Público http://blogs.publico.es/ Columnas y Blogs de Público <![CDATA[Strambotic - De los creadores del Licor Hijoputa, llega a tu badulaque la crema catalana Artículo 155]]>

Artículo 155 hay que decirlo más. Selfie: Rubén Lavandera.

Aquí, el que no corre vuela y Rubén Lavandera es el Usain Bolt de las marcas ofensivas e insultantes. El empresario que lo petó con el licor Hijoputa, desoyendo a sus compañeros y pasándose por el arco los mandamientos más esenciales del marketing, ha visto un filón en el tan traído Artículo 155, ése que Rajoy amenaza con aplicar a la díscola Cataluña por sus veleidades soberanistas. En otras palabras, el licor tiene publicidad gratis gracias a nosotros, los medios.

Licores y Aguardientes Hijoputa ha presentado por todo alto su nuevo licor de crema catalana Artículo 155. Viene en dos tamaños, 20 cl y 100 cl, a razón de 5,58 y 12,73€. En la etiqueta aparecen gráficamente Puigdemont y Junqueras cociéndose en el fuego lento del procés.

“Por lo general, la gente se lo ha tomado con humor, por que es como hay que tomarse este asunto, pero ha habido alguno que me ha llamado ‘subnormal’ y ha colgado fotos de policías y gente sangrando. Dice que cómo puedo hacer algo así. A mí me da igual. Esto me está dando mucha publicidad”, asegura Lavandera en declaraciones a La Nueva España.

Que hablen de mí, aunque sea bien, que decía Salvador Dalí: el empresario ya tuvo que nadar a contracorriente para poder lanzar la marca Hijoputa, tal y como cuenta en su biografía en la página web de la empresa. Dado el gran éxito de la nomenclatura, Lavandera decidió seguir por el mismo derrotero y añadir a su oferta las renombradas -es un decir- etiquetas  “Cojonudos”, “Orujo pa Pecadores”, “Sinvergüenza”, “Don Pedo”, “Dulces orgías”, “Chochinos” y “Orgías del mar un orgasmos para el paladar”, entre otros hallazgos.

Ahora llega el turno de Artículo 155, que, sin ser oficialmente insulto, sí resulta bastante insidiosa.

Visto en La Nueva España. Más información en Licores y Aguardientes Hijoputa (hay que decirlo más).

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No se vayan todavía, aun hay más:

– Ley Mordaza+Ley de Tráfico: la “pinza” del Gobierno contra los fumadores de cannabis

– Botellón de garrafón: veinte bebidas que te dejarán resaca con solo leer la etiqueta

 Diez bebidas y golosinas que pasaron de la ficción a la realidad

 

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2017-10-20 23:00:18
<![CDATA[Tremending Topic - La credibilidad del nuevo PSOE en dos portadas de ‘El País’]]> El PSOE de Pedro Sánchez ha acordado junto al Gobierno de Mariano Rajoy la aprobación del artículo 155 de la Constitución en Catalunya. El mismo Sánchez que en julio de este año afirmaba que "nunca apoyaría el 155". Antonio Maestre ha publicado en su cuenta de Twitter las dos portadas de 'El País' que dejan en evidencia el cambio de postura del partido socialista entre el 7 de julio y el 20 de octubre de este año. Los tuiteros han continuado la crítica del periodista.

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2017-10-20 19:40:07
<![CDATA[kⒶosTICa - Japón y su cisterna subterránea contra el cambio climático]]> Las imágenes de Puerto Rico tras el paso del huracán Irma nos han recordado lo expuestos que estamos a nuestras propias acciones, al modo en que maltratamos al Planeta y éste nos devuelve esa violencia en forma de catástrofes naturales. Las lluvias torrenciales y los problemas que éstas provocan son una de las estampas que más se repiten, con independencia del país y su nivel de desarrollo.

Algunos países que por su situación y orografía están más expuestos a inundaciones hace tiempo que comenzaron a tomar medidas, no tanto para frenar la polución que generan, sino para parar o paliar los daños que se provocan. Japón es un buen ejemplo de ello, pues ha invertido miles de millones en la construcción de una gigantesca cisterna subterránea en Tokio para hacer frente a estas inundaciones que pudieran derivarse de los efectos del cambio climático.

La Agencia Japonesa de Meteorología ha detectado que las precipitaciones se han incrementado en algunos puntos en más de un 70%. En el siglo XX, los efectos del agua terminaron por hacer que algunas partes de la ciudad se hundieran hasta cuatro metros y medio. En la actualidad y como sucede en Holanda, las áreas por debajo del nivel del mar están protegidas con robustos diques.

Esta tendencia alcista de las precipitaciones, sumada a su proximidad al mar y el progresivo crecimiento del nivel de los océanos, hacen que la metrópolis japonesa, hogar de cerca de 14 millones de personas, sea especialmente vulnerable. Además, a la vuelta de la esquina, en 2020, se encuentran los Juegos Olímpicos que albergará Japón, para los que el país quiere estar perfectamente preparado.

Las dimensiones de este sistema subterráneo, que se terminó en 2006 con una inversión superior a los 2.000 millones de dólares, es tal que podría albergar a la Estatua de la Libertad o el transbordador espacial. Se trata de una suerte de cavernas conectadas por túneles cuyas canalizaciones buscan desviar el agua lejos de las zonas de la capital nipona más vulnerables a una inundación.

Hasta cinco grandes depósitos de casi 80 metros de profundidad por unos 30 de ancho son los encargados de absorber el agua de lluvia. Diversas canalizaciones terminan por conducir esta agua a un gigantesco tanque, más grande que un campo de fútbol (177metros de largo por 78 de ancho y 18 metros de alto), con sus techos sostenidos por 59 pilares de dos metros de diámetro. En este tanque se han instalado múltiples bombas industriales que se ocupan de ir expulsado todos los metros cúbicos almacenados de un modo controlado, hacia el río Edogawa, que termina por desembocar en la bahía de Tokio.

Este sistema de cisternas está abierto al público en las épocas donde no hay peligro de inundación. Es preciso reservar con cuatro semanas de antelación, con visitas guiadas para grupos de 25 personas. Los visitantes pasean por el sistema de cisternas con la sensación de estar en una especie de palacio de grandes columnas. Desde el Gobierno japonés se utilizan estas visitas para concienciar a las personas sobre el peligro real de las inundaciones y cómo es posible adaptarse a la nueva situación que, en realidad, ha provocado la mano de los seres humanos.

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2017-10-20 12:20:09
<![CDATA[Otras miradas - ¿Y quién no adoctrina?]]>

Marta Nebot
Periodista

Adoctrinar, según la RAE, es inculcar a alguien determinadas ideas o creencias. Así que repitan conmigo la conjugación completa:  yo adoctrino, tú adoctrinas, él adoctrina, nosotros adoctrinamos, etc.  Educar es eso, ¿no? y , además, aquí todos somos españoles –de momento– y latinos para siempre, así que la mayoría no sabemos hablar sin ser vehementes y sin pretender convencer al oyente, que casi siempre, en lugar de escuchar, espera su turno. Pero es que, además, si lo pensamos un poco, nos damos cuenta de que el adoctrinamiento no es solo individual es también institucional, global y hasta planetario.

En la era de la propaganda infinita no se salva nadie y algunos, que llevan siglos y siglos siendo los maestros, ni siquiera hoy tratan de ocultarlo. La Iglesia Católica, por ejemplo, sigue imponiendo a sus feligreses la obligación de educar a sus hijos en su fe. De hecho, este punto para ellos es innegociable y adoctrinan a los padres con tiempo, cuando se casan, antes incluso de engendrarlos. Por experiencia, creo que adoctrinar en una fe a edad temprana deja efectos secundarios –por más atea que me declare, confieso estar atada a un cierto agnosticismo melancólico y oportunista que me visita los días malos–. Pero nadie se plantea prohibir a los padres imponer su religión. De hecho, casi todas las religiones hacen lo mismo y las diferentes culturas y tradiciones actúan igual.

Las que consideramos más civilizadas  nos adoctrinan para que aceptemos como ciudadanos tolerantes cosas inaceptables como que la mujer, en según que partes, es ciudadana de segunda, de cuarta o incluso, peor que un perro o que las personas –ya sin género– a este lado de la verja tenemos derechos humanos y al otro no o que la propiedad privada es sagrada incluso cuando el reparto de la riqueza es más que una burla a media humanidad. Así que el asunto tiene trampa por los dos lados:  el del adoctrinamiento y el de la tolerancia.

