Verdad Justicia Reparación

Semblanza de Carlos Slepoy, abogado laboralista

Por Mely de la Cruz, miembro de La Comuna

Cuando canta el gallo negro
es que ya se acaba el día.
Si cantara el gallo rojo,
otro gallo cantaría.
¡Ay, si es que yo miento,
que el cantar que yo canto
lo borre el viento! 
¡Ay, qué desencanto
si me borrara el viento
lo que yo canto!


Conocí a Carli cuando aún caminaba ayudado de un bastón. Subía al local del sindicato, Solidaridad y Unidad de los Trabajadores (SUT), una vez a la semana, para atender a aquellos que teníamos problemas laborales –y no éramos pocos–. Estaba allí toda la tarde hasta que terminaba de escuchar a todos. Luego venían los juicios, las sentencias y celebrábamos o no. Gracias a él, yo celebré bastantes.

Según pasaba el tiempo ya ni el bastón podía ayudarle, así que íbamos a su casa a consultarle, no podía subir al local. Siempre disponible y dispuesto ¡con una generosidad tan grande! Le he visto hacer un escrito en el hospital, boca abajo, en un pequeño ordenador, y ¡vamos allá! Tantas veces ingresó en el hospital que yo bromeaba de que le iban a nombrar VIP allí. Risas no faltaron.

No le pregunté qué hacía aquí un argentino, por qué tenía ese problema para caminar; hay un cierto pudor cuando no conoces bien a alguien… esas preguntas me atreví a hacérselas un día en el Hospital para parapléjicos de Toledo: estaba allí para ver si le podían solucionar uno de sus múltiples problemas.

Allí, al sol (le gustaba más el sol que a los lagartos), no olvido lo que contó, cómo salió de Buenos Aires, de la cárcel al aeropuerto para subir a un avión que le traería para acá; allí estaba la madre para darle su guitarra y la palabra utilizada, DESGARRO, para expresar lo que sintió. Y me impresionó. Como un resumen de aquello: Desgarro ¿se puede explicar mejor una situación dolorosa?

Sonreía mucho, como si todo lo sufrido lo llevara de esa manera, como lo llevan las personas optimistas y positivas.

Digo siempre con mucho orgullo, que Carli fue mi abogado laboralista, que consiguió cosas que repercutieron en muchos trabajadores para bien y que eso es lo que está, lo que tenemos. Un resistente bárbaro y una gran persona. Ahí están todos los buenos momentos que pudimos compartir y los dolorosos que tuvimos que vivir. Te echamos de menos, Carli, y siempre estás presente.

17 de abril de 2021, en el 4º aniversario de su partida

 

BREVES NOTAS BIOGRÁFICAS DE CARLOS ALBERTO SLEPOY PRADA

Nació en Buenos Aires, en 1949. Abogado y jurista comprometido con los derechos humanos y la justicia universal. Víctima, a su vez, de la dictadura argentina, se exilió en España desde 1977 donde ejerció como abogado laboralista. La agresión de un policía que le disparó por la espalda, en 1982, le causó graves heridas, cuyas secuelas continuaron toda su vida. Acusador popular contra Pinochet y el torturador argentino Scilingo, su alegato en el juicio contra este último forma ya parte de la historia de la Justicia Universal.

Fue impulsor de la Querella Argentina contra los crímenes del franquismo desde su inicio en 2010, miembro de la coordinadora CEAQUA y estrecho colaborador de LA COMUNA, asociación a la que perteneció como Socio de Honor hasta el día de su muerte,el 17 de abril de 2017.