Opinion · Un paso al frente

Eduardo González-Gallarza, exJEMA firmante del manifiesto franquista, fue denunciado por prevaricación

El pasado 21 de agosto se supo que el manifiesto franquista (de 31 de julio de 2018) ya superaba las 600 adhesiones y que había quedado encabezado, en cuanto a la relevancia de los cargos ocupados en activo se refiere, por Luis Alejandre Sintes, exJEME (Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra), y Eduardo González-Gallarza, exJEMA (Jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire).

Así pues, tres semanas después de su publicación, el manifiesto de apoyo a la figura del sanguinario dictador ha conseguido triplicar sobradamente el número de adeptos (comenzó por 181) y ha logrado que dos ex jefes de Ejército se sumen a él. Pero aunque una parte importante de las cartas ya están sobre la mesa, parece que alguna no tiene tanto valor como se dedujera de su categoría.

Si el exJEME Luis Alejandre Sintes, que llegó al cargo durante el gobierno de José María Aznar y fue responsable de la catástrofe aérea más espantosa de las Fuerzas Armadas (el Yak-42), resulta ser un personaje más o menos conocido para la ciudadanía por la multitud de publicaciones existentes (incluida su involucración con el PP en las Islas Baleares), el exJEMA Eduardo González-Gallarza es un alto mando mucho más desconocido, pero con un pasado igualmente hosco.

Denunciado por prevaricación en el año 2005

El exJEMA Eduardo González-Gallarza fue denunciado por prevaricación en el año 2005 con motivo de la reordenación del escalafonamiento de la 41ª Promoción. En dicha reordenación, de la que era el máximo responsable, el hijo de uno de los generales participantes en el proceso de evaluación escaló del puesto 53 al 20 y el vástago de otro ascendió del 44 al 19. Los hijos de los generales participantes en la reordenación quedaron, pues, en los puestos 19 y 20. Uno de detrás de otro. Aquello no parecía muy legal y la Audiencia Nacional anuló la reordenación y ordenó repetirla. La nueva cúpula militar publicó, paradójicamente, exactamente el mismo escalafonamiento que había sido anulado por la Audiencia Nacional, lo que motivó la denuncia.

Esta acusación por “nepotismo”, tal y como calificó el propio denunciante, ofrece una idea clara sobre cómo funcionan este tipo de procesos, los oscuros intereses que en ellos emergen y la poco saludable endogamia de las Fuerzas Armadas.

El padre del exJEMA fue sublevado franquista y ministro del Aire

Que Eduardo González-Gallarza se viera envuelto en una denuncia por nepotismo no resulta tan extraño si tenemos en cuenta que su propio padre llegó a ser ministro del Aire, el equivalente a Jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire. Pudiera ser casual el talento de ambos, pero, por ejemplo, el actual JEME, Fernando Alejandre Martínez, también comparte apellido con el otro ExJEME firmante del manifiesto franquista, el mencionado Luis Alejandre Sintes. La concurrencia de apellidos en determinados rangos y cargos merecería un estudio.

Tampoco resulta peregrino que el exJEMA Eduardo González-Gallarza se manifieste franquista y amenace las decisiones de un gobierno democrático, pues su propio padre fue uno de los militares traidores a la democracia y sublevado junto al fascista y genocida Francisco Franco.

Exigió públicamente la ilegalización de Podemos

Sin embargo, Eduardo González-Gallarza no se hizo ‘famoso’ entre la ciudadanía por la grave denuncia relatada, sino por solicitar en la revista ‘Tierra, Mar y Aire’ la ilegalización de Podemos y su prohibición para concurrir a las elecciones, ya que según él, este partido era “antisistema, en contra de la Constitución que nos hemos dado los españoles, en contra de la Bandera, del Himno Nacional, están dispuestos a suprimir la Semana Santa, a ceder la Catedral de Córdoba a los musulmanes y no sé cuántos desatinos más”. Y no parece que haya variado mucho de parecer.

En un alarde de ingenio pocas veces visto hasta entonces, se atrevió incluso a sugerir que Podemos cambiase su nombre por ‘Jodemos’.

Los militares más importantes del manifiesto carecen de ejemplaridad

Como no podía ser de otra forma, los militares más representativos del manifiesto franquista, que ya aglutina a más de 600 militares, son dos ex jefes de Ejército no solo carecen de valores democráticos, sino que se encuentran escasos de ejemplaridad, lo que no deja de ser un fiel reflejo de todos aquellos que les acompañan en este nuevo, pero recurrente, desafío a la democracia.

Luis Gonzalo Segura, exteniente del Ejército de Tierra y autor de ‘El libro negro del Ejército español’.