En realidad, todo el mundo adoctrina y a lo mejor que hemos llegado es a respetar que cada uno adoctrine en su tierra como le venga en gana y a que cada padre elija que ideas mete en la cabeza de su prole. Bueno, eso hasta ahora…

De repente, con la crisis catalana, se escucha demasiado a menudo en Madrid que los independentistas están adoctrinados, como si fuera algo extraordinario, como si los del PP o cualquier otro partido no lo estuvieran igualmente.

Los medios de comunicación, de hecho, en estos tiempos convulsos, se han puesto con todas las manos a la obra adoctrinadora, ya sea con consigna o autoconsignados, por obligación o porque están convencidos de que la gente es muy fácil de manipular y temen que otros les manipulen más y mejor.

Xavier García Albiol, el presidente del PP catalán, me decía el domingo pasado, en la Ceremonia de Entrega de los premios Planeta, que el 155 no significará la convocatoria de elecciones inmediatas. Según sus propias palabras, de hacerlo así “el resultado sería parecido”. El presidente del PP catalán cree necesario que pase un tiempo y que –atentos– se termine con el adoctrinamiento en las escuelas. Es decir, déjennos adoctrinar a nosotros un rato antes de votar. La misma idea que me viene a la cabeza cada vez que en estos días veo banderas en un balcón:  nacionalismo contra nacionalismo;  quítate tú, que me pongo yo.

Educar bien – o lo mejor posible– seguramente sea adoctrinar en más de un pensamiento, en la pluralidad y en la no certeza, salvo en la que nos dice que es muy probable que uno mismo se equivoque de vez en cuando y más de lo que cree y en consecuencia,  en el respeto a quién en tu opinión se está equivocando.

A cierta edad, cada uno decide quien quiere que le adoctrine y es libre cuando es capaz de cambiarlo a su antojo y lo hace, aunque sea de vez en cuando, por higiene mental y porque sigue buscando quien pueda hacerlo.

Ya andaba reflexionando sobre todo esto cuando esta semana, Toni Cantó defendió en el Congreso una moción de Ciudadanos contra “el adoctrinamiento” nacionalista en las aulas catalanas con la que Ciudadanos pretendía aprobar las denuncias anónimas, las inspecciones de oficio y las responsabilidades disciplinarias de profesores y directores de los centros educativos.

A casi todos los grupos les pareció un disparate. Le acusaron de querer organizar “una policía interna” educativa,  a lo que Cantó contraatacó con el “supremacismo” en las escuelas catalanas, que, en opinión de su partido –puesto que nadie ha salido a desmentirle o matizarle– va camino de instalarse también en la Comunidad Valenciana y en Baleares por culpa de los socialistas.

El PNV le llamó “racista y sectario” y el Pdecat, o al menos una de sus miembras – Lourdes Ciuró– directamente le dedicó un corte de mangas.

Toni Cantó atacó incluso a los populares, que se abstuvieron, por pretender “descafeinar” su iniciativa con enmiendas que Ciudadanos no aceptó.   

Finalmente, sólo UpyN votó a favor y la policía educativa, de momento, quedó sólo en el imaginario ciudadano.

Así que, volviendo al principio:  por favor, que cada uno adoctrine como pueda y en las urnas se dirima quién lo hace mejor.

Mientras la educación y la justicia  efectivas no sean los pilares reales democráticos seguiremos jugando a ver quien adoctrina con más éxito. Conviene recordar muy a menudo que el pacto educativo sigue brillando por su ausencia y que los juzgados, sobrecargados como siempre, han tardado siglos en rectificar los abusos nacionalistas denunciados en las escuelas catalanas, condenando a injusticia a las familias afectadas.

La mejora de la educación y de la justicia aquí son tradicionalmente esos pilares democráticos guardados en ermitas alejadas del juego, a las que solo se acude para darse golpes de pecho en tiempos electorales. El asunto es tan elemental que pareciera que no se mejoran por algo. Se dice tanto que la democracia es el sistema menos malo y tan poco que para mantenerlo ya se está tardando en mejorarlo.

 

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2017-10-20 11:39:54
<![CDATA[Tierra de nadie - Aznar se lo está pensando]]> Por si no éramos pocos parió la abuela, que además es abuelo y se ha quitado el bigote. Se echaba de menos un nuevo pronunciamiento de Aznar sobre Catalunya, que es un tema recurrente en su repertorio, y, como era de esperar, ni con el anuncio de la aplicación del articulo 155 de la Constitución se ha dado por satisfecho el caballero. El expresidente cree que la “continuidad histórica de España” está en juego y que enmendar ahora a Constitución sería dar al independentismo una victoria en diferido más grande que un finiquito. Al enemigo ni agua ni reforma del Título VIII. A ver si Rajoy se entera de una santa vez.

Con cada brete, con cada “momento crítico” hay un temor latente de que el ayer líder de la derecha y hoy conseguidor de multinacionales, pero ante todo estadista, cumpla con su “responsabilidad personal” con su partido y con el país y regrese para salvarnos del apocalipsis. Con la misma amenaza lleva desde 2007, cuando en una cena con el entonces embajador de EEUU, Eduardo Aguirre, le confesó que si viera que España “está realmente desesperada” quizás tuviera que volver a la política nacional. Afortunadamente, entre que no estamos tan desesperados como para un suicidio colectivo y que el comisionismo va viento en popa, el peligro viene conjurándose, pero harían bien Puidemont y Rajoy en no tentar a la suerte, especialmente porque se trata de la nuestra.

Aznar se encuentra en estos momentos en la misma tesitura que el asno de Buridano, ese animal tan indeciso que no supo elegir entre dos haces de heno exactamente iguales y murió de hambre. El de FAES ahora mismo es incapaz de establecer si la mayor lacra para la humanidad es el populismo que ha desestabilizado Venezuela o el independentismo que puede quebrar a España y a Europa, y esa duda le corroe. Para evitar la inanición, que en su caso sería mutismo, pontifica contra ambas como si le fuera la vida en ello.

En su encono con el nacionalismo catalán hay mucho de expiación o simple bipolaridad. Sus filípicas pasan por alto su dominio del idioma en la intimidad y ese matrimonio suyo con el pujolismo en el hotel Majestic, en el que dejó de exigir al enano que hablara castellano e hizo posible, por ejemplo, que los Mossos sean hoy la policía ordinaria e integral de Catalunya. El españolismo más rancio no olvida que su decisión de no recurrir la ley de 1998 hizo posible la inmersión lingüística que no tardó en detestar, y lleva clavadas a fuego las apreciaciones del entonces molt honorable sobre su fructífera colaboración con el PP: “No conseguimos tanto en toda la etapa de Felipe González”. ¿Acaso el demonio era bueno de joven?

La lección que nos da Aznar es que no hay diálogo que valga y que una reforma constitucional sería un pago a plazos al secesionismo, cuando en realidad es la única posibilidad que tiene el país de mirarse al espejo y reconocerse. Su solución es fortalecer la sociedad civil, repartiendo quizás banderas españolas más grandes porque las que se ven, a excepción de la de Valdebebas, son una ridiculez. “Nadie –ha dicho- puede abdicar de su responsabilidad”. De ahí a anunciar su vuelta hay un paso. Cualquier situación por mala que sea es susceptible de empeorar. Que conste.

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2017-10-20 09:29:46
<![CDATA[Punto de Fisión - No me chilles que no te veo]]> La historia del desacuerdo entre Mariano y Puigdemont promete dar mucho de sí en futuras temporadas de El ministerio del tiempo. Hasta es posible que haya salido ya en algún episodio y todavía no nos hayamos enterado. La intensidad de su sordera mutua recuerda la de esos matrimonios que siguen viviendo juntos por pura inercia, comunicándose únicamente a través de papelitos colocados con imanes en la nevera.

“Que estoy pensando en irme de casa”.
“No sé si entiendo lo que escribiste ayer”.
“Mira, en realidad no dije lo que dije”.
“Acuérdate de comprar pan”.

La política hace extraños compañeros de cama, salvo en España, donde hace silenciosos compañeros de mimo. Mariano y Puigdemont llevan una semana y pico hablando del diálogo que no pueden compartir porque para eso tendrían que mantener un diálogo que no pueden compartir porque para eso tendrían que mantener un diálogo etc. Es como el bucle de una película francesa de arte y ensayo, o más bien como Brokeback Spain, una versión de Brokeback Mountain trasladada al teatro del absurdo, en lenguaje para sordos y, en lugar de ovejas, burros y cabras de la Legión.

“Mejor olvidamos lo que pasó ayer en la tienda de campaña”.
“No hay nada que olvidar, no pasó nada, no hay ninguna tienda de campaña”.
“De acuerdo, dejémoslo estar”.
“Que vamos a dejarlo estar si yo a usted no lo conozco de nada”.

