En la cumbre de la pobreza

Los discursos con resultados no dan titulares

Durante estos días en que se celebra la Cumbre de Revisión de los ODM, muchos periodistas se han esmerado en analizar los discursos de Sarkozy, Zapatero, Merkel... "Naturalmente", hoy todos los que llamaban a Intermón Oxfam preguntaban por las expectativas sobre el discurso de Obama, por las implicaciones del discurso de Obama, por las críticas al discurso de Obama...

Obama, Obama, Obama. Yo me he intentado acercar hoy a la sede de Naciones Unidas para poneros unas fotos justo a la hora en que estaba llegando Obama, y la nada amable policía neoyorkina que se ocupa de la seguridad en la Cumbre me ha tratado como una delincuente por querer sacar una foto en la calle a tres manzanas de distancia con un nokia mini. Cuento esto para compararlo con ayer. Ayer fui a escuchar a otros Jefes de Estado y Ministros, también fui a un evento sobre justicia social... y sin ningún problema tomé fotos de la entrada a la Asamblea General.

Ayer, anteayer, y esta mañana, hablaron presidentes y ministros de muchos países en desarrollo. Hicieron lo mejor posible para sintetizar en cinco minutos los avances que sus países han realizado hacia las metas del milenio, cómo lo han hecho, cómo piensan continuar progresando y qué les hace falta. Pero de ellos no hablan los periódicos, con la falta que hace que la gente sepa que la imagen del dictador ladrón ya no es la que prima en África, sino la de gobernantes formados después de la independencia colonial, con presencia cada vez mayor de las mujeres, con grandes habilidades para la planificación, la gestión económica y la negociación internacional. Gobernantes que se hablan de tú a tú con los y las líderes sociales de sus países y rinden cuentas ante la comunidad internacional. A quién le importan.

En cambio, Obama sí merece que se corten las calles, se prohíban las cámaras, se hable antes, durante y después. Cría fama y échate a la cama, dice el refrán. No es que Obama haya venido a hacer la siesta a Naciones Unidas, pero sí es cierto que su discurso, que está mereciendo toda clase de titulares, sólo traía promesas de futuro. Pocos resultados, y ninguna cuenta de porqué EEUU no ha cumplido ya sus compromisos en la lucha contra la pobreza. Tampoco trajeron esos deberes los europeos. Pero todos merecen titulares. ¿Qué periódico sacará en portada mañana a Malawi o Sierra Leona, por haber sido capaces de enfrentarse a los dictados de las instituciones financieras internacionales y a la inconstancia de los donantes, para ofrecer a su población más pobre alimentación sostenible y salud para madres y niños?