Opinion · Un paso al frente

España moderniza 17 helicópteros por el mismo importe por el que podría comprarlos nuevos

España ha anunciado la modernización de 17 helicópteros Chinook CH47 F por un total de 819 millones de euros, noticia difundida por la mayoría de los medios de comunicación en formato telegrama y que en principio no ofrece nada de particular. Ello se debe a que uno de los problemas con la información de Defensa es el desconocimiento y la complejidad que tanto el material como los cometidos ofrecen. Porque, ¿cuándo vale un helicóptero? ¿Y un Chinook CH47 F? ¿Y modernizarlo?

La respuesta no es sencilla. Normalmente, existen muchas versiones y muy diferentes de carros de combate, fragatas, aviones o helicópteros, lo que obviamente afecta directamente al precio. También depende de las relaciones entre países y otras variables, como las comisiones. Y esta última es una cuestión vital en el asunto como veremos más adelante.

Por todo ello, cuando se difunde una noticia como la anterior, un gasto de 819 millones de euros en la modernización de 17 helicópteros Chinook CH47 F, la mayoría de los ciudadanos rara vez protesta, sobre todo, porque desconoce el  mercado y el precio real. Sin embargo, hablamos de más de 800 millones de euros, una cifra que supone un 10% del actual presupuesto del ministerio de Defensa, lo cual debería invitarnos a una exhaustiva fiscalización. Especialmente, en periodos de crisis y recortes.

Si analizamos el mercado, los 819 millones de euros por la modernización de 17 helicópteros Chinook CH47 F se antojan excesivos. Rozando la corruptela o la negligencia, se podría añadir. De hecho, solo hay que contrastar dicha compra con la realizada por los Países Bajos en 2015, que adquirieron otros 17 helicópteros del mismo modelo ‘F’ al que pretende actualizarse el modelo ‘D’. Aquella compra de helicópteros nuevos supuso un total de 1.050 millones de dólares que al cambio supusieron entonces 960 millones de euros, pero que a día 25 de septiembre de 2017, suponen 891,26 millones de euros (1 dólar a 0,85 euros). Es decir, casi la misma cifra pagada por España para modernizar sus 17 helicópteros.

Es cierto que el precio no incluye únicamente la modernización o la compra, según el caso, pero si analizamos los añadidos la situación no mejora. En el caso de la modernización española, informada en La Razón, se añade “la adquisición, renovación y modernización de los sistemas de comunicaciones, los equipos de apoyo en tierra, de planeamiento de misión y el sistema de simulación asociado al sistema, además de formación de pilotos y mecánicos y la documentación técnica”. En el caso de la compra belga, de la que obtenemos la información en el prestigioso portal Infodefensa, se incluyen 12 motores extra, 116 radios de distintas frecuencias, 21 traspondedores, 21  GPS, “piezas de recambio y equipamiento de apoyo, herramientas y equipos de prueba, apoyo para el transporte y el reabastecimiento, entrenamiento de personal y equipo de formación, documentación técnica y otras publicaciones, servicios de apoyo logístico y técnico del contratista y del Gobierno de los EEUU, y otros elementos de logística y apoyo al programa”.

Por tanto, España está modernizando helicópteros al mismo precio que los podría estar comprando, incluso puede que a mayor precio si tenemos en cuenta los “extras” de ambas adquisiciones. Por lo menos con la información ofrecida al respecto.

Llegados a este punto, solo podemos cuestionarnos el motivo.

¿Por qué?

Puertas giratorias. Alambicados enlaces entre políticos, militares y empresarios. Dejando a un lado a Pedro Morenés, ejemplos no faltan al respecto. Sin ir más lejos, la cúpula militar del Ejército del Aire se pasó al sector privado en el pasado mes de enero de este 2018 y lo hizo a empresas que habían facturado 750 millones de euros a Defensa. Javier García Arnáiz, ex Jefe del Ejército del Aire (JEMA), Eduardo Gil Rosella, ex segundo Jefe del Ejército del Aire, y Eugenio Ferrer Pérez, Jefe del Mando Aéreo de Combate, fueron contratados respectivamente por  Global Training Aviation, el Grupo Oesía e Indra.

No se trata de un caso insólito y sería imposible listar todos los altos mandos militares que trabajan en la industria armamentista, pero otro caso sonado se produjo en el año 2009 cuanto el ex Jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra (JEME), Carlos Villar Turrau, y el ex Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada (AJEMA), Sebastián Zaragoza, fueron contratados por Santa Bárbara General Dinamics como Navantia. Como vemos ser ex Jefe de Ejército y fichar posteriormente por la industria militar es casi un clásico.

Volviendo a la cúpula militar del Ejército del Aire fichada por Indra, Global Training Aviation y el Grupo Oesía habría que destacar que Indra, la empresa que recientemente contrató al ex Jefe del Mando Aéreo de Combate, Eugenio Ferrer Pérez, participará en la modernización de los helicópteros Chinook, según el ya mencionado Infodefensa. No solo eso, sino que en una exposición en las FAMET vinculada al mencionado helicóptero participó Tecnobit por los «ordenadores de misión embarcados para helicópteros». Tecnobit es una empresa que forma parte del Grupo Oesía, el cual ha ‘fichado’ al ex segundo Jefe del Ejército del Aire, Eduardo Gil Rosella.

Y nada hace descartar, desgraciadamente, que la empresa que contrató al exJEMA, Javier García Arnáiz, no vaya a beneficiarse de tan costosa modernización. Valga como ejemplo que en el año 2016 Global Training Aviation e Indra participaron juntos en la fabricación de un simulador. Muy lejana al asunto no parece y en estos casos, cuando no toca la lotería al menos se lleva uno la pedrea.

Por tanto, a falta de una investigación que ni Gobierno ni Defensa ni Justicia parece que vayan a emprender, todo hace indicar que nos encontramos ante operación, cuyo coste supera los 800 millones de euros, que poco ha tenido que ver con los intereses generales de los ciudadanos, la Patria si hablamos en términos marciales, y mucho con los bolsillos de los altos mandos militares.

Sea como fuere, estas discutibles relaciones laborales adquiridas por mandos militares que han otorgado contratos por varios millones de euros fueron abordadas en el año 2014 en el Congreso de los Diputados sin éxito, ya que tanto el PP como la entonces CiU se negaron a ‘cerrar’ las ‘puertas giratorias’ a los altos mandos militares que concedieran contratos. Ahora que gobierna el PSOE está por ver si hará algo para solucionar este grave problema para los bolsillos de los contribuyentes.

 

Luis Gonzalo Segura, exteniente del Ejército de Tierra y autor de ‘El libro negro del Ejército español’.