La primera carta de Puigdemont -que llegó a manos del gobierno poco antes de que se cumpliera el plazo para apretar el botón rojo- ya va camino de convertirse en el manuscrito de más difícil interpretación de la literatura española, por delante de Las soledades de Góngora y de los monólogos de Antonio Ozores. Aquí no está fallando sólo la política: está fallando la filología. Es posible incluso que la carta estuviera escrita en catalán.

“¿Te me vas a declarar ?”
“Todavía no lo ha votado el Parlament”.
“Pero yo oí cómo te me declarabas, todo el mundo lo oyó”.
“No me chilles que no te veo”.

De hecho, vistas las dificultades del gobierno en pleno para descifrar la carta, Puigdemont ha dejado otra la mañana del jueves en el frigorífico. Dicen que es una estrategia para ganar tiempo, pero al paso que llevan, más bien parece que se trata de una espléndida forma de perderlo. Todo sería mucho más rápido y vistoso si lo hicieran en un grupo de guasap, en código morse o incluso por señales de humo. Pero hay que salvaguardar el aspecto esencialmente decimonónico de la democracia, un modelo de gobierno tan moderno que todavía se vota en urna y con papel a unos candidatos que alfombran los muros con pasquines como las compañías de zarzuela o las giras de music-hall. Lo ideal sería que ambos presidentes, después de cartearse a base de palomas mensajeras, acudieran en calesa a un duelo al amanecer. Mucho hablar de España y de Cataluña pero aquí lo que cuenta es el modelo vasco de conversación: para qué vamos a hablar si podemos resolverlo a hostias. Ante los mensajes de Puigdemont, Mariano y sus asesores se han quedado rascándose la escafranda, como los astronautas intentando descifrar los chorros de tinta de un calamar espacial. Lo mejor sería orquestar un desencuentro en la tercera fase con la nave Cataluña a punto de abandonar la órbita terrestre: ninoninoniiii.

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2017-10-20 06:30:02
<![CDATA[Aquí no se fía - El abuso de las horas extra]]> Los efectos de la crisis se vieron amplificados en España con ese arma de destrucción masiva de empleo que fue la reforma laboral. Las dos reformas laborales, en realidad: la de Zapatero de 2010 y la de Rajoy de 2012. Ambas se llevaron por delante derechos que había costado décadas conquistar y desarmaron a los trabajadores en su relación con los empresarios. Como era fácil prever, aquello trajo consigo un brutal aumento del paro y una galopante merma de la calidad del empleo. Mucha gente, que gozaba de estabilidad y de un salario razonable, fue puesta de patitas en la calle y sustituida por otra peor pagada y sujeta a contratos temporales.

Hay quien dijo entonces y continúa sosteniendo ahora que la reforma laboral sirvió para evitar males mayores y que sin ella era imposible la recuperación. Sin embargo, lo cierto es que, a día de hoy, no sólo seguimos sin alcanzar el volumen de empleo previo a la crisis, sino que el que existe es de mucha peor calidad. Conseguir un trabajo fijo a jornada completa constituye para muchos españoles una auténtica quimera, y disfrutar de una retribución suficiente para vivir con el mínimo desahogo es una inaccesible ilusión. Desconozco qué hubiese ocurrido sin reforma laboral; pero lo que ésta ha traído, la catástrofe que ha sido para los trabajadores, está a la vista de todos.

El empeoramiento de las condiciones de empleo llega con mucha frecuencia a la más pura y dura explotación. Un ejemplo de ello son las horas de más que algunos empresarios obligan a trabajar, sin pagar un euro a cambio. Bueno, algunos empresarios no; más bien bastantes, si hacemos caso de las estadísticas oficiales. Cada semana se hacen nada menos que tres millones y medio de horas extraordinarias sin remunerar y, por lo tanto, completamente ilegales. Eso equivale a más de cien mil puestos de trabajo, que se podrían crear en beneficio del empleo y de las cuentas de la Seguridad Social, que no están precisamente para tirar cohetes.

El Congreso, a propuesta del PSOE, ha tomado en consideración una proposición de ley cuyo objetivo es poner coto a la prolongación abusiva de la jornada laboral por decisión de los empresarios. Sólo los grupos parlamentarios del PP y Ciudadanos han votado en contra. Si finalmente se aprueba, será obligatorio que todos los centros de trabajo cuenten en el futuro con un registro fehaciente de entrada y salida de sus empleados. Deberá quedar constancia en él de los horarios reales, de modo que la autoridad laboral esté en condiciones de verificar si se ajustan a la normativa vigente. ¿Servirá para algo? No lo sé, porque ya se sabe que hecha la ley, hecha la trampa. Pero a quienes se la saltan hay que ponerles las cosas lo más difícil posible. Las horas extraordinarias son una lacra y lo que no se puede es mirar para otro lado y seguir sin hacer nada.

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Puedes seguirme en Twitter: @vicente_clavero

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2017-10-20 00:19:54
<![CDATA[Postdatas - Digo, Diego y Labordeta]]> Desde que la deriva catalana se le escapó de las manos al Gobierno no he dejado de culpar a Mariano Rajoy de los cinco años perdidos.

Incluso he defendido que la reprobación de Soraya Sáenz de Santamaría tenía mucho sentido parlamentario, en tanto en cuanto el problema siempre ha sido y será político y ella era de facto la ministra política para Cataluña. Y que conste que le tengo ley: me parece lo mejor del Gobierno con mucha diferencia.

Antes de esta grave crisis, yo ya tenía la peor opinión de Mariano Rajoy por los numerosos casos de corrupción que han salpicado al PP bajo su presidencia.

Dicho esto, sin embargo, creo sinceramente que tras el fiasco de la intervención policial del 1-O (un error que dio alas al independentismo), el presidente del Gobierno ha manejado la crisis con firmeza pero sin desbarrar, ofreciendo al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, un relato claro sobre las graves consecuencias del DUI y un puente de plata para evitarlas.

Ante quienes un día sí y otro también le exigían públicamente que aplicara de inmediato el artículo 155 (y que mandara los tanques si fuera necesario), Rajoy les ha mantenido el pulso sin inmutarse y ha logrado el apoyo del líder del PSOE, Pedro Sánchez, que a cambio le arrancó una reforma constitucional muy necesaria para intentar buscar en el Congreso de los Diputados un nuevo encaje de Cataluña en la Constitución.

Rajoy ha aguantado las andanadas de Aznar, que rezuma extrema derecha por los cuatro costados. Se ha mantenido firme ante un Albert Rivera inflamado de patriotismo electoralista y obsesionado desde el principio con la aplicación del artículo 155 y la convocatoria de elecciones en Cataluña. Hasta le ha tumbado una inoportuna iniciativa legislativa de Ciudadanos para luchar contra el adoctrinamiento en los colegios.

El último en sumarse al frente crítico con Rajoy ha sido El País, que editorialmente está un día en Digo y otra en Diego.

Tras elogiar la reforma constitucional pactada por el PP y el PSOE, en Manos a la obra, por entender que resultaráclave para desbloquear la vida política y defender en 155: cuenta atrás que “Puigdemont tiene tiempo esta semana para evitar la respuesta del Estado”, se descuelga ahora, en Cataluña, en el agujero, asegurando que “el Estado de derecho y la democracia han sido arrinconados, ante el desconcierto en Madrid”.  Y se explica volviendo a la brocha gorda y a la semántica faltona: “La desconcertada y desconcertante reacción del Gobierno de Mariano Rajoy, mal asesorado en su alianza con el igualmente desconcertante y desconcertado Pedro Sánchez, ha acabado por redondear el entuerto”.

¿En qué quedamos? ¿No había que ponerse manos a la obra? ¿La cuenta atrás no contenía aún una rendija para el diálogo? ¿No tenía que estar el PSOE entregado al Gobierno?

Alberto Cortés cantaba que entre el matón y el cobarde solo media la resaca.

Este nuevo bandazo editorial tiene una resaca clara, la frustrada operación de sustitución de Juan Luis Cebrián por Javier Monzón en la presidencia de Prisa. Se la llevó por delante Sorayita, que al parecer no fue consultada y que, en el fondo, no se fía ni de un Cebrián mandando entre bambalinas ni de Monzón en pleno ejercicio de sus funciones.

Todo muy desconcertante, un espectáculo de tipos desconcertados. Y no me refiero al director, Antonio Caño, ni al jefe de opinión, José Ignacio Torreblanca, que ya bastante tienen con haber convertido un periódico que fue referencia del centro-izquierda español en papel de prestamista.

Y tampoco a Cebrián, que ya tiene lo suyo con llevar a sus espaldas la doble condición de partero y enterrador de la criatura.

