dijo que estaba muy descontenta con el trabajo a turnos y quería cambiar de puesto” (lo ratifican cinco testigos), “dijo que para salir del mando del teniente tendría que hacer algo gordo, algo que le perjudicase”, “dijo que su padrino (un teniente coronel del RT-22) se la llevaría con él”, “dijo que era mujer y que como tal podía hacerle la vida imposible al Teniente diciendo simplemente que la había acosado o que iba detrás suya y tenía todas las de ganar”…

Si me parece triste que salga esta historia a la luz (ahora hablo muy en serio) es porque la soldado en cuestión, por mucho que se equivocase, tiene derecho a rehacer su vida y porque cada vez que queda certificada una denuncia falsa de acoso sexual, ello da oxígeno a los acosadores y ahoga a las acosadas. Lamento mucho tener que ser yo quien certifique públicamente una falsa denuncia de acoso sexual por las connotaciones que ello tiene, aunque ello demuestra la falta de escrúpulos de la cúpula militar (y la tuya también) que poco o nada les importan las mujeres acosadas, a las que he defendido tanto en el libro UN PASO AL FRENTE como en público, ni la soldado en cuestión. Jugar con estos temas para hacerme daño a mí o para arrojárselo en la cara a Pablo Iglesias me parece bastante más que mezquino.

Para terminar, en cuanto al año 2012 en el que cuentas que se me fue la cabeza, te puntualizo un dato porque no me apetece rebatirte la noticia entera, empezando por el titular que no es que sea falso, es que es un auténtico disparate propio de una persona que ignora la milicia y que, además, se ha documentado o informado muy mal. Para ti puede que sea irrelevante, como mucha información que te he dado, pero los militares lo comprenderán. En septiembre de 2011 fue cuando conseguí el contrato de larga duración hasta los 45 años (hasta 2023) y a ello se debe que no hubiese podido emprender acciones legales antes. Básicamente, porque me amenazaron con no renovarme en varias ocasiones, cambiarme de puesto de trabajo, bajarme las calificaciones, hacerme la vida imposible… y nunca habría podido emprender esta batalla, ni sostenerla en el tiempo como estoy haciendo.

Ahora que ya has conseguido lo que querías, que era ensuciarme, puedes dormir tranquilo y preparar más artículos rigurosos con los que atacarme a mí o a otros. Sinceramente, para que se lo digas a tus «amistades peligrosas» del Cuartel General (a los que supongo debes muchos favores y este artículo es un pago por ello o bien te la han colao pero hasta el fondo), no voy a dejar de luchar por unas Fuerzas Armadas modernas, democráticas y sostenibles económicamente, ni voy a dejar abandonados a los militares temporales a la intemperie, ni a las militares, ni a los padres y madres… Voy a luchar por ellos con todas mis fuerzas y si queréis destrozarme la vida, allá vosotros y vuestra conciencia. Yo duermo muy tranquilo desde que hago lo que tengo que hacer y eso que hace mucho tiempo que tus amiguitos me amenazaron con dar a conocer mi «oscuro pasado» tanto a mí como a personas de mi entorno. Lo contaron en medios de comunicación y círculos políticos para desacreditarme, y cuando ya no ha quedado más remedio han recurrido a ti. Pero como ves, no cedí entonces ni lo voy a hacer ahora.

Toda esta historia denota, además, que hace tiempo que la cúpula militar ha perdido la batalla de las ideas y la razón, por lo que ahora se disponen a jugar sucio y hacer lo que sea necesario con tal de seguir manteniendo su jardín militar a buen recaudo. Esto es, como no tienen argumentos para combatir el mensaje pretender matar al mensajero.

D. Ángel Collado, volviendo a ti, maestro, si tuvieras vergüenza, algo que dudo a estas alturas, pedirías perdón público por tu artículo. Si de verdad no has querido engañar a tus lectores de forma intencionada, lo harías igualmente y tendrías un cabreo monumental con tus fuentes. Veremos a ver quién eres, porque el tiempo nos pone a cada uno en nuestro sitio.