Opinion · Voces de la precariedad

Este país no aguanta más

Ya es Septiembre; no me había dado ni cuenta…

En Septiembre todo el mundo vuelve a su rutina: a la vuelta a cole, la vuelta al trabajo y  la depresión posvacacional. Pero yo no. No tengo nada de eso, porque hace cinco años que no tengo vacaciones.

Mi vida se detuvo en enero de 2014, cuando despidieron a Paco, mi marido, que trabajaba en la planta de Coca-Cola en Fuenlabrada. Desde entonces, parece que solo vivo el “día de la marmota”. Solo tengo un único objetivo desde hace cinco años: QUE COCA-COLA PAGUE TODO EL DAÑO QUE NOS HA HECHO.

Desde que la  Audiencia Nacional dijera en junio del 2014 que el ERE ERA NULO, la empresa no ha hecho nada más que dilatar bajo subterfugios el cumplimento de la sentencia. El día 27 de septiembre volvemos a tener otro juicio, y ya van…no sé; he perdido la cuenta. Solo sé a ciencia cierta que hemos ganado todos y cada uno de los litigios. Y que aún así seguimos luchando.

Nunca pensé que tendría alma de espartana, de luchadora, pero en estos casi cinco años no he dejado un solo día de batallar, e incluso me he metido en otras guerras. Solo cuando sales a la calle todos los días y dejas de mirarte el ombligo, te das cuenta que hay gente que está siendo desahuciada (como las vecinas de La Camocha); que los pensionistas no llegan a final de mes; que los fondos buitre están haciendo subir artificialmente el precio de los alquileres; que los taxistas pelean contra multinacionales con sede en paraísos fiscales por su futuro; que los bomberos forestales se juegan la vida por cuatro duros; que los trabajadores de Amazon no pueden ni siquiera parar para hacer pis; que las camareras de piso (las kellys) cobran menos de 2€ por habitación… que este país ya no aguanta más.

Este ERE me ha cambiado la vida, nunca volveré a ser la de antes, pero es que tampoco quiero ser la de antes: quiero sentirme poderosa, porque he luchado y porque he ganado. He ganado a Coca Cola, el icono del capitalismo, y ahora me siento casi imbatible. Y la empresa lo sabe.

Lo intentaron. Querían destruirnos, que nos fuéramos a casa con las migajas del ERE. Pero decidí quedarme y luchar. Echo la vista atrás… ¡qué recuerdos! ¡cuántas cosas he sido capaz de hacer que no sabía que se podían hacer!. Hemos escrito un libro, hecho una película, cientos de actos reivindicativos, hablar ante 20.000 personas, ir a una manifestación  contra el C.E.T.A a Estrasburgo… He recorrido miles de km por toda la geografía española y ¡hasta he hecho un desnudo para la legendaria revista Interviú!. Todo para dar a conocer nuestra lucha.

A lo largo de estos años he ido encontrando gente maravillosa que no apoya y que hace consumo responsable (es decir, boicot de toda la vida); gente con vidas muy interesantes, que hace algo más que  ve fútbol o ‘Sálvame’; gente que quiere cambiar las reglas de juego, para que no seamos siempre los mismos los que paguemos los platos rotos.

Coca Cola, tú puedes seguir como hasta ahora: sin acatar la sentencia; pero sabes que nunca negociaremos nada por debajo de nuestra sentencia y que, si hace falta, nos veremos en el tribunal de Estrasburgo.

Ya lo decía mi abuela: lo que no te mata te hace más fuerte. En mi caso, eso es lo que has conseguido, Coca Cola; me has hecho fuerte. Me has hecho Espartana de Cocacolaenlucha.

Aurora Jurado

Espartana de Coca-Cola en Lucha

Sigue a No+Precariedad en Facebook, Twitter y YouTube