Apunto directamente a Felipe González y a Alfredo Pérez Rubalcaba, acreditados hombres de Estado que, en los días que corren, actúan por horas como si fueran vulgares cobradores del frac.

Por cierto, el penúltimo párrafo de la última carta de Puigdemont pone de manifiesto que “la verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero”, que puso Antonio Machado en boca de Juan de Mairena: “Finalmente, si el Gobierno del Estado persiste en impedir el diálogo y continuar la represión, el Parlament de Cataluña podrá proceder, si lo estima oportuno, a votar la declaración formal de la independencia que no votó el día 10 de octubre”.

Un último esfuerzo: con esto debería bastar para buscar un acuerdo que evite liarnos de nuevo a garrotazos, o Labordeta volverá a mandarnos a la mierda.

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2017-10-19 19:00:33
<![CDATA[Ecologismo de emergencia - Las claves de los nuevos incendios]]> Juan López de Uralde

 

Los incendios que asolaron hace unos días el noroeste español deben ser motivo de grave preocupación. Más allá del debate político sobre la clamorosa ausencia de la Xunta de Galicia en la noche del domingo 15 de octubre, que dejó abandonados durante las horas más dramáticas a sus ciudadanos, es necesario también hacer una reflexión de fondo sobre los cambios ambientales que nos han traído hasta una situación crítica.

Hasta ese fatídico fin de semana, en Galicia este verano se habían quemado 12.400 Has. En sólo unas horas se quemaron más de 35.000. Esta cifra nos da una idea de la magnitud y de la intensidad de lo que ha ocurrido en Galicia. Un balance verdaderamente atroz.

El cambio climático es sin duda un elemento clave para entender lo que está pasando. Hay un amplio consenso en todos los análisis realizados hasta ahora sobre los incendios, en que las insólitas condiciones ambientales para un mes de octubre, con altas temperaturas, una enorme sequedad acumulada, y los fuertes vientos que creó el huracán Ofelia, son condiciones sin las cuales no se puede explicar la magnitud de lo ocurrido. El cambio climático ya no puede ser nunca más obviado a la hora de planificar la lucha contra los incendios forestales.

Los montes de Galicia se han convertido en enormes plantaciones de especies pirrófitas (eucalipto y pino). En apenas dos décadas el crecimiento de la masa forestal de eucaliptus ha crecido en un 65%, superando sobradamente la superficie prevista en el Plan Forestal de Galicia para 2032. Estas plantaciones, en un ambiente de alta sequedad y temperaturas agobiantes son la gasolina que sólo necesita que alguien prenda.

El fuego ha sido utilizado siempre como herramienta de trabajo en el mundo rural: clarear bosques, limpiar rastrojos, ganar terreno para pasto, eliminar hojarasca, son algunas de las actividades en las que tradicionalmente el fuego ha jugado un papel clave. Quizás una parte de los últimos incendios que han asolado el noroeste español tenga este mismo origen. Pero no es menos cierto que cada vez el medio rural se encuentra más deshabitado y más envejecido. Lo que ayer podía quizás hacerse de forma controlada, hoy se convierte en incontrolable, porque ni siquiera hay población suficiente para hacerle frente.

Creo que cambio climático, falta de política forestal preventiva y abandono rural son tres factores clave que explican lo que se ha vivido en estos días en el noroeste español. Sin duda hay más factores, pero ahí hay tres claves muy importantes que requieren ser tenidas en consideración para hacer políticas eficaces contra los incendios.

Por último hay que investigar quién enciende la cerrilla. Es probable que no haya mafias, ni tramas. Pero también lo es que lo que ha ocurrido en el noroeste español es terrorismo ecológico, que ha causado cuatro muertes y una enorme destrucción ecológica. Por ello es necesario investigar las causas y llegar hasta el final para esclarecer estos hechos, y llevar a los responsables ante la Justicia.

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2017-10-19 11:30:42
<![CDATA[Al piano - PSOE: regreso al pasado]]>

Ricardo de Sá Ferreira

Existen 3 momentos de la historia reciente que marcan y seguirán marcando la trayectoria del PSOE. El primero se dió el 23 de agosto de 2011 cuando el PSOE, junto con el PP, simbólicamente firmaron la capitulación de la soberanía española al Banco Central Europeo. Rendición total y absoluta donde los partidos al puro estilo de Cánovas y Sagasta llegaron a un rápido acuerdo de incluir el concepto de estabilidad presupuestaria en la propia Constitución que decían defender. Ni referéndum, ni consulta ciudadana ni nada, se impuso el artículo 135 a secas. Tanto el PSOE como el PP no querían entender los mensajes lanzados por las plazas aquel 15 de mayo del 2001 donde el pueblo español exige a los representantes políticos más democracia directa y, sobre todo, que su voz fuese tenida en cuenta. Resultado: PSOE y PP cerraron un acuerdo por arriba donde los de abajo no tenían cabida.

El artículo 135 marca un antes y un después en la trayectoria del Partido Socialista Obrero Español porque sería la antesala del comienzo del fin de la socialdemocracia española. Se rompía el eje diferenciador entre izquierda y derecha, y se diluían la posiciones de unos y de otros.

El segundo momento se dío el día 22 de mayo de 2017. A diferencia del primer momento, este se presentó como la apertura de un nuevo capítulo donde Pedro Sánchez recogía de su militancia un claro mandato de ruptura de la bunkerización política. Vientos del cambio soplaron por Ferraz. El nuevo PSOE iniciaba un  giro de 180º grados que tanto ansiaba la militancia del PSOE y que puso a Pedro Sánchez como Secretario General, y dejando muerto al PSOE de Susana Díaz y a las baronías caducadas. Adiós al viejo PSOE, y hola al nuevo.

Se abría una ventana de diálogo, donde se podría articular una política de cambio para condicionar las políticas del PP. Se abría la ventana de un regreso de la socialdemocracia clásica, basada en el keynesianismo, las políticas cíclicas expansivas, en la reconstrucción del Estado de Bienestar y el reconocimiento de la riqueza plurinacional de España, punto este que separó las aguas en el PSOE. El nuevo Pedro Sánchez se parecía mucho más a su militancia que el antiguo Pedro Sánchez.

El tercer momento es el que estamos viviendo ahora mismo con el nuevo giro del PSOE.  El nuevo PSOE, que decía reconocer el carácter plurinacional de España, ha envejecido en una cuestión de días. La plurinacionalidad del PSOE se quedó en el cajón, mientras el PP saca el manual político de Rodolfo Martín Villa o de Arias Navarro para solucionar la crisis catalana. Porrazos y hostias, todo en nombre del nacionalismo-constitucionalista. Y el PSOE siendo cómplice. Ni referéndum, ni diálogo ni nada. A cambio de una comisión para estudiar una posible reforma territorial – que además no cuenta con los representantes catalanes – el PSOE respalda al PP en la aplicación del artículo 155. Pedro Sánchez vende gato por liebre a sus militantes, y el grito de “todo el poder para los militantes” se quedó en el mismo cajón que la plurinacionalidad. Una vez más, el bipartidismo al sonido de los tambores de guerra impulsados por Albert Rivera, pactan por arriba una solución que rompe el país por abajo. Gana el PP y Ciudadanos. El PSOE ha fallado a la izquierda, ha fallado a sus militantes y – sobre todo, ha fallado al pueblo. 

La pugna entre el pasado y el futuro, el PSOE ha elegido regresar al pasado. Desgraciadamente, parece que volvemos lo mismo. Parece que la historia se repite, primero como tragedia y ahora como farsa.

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2017-10-19 08:50:32
<![CDATA[A contracorriente - Régimen de excepción y superexplotación del trabajo]]> Conforme los trabajadores fueron logrando disminuir la duración de la jornada de trabajo, los grandes empresarios fueron implementando métodos nuevos de explotación de la fuerza de trabajo. Como no podían disponer de los trabajadores por tantas horas, han tenido que implementar la productividad del trabajo, la utilización de la mano de obra de manera más intensa, para mantener e incluso extender la extracción del excedente.

Se sitúa en el centro del capitalismo ese mecanismo que ha permitido un gran ciclo de desarrollo económico, combinando expansión e integración de amplios sectores de la clase trabajadora. Mientras que, en la periferia, los mecanismos han sido otros.

Al llegar tarde al mercado internacional, las burguesías periféricas han intensificado la explotación de la clase obrera para lograr condiciones competitivas en el plan internacional, que les permitiera encontrar espacios en ese mercado. De ahí que los mecanismos de superexplotación se hayan desarrollado tan ampliamente en la periferia.

La categoría de superexplotación del trabajo es parte inherente de la teoría marxista de la dependencia, elaborada por Ruy Mauro Marini, gran intelectual brasileño, que ha vivido y producido prácticamente toda su obra en el exilio, en Chile y en México, siempre asociada a la militancia política, en Brasil en la organización Política Obrera (Polop), en los otros países en el MIR chileno. Su obra articula una concepción de cómo en la periferia se combinan la dependencia externa con las condiciones específicas de la lucha de clases, particularmente de la extracción del excedente.

Es solo en ese marco teórico que se puede comprender cabalmente el significado y el lugar de la superexplotación del trabajo. Se trata de formas agregadas de explotación, de extensión de la jornada y de intensificación de la explotación que, combinadas, generan mecanismos que elevan la explotación muy por encima de las condiciones normales, estructurales de extracción de la plusvalía.

Esos mecanismos, a su vez, bloquean cualquier posibilidad de expansión del mercado interno de consumo popular, porque se remunera a los trabajadores por debajo de sus necesidades básicas. De ahí que los modelos de acumulación en la periferia dependan de las altas esferas de consumo del mercado y de exportación.

La superexplotación requiere, a su vez, condiciones políticas para que se efectúe. En Brasil, fue indispensable el “bloqueo salarial”, para que se diera el “milagro económico” durante la dictadura militar. Fue el santo del milagro económico. La dictadura combinó así la represión política con la superexplotación de los trabajadores.

Las restauraciones neoliberales en países como Argentina y Brasil concentran gran parte del accionar de los gobiernos en generar las condiciones de elevar la explotación de los trabajadores. La “reforma laboral” brasileña es el mejor ejemplo de la imposición de condiciones salvajes a los trabajadores, que incluyen, entre otras, medidas como reducir en menos de una hora el horario de almuerzo o permitir que mujeres embarazadas que amamantan a sus hijos trabajen en condiciones insalubres. Prácticamente los derechos elementales de los trabajadores son abolidos , incluyendo la duración de la jornada de trabajo o el salario mínimo, que tienen que ser discutidos en cada campaña salarial. Se impone, como dicen cínicamente sus promotores, lo discutido sobre lo legislado, esto es, si el nivel de desempleo y la correlación de fuerzas en que se dan las negociaciones permiten, no hay límite para que se impongan las condiciones mas salvajes de explotación de los trabajadores.

Los regímenes de excepción, en que el Poder Judicial ya no es garante del Estado de derecho, en que gobiernan los banqueros, en que se impone la tercerización de las relaciones de trabajo, en que se retira las defensas de los sindicatos para defender las conquistas de los trabajadores, en que se impone el Estado mínimo, con la centralidad del mercado, es el mejor escenario político para que la superexplotación de los trabajadores se imponga.

Hasta hace algunas décadas, la sociología del trabajo era una de especializaciones más prestigiosas y solicitadas en el campo de las ciencias sociales. Después de las críticas a la excesiva “centralidad del trabajo”, se ha pasado al polo opuesto, en el que pareciera que las actividades del trabajo son unas entre tantas otras, y no la actividad esencial que ocupa la mayor parte del tiempo de la gran mayoría de las personas en el mundo.

Hay que rescatar la importancia de las relaciones de trabajo, en un mundo en que, más que nunca, la mayoría aplastante de la humanidad vive del trabajo, por más diferenciadas que sean esas actividades. Que esa gran mayoría vive del trabajo y para el trabajo.

La teoría marxista de la dependencia de Ruy Mauro Marini es el mejor marco teórico para ese indispensable rescate.

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2017-10-19 08:10:05
<![CDATA[Bulocracia - Así que quieres espiar su WhatsApp…]]> Una de las cuestiones más buscadas en Google es “cómo espiar por WhatsApp”. Sí, sois así de chungos. Y la búsqueda no da docenas de resultados, sino cientos. Cientos de sitios donde aseguran que puedes fisgar las conversaciones de tu jefe, tu pareja, tu prima o quien te dé la gana. Basta con tener su número de teléfono.

Aclaremos de antemano que si fuera cierto que se pueden espiar las conversaciones de WhatsApp de tu jefe, tu pareja, tu prima o quien te dé la gana, hacerlo sería un delito castigado con penas de prisión de entre uno y cuatro años. Pero, ¿se puede?

No. Es imposible espiar conversaciones por WhatsApp. Ninguna de esas aplicaciones para espiar que se ofrecen en redes sociales permite cotillear a nadie. Son todas falsas, por más que puedan llamar la atención y convenzan sus reclamos.

Uno de esos reclamos, por ejemplo, pasa por asegurar siempre que esa app que tienes delante en la pantalla es la que debes descargarte porque es la nueva versión mejorada, y no la mala anterior que no funcionaba bien, y lo admiten. Es todo lo mismo pero lo hacen para que vuelvas a picar.

Estas aplicaciones para cotillas perversos además pueden ser peligrosas, porque no funcionan pero premian a sus víctimas con suscripciones Premium que salen caras, robo de datos, malwares varios y nada bueno. Es sorprendente que campen a sus anchas teniendo en cuenta que el objetivo de espiar que prometen es un delito y además son fraudulentas, igual que los tutoriales de Internet que presuntamente detallan cómo espiar por WhatsApp. Se justifican diciendo que lo de que espíes es para que tu cuenta sea más segura, lo cual no tiene mucho sentido.

Espiar no, usurpar sí

Aunque de alguna manera todo lo que se comparte es susceptible de ser fisgado, en eso hay grados, y WhatsApp es una aplicación bastante segura. Ni siquiera la app puede leer conversaciones porque no las almacena. Cada mensaje que se envía genera su propio código encriptado de manera aleatoria, así que para espiar una conversación habría que descifrar uno por uno el código de cada mensaje.

No es posible espiar las conversaciones de WhatsApp de otros usuarios, al menos como un mero observador, aunque existe otra manera de ‘espiar’ por WhatsApp, la única, que pasaría por apoderarse de la cuenta de la víctima. Es decir, robar la cuenta para entrar en ella como si del propio titular se tratase. Pero eso ya no sería espiar, sino usurpar. En cualquier caso, otro delito en toda regla.

Prisión por mirarle el móvil

Para casos desesperados, siempre está el recurso de hurtar el móvil del otro y espiarlo directamente. Pero también es un delito, tipificado en el Código Penal como descubrimiento y revelación de secretos en su artículo 197, y castigado con penas de cárcel de tres meses a siete años.

Sí, es un delito mirar el teléfono de otro, conlleva cárcel y si se trata del móvil de la pareja tiene el agravante de parentesco y las penas son mayores. En 2015 ya hubo una sentencia de dos años y medio de prisión y multa de 6 euros diarios durante 19 meses, por parte de un juzgado de Girona, para un hombre por “apropiación de archivos informáticos entre conyuges” al hurgar en el móvil de la que era su esposa en esos momentos.

Unos meses antes, un juzgado de Jaén había condenado a un año de prisión y pago de una multa de 1.080 euros, por un delito de “descubrimiento y revelación de secretos”, a una mujer que miró el móvil de su marido y encontró conversaciones de éste con la vecina que probaban que habían mantenido una relación. Fue la vecina quien la denunció, pidiendo su acusación inicialmente 13 años de prisión para la denunciada.

Al menos espiar por WhatsApp es imposible. Porque puede parecer una frivolidad, pero con estos precedentes judiciales, se me ocurre que si denunciaran a todos los que le han fisgado el móvil a su pareja y les juzgaran de esta manera, quizá no habría hueco en las cárceles para tanto personal.

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2017-10-19 08:00:50
<![CDATA[Econonuestra - Economía feminista y fronteras de justicia]]> Agustín Franco Martínez
Profesor universitario. Cáceres.

“La única idea nueva que podría salvar a la humanidad en el siglo XXI es que las mujeres asuman la dirección del mundo. Creo que la hegemonía masculina ha dilapidado una oportunidad de diez mil años. (…) Invertir los poderes es un asunto de vida o muerte”. [García Márquez, Time Magazine, 15/10/1992].

Un modelo económico justo, democrático, igualitario, solidario pasa por la reconsideración de los sujetos morales de justicia en el marco de las relaciones de poder entre los sexos. ¿Qué modelos económicos democráticos pueden proliferar en contextos desiguales y cuáles en terrenos más igualitarios? Vamos a plantearnos esta pregunta desde las claves de la economía feminista.

Siguiendo a Nancy Fraser en sus Escalas de justicia podemos identificar los tres modelos básicos (en gradiente ascendente): nacionalismo, internacionalismo y cosmopolitismo, sin olvidar en primer lugar el tribalismo como modelo social más primitivo o primigenio, producto de la sedentarización de pequeñas comunidades. Si a ellos les añadimos las coordenadas de género en las relaciones de poder, veremos varias cosas. Destacamos ahora dos principales, partiendo de la base que los cuatro modelos orbitan alrededor del sol democrático y que todos pueden a priori acercarse a la misma distancia de este astro político.

Primero, que además del grado creciente en cuanto a las preocupaciones y consideraciones morales sobre quién es nuestro prójimo, lo destacable es la oposición (evolución) entre estos modelos en cuanto a su área de influencia patriarcal o matriarcal. Así tenemos los pares tribalismo-cosmopolitismo y nacionalismo-internacionalismo. Así, por ejemplo, el drama de los refugiados y de los pueblos desnacionalizados, inmigrantes en su propia tierra, desde los extremeños trashumantes a los palestinos, sólo puede resolverse desde claves –como mínimo– no nacionalistas, esto es, internacionalistas o cosmopolitas.

Y segundo, que la principal baza del nacionalismo es su apelación a la identidad y su potencial proximidad a la democracia más genuina (esta última, en teoría, es la misma baza para todos los modelos, al menos como posibilidad).

En cambio, la mejor carta del internacionalismo y del cosmopolitismo es su confluencia con los espacios de poder feminizados y feministas, además de su adhesión a las vindicaciones de igualdad, donde los impactos patriarcales se han difuminado hasta un nivel mínimo e incluso nulo, quedando parcialmente subordinados a lo sumo a una preferencia patrilineal (o de línea de descendencia paterna).

Sin embargo, el nacionalismo quiebra las principales reivindicaciones feministas a sus tres niveles básicos: redistribución, reconocimiento y representación, porque todas caen bajo el influjo patriarcal, más o menos suavizado.

En el marco nacionalista la representación política paritaria adolecerá siempre de cierta dosis de patriarcalismo. Y la excepcionalidad será la norma para el ascenso de las mujeres al poder, que lo harán preferentemente como epicleras [1]: “Éste era el nombre de las mujeres griegas capaces de heredar -al no tener hermanos- el nombre y los bienes paternos. Las epicleras, excepcionales, eran autorizadas a proseguir el linaje paterno porque si no éste se interrumpiría”.

Más aún, este caldo de cultivo nacionalista casa bien con las iniciativas de la llamada economía social y solidaria, en las que la posición de la mujer sigue siendo (secretamente) subalterna y explotada. Una trampa, un caballo de Troya, por la que las instituciones de la iglesia católica pretenden desarmar y marginar el impulso feminista, como ya antes hicieron con las reclamaciones obreras y socialistas, difuminando la lucha de clases y vendiendo la (falsa) armonía entre los intereses de trabajadores y capitalistas.

Las políticas públicas de redistribución en materia de igualdad también tenderán a ser un lujo sólo para tiempos de bonanza, en virtud de las preferencias patriarcales, por un lado, y de las diferencias culturales, por otro. Aquí la crítica de Lidia Cirillo adquiere toda su pertinencia y actualidad [2]. En particular, la crítica marxista al feminismo liberal plantea tres cuestiones. Primera: No es un canal político y social que favorezca las luchas de las mujeres. Segunda: No aporta las garantías de una lucha organizada (carece de autonomía y cohesión). Tercera: No reconoce la realidad de la mujer oprimida, ignora la lucha de clases y las estructuras de dominación y exclusión (ya sea por razón de sexo, raza, clase u otra categoría).

Por último, las políticas de reconocimiento de la identidad femenina y de los logros de las mujeres, pese a ser estas políticas las más privilegiadas en este espacio nacionalista, se aproximan bastante más a los excesos posmodernos, dejando vía libre al feminismo light, liberal, de derechas [3]. Legítimo y democrático, por supuesto, como los paraísos fiscales, pero que lleva el feminismo más como máscara y como cosmética que como estructura de transformación social.

En conclusión, de todo lo dicho, se siguen muchas lecturas, pero una es especialmente evidente: Hoy en día el derecho de autodeterminación no se juega tanto en el campo de los Estados-nación como en el de los Mercados-globalización.

Notas

[1] A. Valcárcel (2009: 166, cap. VIII, nota al pie 4). Feminismo en el mundo global.

[2] L. Posaba Kubissa (2012: 126). Sexo, vindicación y pensamiento.

[3] “El suave antifeminismo de la derecha”. Hombres Igualitarios, 26/05/2017.

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2017-10-19 08:00:09
<![CDATA[Posos de anarquía - Coca-Cola se va, pero esa fuga no importa]]> En estos días en los que parece tan importante que una empresa cambie su sede social -que no fiscal- sin tocar ni uno de sus edificios, sin mover a un@ sol@ de sus trabajdor@s, sin detener en modo alguno su actividad en ninguna de sus localizaciones, me resulta descorazonador comprobar cómo ni al Gobierno ni a la Justicia parecen importarles un carajo una empresa que sí hace todo eso.

Hoy, muchas personas parecen haber olvidado el drama de Coca-Cola. La multinacional de la chispa de la vida no cambia su sede social, sencillamente, se va. Al calor de una reforma laboral hecha a medida por el Gobierno del Partido Popular, que permite ejecutar un ERE con el único pretexto de creer que va a ingresar menos, hace unos años que echó el cierre. En el horizonte, seguramente, trasladar sus centros de producción al norte de África, donde hay menos derechos laborales, donde resulta más sencilla la explotación.

Cuando Coca-Cola ejecutó este ERE, l@s trabajador@as plantaron cara, en especial, los de la planta de Fuenlabrada (Madrid). Consiguieron que tanto la Audiencia Nacional como el Tribunal Supremo declararan nulo dicho ERE y la empresa tuviera que readmitir a la plantilla en las mismas condiciones previas al despido. Fue un camino torturoso, antes y después, pues incluso con sentencia judicial en firme, pasaría más de medio año sin que ni cobraran el paro -estaban readmitidos- ni recibieran su sueldo, pues Coca-Cola ni siquiera les dejaba entrar en la fábrica.

Y digo “la fábrica” porque de las cuatro plantas afectadas por el ERE, la de Fuenlabrada es la única que sobrevivió. Siguiendo un plan perfectamente delineado, la multinacional desmanteló las otras plantas, con la excepción de Fuenlabrada, porque allí hubo acampada de trabajado@s, porque allí, personas que llevaban más de tres décadas yendo a fichar todos los días, no lo permitieron.

A pesar de las dos sentencias, cuando llegó la fase de su ejecución, Coca-Cola movió sus hilos. Tanto poder puede llegar a tener el capital, que tanto la Audiencia Nacional como el Tribunal Supremo modificaron sus propias sentencias. Como lo oyen. Dieron luz verde a la empresa para que reconvirtiera la planta en un centro logístico.

De las 11 líneas de producción de aquella fábrica -que llegó a dar salida a 120 millones de cajas al año-, había activas entonces siete, es decir, tres más de las que hubieran sido necesarias para absorber a los 236 trabajadores que quedaban por readmitir. Dio igual, la estrategia era otra: los planes pasaban por ser centro logístico, que no se produjera prácticamente actividad y que el personal realizara tareas manuales para las que había máquinas paradas. Precarizar, dividir, agotar moralmente para que la fábrica se cerrara por sí sola ante la desesperanza de l@s trabajador@as.

Sin embargo, Coca-Cola no contaba con que est@s valientes no se rinden tan fácil. Es verdad que ha habido bajas, la mayoría por jubilación, y que hoy ya solo quedan 175 trabajador@s, pero no es menos cierto que son irreductibles, con el apoyo de sus parejas, de sus familias. Tanto es así que, dado que Coca-Cola ni cumplió la primera sentencia ni cumplió la segunda -ya han cambiado los horarios y los sueldos de la plantilla-, l@s valientes ganaron el pasado mes de abril un nuevo juicio en el Juzgado número 2 de lo Social de Móstoles. La empresa, claro está, ha recurrido. Veremos qué as guarda en la manga esta vez y qué responsables políticos y judiciales miran para otro lado.

Por lo pronto, el pasado lunes, el secretario general de CCOO, Unai Sordo, acompañó a varios trabajadores a la planta. Se nos había citado a varios periodistas para ser testigos de la inactividad de la planta, del incumplimiento de las sentencias. No se permitió pasar a los medios de comunicación. Coca-Cola no quiere testigos. Sordo sí lo hizo y quedó desolado al sentir en silencio una planta de 250.000 metros cuadrados.

Aquello sería un cementerio si no fuera por la vida que destilan l@s trabajador@s, que no dudarán en presentar un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional -por una cuestión de forma, porque es un órgano tan político como previsible- y, sobre todo, ante el Tribunal de Estrasburgo, porque de lo que hablamos aquí es de la violación de derechos fundamentales, esos por los que Rajoy y sus secuaces se preocupan tanto, creando un Real Decreto exprés para favorecer la fuga de empresas.

Todas las personas que tenemos un mínimo de conciencia social, todas las que nunca hemos abandonado la idea de que la lucha obrera es fundamental, estamos con l@s trabajador@s de Coca-Cola. No están sol@s, le pese al Gobierno que le pese, a la (in)justicia que le pese y las poderes económicos que les pese. A ver ahora dónde está esa unidad que algunos quieren forzar con banderas en lugar de con personas.

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2017-10-19 06:10:00
<![CDATA[Comiendo tierra - ¡Despierta Podemos!]]>  

Planteamiento

Las cosas, para bien o para mal, se van poniendo en su sitio. Claro que es mejor que la leche no se derrame, pero cuando lo hace, hasta que no llega al suelo solo queda esperar. No puedes recogerla en el aire con las manos. Lamentarse de que se haya vertido tampoco sirve de mucho. Sobre las baldosas, es entonces el tiempo de hacer algo. En España el tiempo de espera se ha terminado. O nace lo nuevo o lo viejo regresa. Con la certeza de que va a regresar convertido en un monstruo.

Hoy el grueso de los españoles vive peor que hace diez años, tiene muchas más inseguridades ante la suerte del país, desconfía mucho más de la clase política y ve cómo a su alrededor crece el desorden nacional e internacional. Además, está la amenaza medioambiental tocando tierra con sequías, incendios, tifones, huracanes, terremotos y las consiguientes hambrunas y desplazamientos de inmigrantes desesperados. El mundo está más feo y la incertidumbre genera miedo. Aunque haya un partido del siglo cada semana para distraernos.

El caos creado en Catalunya tiene que dejar paso a algún orden. La izquierda se hundió en la I República por la “cuestión catalana”. La izquierda se hundió en la II República por la “cuestión catalana”. Si vuelve a hundirse, habrá que esperar a que regrese otra vez una oleada democrática y no vuelva a perderse la oportunidad. Nos jugamos mucho. El PSOE no entiende nada.

Nudo

La crisis del Estado español viene de lejos, pero toma cuerpo con la crisis económica de 2008. Ahí se ponen en cuestión cuatro elementos esenciales con los que se había construido el sistema político al regreso de la democracia tras la muerte de Franco: (1) el ascenso social, frenado por culpa del nuevo marco económico neoliberal (con las dificultades económicas ayudándonos a mirar con ojos más críticos la corrupción y la ineficiencia política); (2) la ruptura del bipartidismo -con el nacimiento de Podemos y la reinvención de Ciudadanos por parte de los bancos como muleta del PP-; (3) el cuestionamiento de la monarquía (con la aprobación in extremis de una ley de abdicación con addenda inmunitaria para Juan Carlos I); y (4) la desconfianza ante una Europa en manos de los grandes sectores económicos y financieros.

En ese escenario todos los actores políticos finalmente iban a moverse. Uno de los errores de Podemos fue pensar que eso no iba a pasar. El momento de impugnación de la democracia del 78 iba a tener contornos populistas porque se centraba en la crítica de todo lo que no funcionaba. Per detrás del momento destituyente debía venir el momento constituyente. El sistema parecía en shock, incapaz de reaccionar ante la evidencia de los reproches (corrupción, paro, precariedad, desahucios, amnistías fiscales, rescates bancarios…). Pero pronto lo hizo. Destituyó a directores de medios, amenazó a plantillas enteras de periodistas, presionó a la fiscalía -y donde podía a los jueces- y, sobre todo, enfiló sus cañones contra Podemos. Los medios tradicionales empezaron a construir ataques con mentiras (aún ayer Pablo Casado, un joven que emula el falangismo de los años 30, publicaba una factura falsa hecha con Photoshop para atacar a Pablo Iglesias). La Casa Real se renovó, el PSOE buscó, cierto que con sobresaltos, una nueva cara, y la derecha se dio nuevos aires (portavoces más jóvenes en el PP, auge de Ciudadanos).

Pese a todo, las costuras ya se habían roto. Podemos lograba 71 diputados y cinco millones de votos. En Catalunya, el viejo partido de Jordi Pujol iba a reinventarse haciéndose independentista y convirtiéndose en la dirección política de un movimiento popular que reclamaba el derecho a decidir no sólo territorialmente. El PSOE salía de su crisis con una dirección débil e inconsistente que da constantes tumbos. En el PP, con 800 cargos imputados por corrupción, Rajoy venció la operación Menina y consolidó el control de su partido con una amenaza: cómo nos caigamos nos caemos todos. Las flechas estaban en el arco y tenían que salir.

Desenlace

Las fuerzas que han gobernado España durante los últimos 40 años (algunos de ellos ya habían gobernado también los 40 anteriores) se han reubicado y muestran finalmente sus cartas. Y no de la mejor forma para la democracia. Los retos que significan Podemos, Catalunya y la recuperación del Estado social han movido el tablero político, pero el statu quo ha enfilado hacia una dirección reaccionaria.

El PP ha decidido utilizar el irresponsable órdago de Puigdemont y Junqueras para aplicarle a toda España el artículo 155. De hecho, el Ministro Montoro ya venía aplicándolo con los recortes económicos a los municipios. El PP ha empezado a hacer con los catalanes independentistas lo que le gustaría hacer en toda España: encarcelar a los adversarios ¿No es lo que buscaba el Ministro Jorge Fernández cuando se inventó la policía política -invento demostrado en el Parlamento- o cuando el patético Pablo Casado pública otra vez pruebas falsas contra Podemos? ¿No es lo que buscaba Montoro inventándose falsos delitos fiscales o laborales en gente de Podemos? ¿Es que no estuvieron en la cárcel los titiriteros? ¿Es que no llevan un año en la cárcel los jóvenes de Altsasua? ¿Es que no querían ver en la cárcel a José Bódalo?

El PP ha decidido gobernar con el 28% de los votos más reaccionarios. Sabe que no puede subir más y ha sacrificado a Catalunya, donde prácticamente no existe, para mantener a sus hooligans en el resto de España. El Ibex 35 le ha mandado pactar con Ciudadanos y el PSOE se ha mandado a sí mismo aceptar que encarcelen a políticos, algo que incluso Amnistía Internacional ya ha condenado. El PSOE de Pedro Sánchez más cerca de Bono que de Amnistía Internacional. ¿Qué sentirán los que votaron a Sánchez en las primarias? Rajoy tendrá que seguir capeando el temporal. Cada día una nueva imputación. Hoy ronda a Cifuentes. Pero les da lo mismo. Imaginemos que un micrófono indiscreto grabara a Rajoy diciendo: “Debiéramos hacer en Cataluña lo mismo que hizo Primo de Rivera. Debiéramos prohibirles hasta hablar catalán”. ¿Qué pasaría? Nada. Saldría Rajoy al día siguiente diciendo: no hay que hacer caso a conversaciones privadas. Las conversaciones privadas son privadas porque son conversaciones y son privadas porque lo privado es privado y conversaciones. O algo así. Y ya. El PP puede hacer lo que le dé la gana. Sus seis millones y medio de votos ya no se mueven. Vieja España con olor a cerrado y sacristía.

El PSOE de Sánchez también ha decidido. Después de haber remontado desde la izquierda y desde Catalunya en su partido venciendo a la vieja guardia de González, Bono y Rubalcaba, ha terminado echándose en brazos de Rajoy en un nuevo pacto bipartidista que no le cumplirán. Ha entregado a sus bases por migajas que ni siquiera cobrará. No era fácil, pero en tiempos difíciles no sirve de mucho hacer el gallina. El PSOE es un guirigay donde una parte de sus diputados no le obedecen -y no sólo los fieles a Susana Díaz-. Cierto. Pero ha repetido el error de Zapatero de no atreverse. Al final, en vez de llevar al PSOE hacia el futuro -como está haciendo Corbyn en Inglaterra o Costa en Portugal – lo ha convertido en una muleta del corrupto PP, compitiendo con Ciudadanos a ver quién se muestra más sanguinario con Catalunya. La ensoñación que viejos y jóvenes socialistas tuvieron con la resurrección de Sánchez ha durado muy poco. Ya dijimos en su día que es muy difícil que alguien cambie su manera de pensar pasados los cuarenta años. Todo ha sido una estrategia personal que acerca a la socialdemocracia española a la italiana, la griega y la francesa.

El Rey también ha optado, tomando la primera decisión de su reinado y la más equivocada: apostar por una restauración de la mano del corrupto PP. Podía haber arbitrado con Catalunya, haber elegido ofrecer una vía de diálogo que frenase el enfrentamiento entre Catalunya y España. Era sencillo: llamar al respeto de todos a la Constitución y brindar al tiempo una vía de diálogo que frenase la indignación de millones de catalanes. Hubiera sido a su legitimidad lo que fue el 23-F para su padre. Pero le ha salido esa apuesta de los Borbones por las oligarquías en vez de por los pueblos. No en vano, el delito de sedición se metió en el Código penal por vez primera en tiempos de su antepasado Fernando VII.

¿Qué queda? Sólo Podemos y la posibilidad de encauzar el movimiento popular en Catalunya en una dirección emancipadora y al conjunto de España en una dirección constituyente. Llevamos 40 años de Constitución del 78. Es tiempo de despertar. O lo que se nos viene encima es una segunda transición con el rey siguiendo la senda de su padre, con el PSOE, PP y Ciudadanos pactando recortes y maquillajes dentro todo de una Europa cada vez más autoritaria. Es decir, una Segunda Transición con menos derechos que en la primera.

La declaración unilateral de independencia es la culminación del aventurerismo por parte de irresponsables que hicieron promesas que no podían cumplir. La aplicación del 155 es la señal de impotencia de unas leyes que se han quedado detrás de los pueblos. Los mentirosos deben salir de la política. El independentismo ha podido hacer este viaje porque enfrente tienen una derecha, la del PP, que está más cerca de la polaca de los Kaczynski, de la italiana de Berlusconi y de la extrema derecha de la AfD alemana, que de Merkel o Macron. Encarcelando a políticos, última estación de esta suma de disparates, los hooligan tienen lo que necesitaban. Ruido que nos aleja.

Epílogo

Al final vendrá una solución, pero será cada vez más difícil porque están polarizando a los pueblos de España. La cobardía de medios y algunos centenares de periodistas les ayuda (¿Cómo es posible que un político del PP pueda presentar facturas que todo el mundo sabe que son falsas y salir indemne de una rueda de prensa? Supongo que por las mismas razones por las que Rajoy daba ruedas de prensa en plasma o sin preguntas y la asociación de prensa callaba). Parece que los políticos in extremis buscan salvar sus vergüenzas. Que se convoquen elecciones en Catalunya y patada adelante.

Podemos haría bien mirando hacia sus orígenes cuando expresaba el cansancio de este pueblo y la necesidad de darle un impulso a las bases de nuestra convivencia. Volviendo a enfadarse. Pidiendo diálogo pero sin olvidarse que ninguno de los que nos han traído hasta aquí debiera formar parte de la solución. Volviendo a indignarse. Volviendo a recordar que el PSOE ha regresado a las andadas (al tiempo que el diario El país involuciona hacia el tabloide). Diciendo que este Parlamento y este gobierno no nos representan, como piensa tanta gente que no entiende tamaña falta de sensatez y que no quiere que vuelvan a darnos gato por liebre. Salvando la democracia desde la palanca de los municipios y el altavoz de los Parlamentos en su clave desobediente. No entrando al juego tramposo de ganar tiempo con falsas promesas de reforma constitucional que no van a ningún lado. ¡Cómo puede España ser tan garbancera de no atreverse a reformar la Constitución con sus pueblos! Ya está bien. Lo viejo ha movido ficha. El tablero, ahora, debe estar en manos de lo nuevo. Y eso pasa porque volvamos a escuchar a Podemos contarnos su proyecto de país. Pasa porque vuelva a cambiar el miedo de bando. Pasa por que Podemos despierte.

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2017-10-18 22:39:52
<![CDATA[Dominio Público - El BCE, como un fondo buitre: Draghi se jacta de ganar 7.800 millones con la deuda griega]]> Éric Toussaint [1] 
Portavoz de CADTM Internacional 

Mario Draghi acaba de reconocer que los bancos centrales de los países miembros de la zona euro obtuvieron 7.800 millones de euros de beneficios gracias a los títulos griegos. Títulos que el BCE compró durante los años 2010-2012 en el marco del programa SMP (Securities Markets Programme[2]. A esas ganancias se agregan otras sumas, de las que el presidente del BCE no habla: los beneficios obtenidos por esos mismos bancos centrales en el marco de las compras denominadas «ANFA» (Agreement on Net Financial Assets). También hay que añadir lo conseguido por los 14 países de la zona euro que concedieron préstamos bilaterales a Grecia, en 2010, con unos tipos de interés abusivos de cerca del 5 %. Por ejemplo, Alemania logró más de 1.300 millones de euros de beneficios gracias a su préstamo bilateral a Grecia. Finalmente, el BCE compró en el marco del Quantitative easing (QE) títulos soberanos alemanes por 400.000 millones de euros, la mayoría de las veces con un rendimiento nulo o negativo. Estas adquisiciones de títulos alemanes no le rinden nada, mientras que los títulos griegos que posee con un valor diez veces inferior le aportaron 7.800 millones de euros de beneficio. Cualquiera puede responder a la pregunta de a quién beneficia esa política del BCE.

La mecánica es implacable: todas las veces que una parte de los beneficios del BCE obtenidos de los títulos griegos se transfirió a Atenas, ese dinero fue inmediatamente repartido entre los acreedores para pagar la deuda. Hay que terminar con ese saqueo.

Volvamos sobre la política del BCE con respecto a Grecia, que podemos resumir en 4 actos. 

Acto 1º: El papel del BCE en el primer memorando de 2010 

El BCE, bajo la dirección de Jean-Claude Trichet (muy ligado a la banca), intervino con la principal preocupación de limitar al máximo las pérdidas de los bancos privados franceses, alemanes, italianos y del Benelux, muy expuestos tanto al sector privado como al sector público griego.

Contrariamente a lo que proclama hasta la saciedad el discurso dominante, el problema principal era el planteado por unos bancos griegos al borde de la insolvencia, cuya posible quiebra constituía una seria amenaza para los prestamistas y en ciertos casos, para sus propietarios que eran, precisamente, bancos franceses, alemanes, italianos o del Benelux.[3]

En el curso de la preparación del memorando de mayo de 2010, el BCE se negó a reducir la deuda pública mientras que, generalmente, el lanzamiento de un plan llamado de «rescate» va acompañado de una reestructuración de deuda. El BCE rechazaba esa perspectiva, ya que quería dar tiempo a los banqueros extranjeros de los países dominantes de la zona euro a reducir su exposición a la deuda pública griega.

El FMI dirigido por Dominique Strauss-Kahn, persona también próxima al lobby bancario, adoptó la misma posición que el BCE. E incluso el propio Gobierno del socialista griego Yorgos Papandreu se preocupaba de defender los intereses de los banqueros griegos, siendo favorable a un plan de «rescate» que habría aportado algunas decenas de miles de millones de euros para su recapitalización. De ese modo se evitaba una reducción de la deuda pública griega que habría afectado a los banqueros, porque ellos mismos eran poseedores de títulos griegos.

El segundo aspecto fundamental en la línea de los principales protagonistas que establecieron el memorando es la voluntad de aplicar una terapia de choque en Grecia: disminución brutal de los salarios y las pensiones, ataques radicales a los derechos sociales, aceleración enorme de las privatizaciones, etc. Y al mismo tiempo, el abandono del ejercicio de la soberanía por parte de Grecia como país y la transformación del Parlamento en una cámara de registro de las decisiones tomadas por los acreedores. A pesar de que esos objetivos no figuran en absoluto en el mandato del BCE, éste siguió interviniendo, en varios países, en la misma dirección (algunos meses más tarde en Irlanda, también en Italia, sin olvidar Portugal y Chipre).

Resumen del acto 1º: El BCE interviene, en primer lugar, rechazando una reducción de la deuda griega con el fin de proteger los intereses de los banqueros privados extranjeros y griegos; y en segundo lugar, formando parte de una Troika que organiza el reemplazo de los acreedores privados por acreedores públicos (en un primer momento, 14 Estados de la zona euro, por un monto de 53.000 millones de euros; y el FMI, por un monto de 30.000 millones de euros). 

Acto 2º: El BCE permite librarse ventajosamente de Grecia a los grandes bancos privados 

Con el fin de ayudar a los bancos extranjeros a reducir sustancialmente su exposición a la deuda griega, el BCE lanza el programa SMP, por el que compra masivamente en el mercado secundario títulos griegos. El BCE adquiere esos títulos a las grandes instituciones bancarias europeas que quiere proteger (prioritariamente se los compra a BNP Paribas, Crédit Agricole, Société Générale, BPCE, Hypo Real, Commerzbank, Dexia, ING, Deutsche Bank…).

¿Qué habría pasado si el BCE no hubiera lanzado el programa SMP? Los precios de los títulos griegos habrían alcanzado un precio límite del orden del 20% de su valor nominal. Pero las compras masivas del BCE lo mantuvieron a un nivel anormalmente elevado,  del orden del 70% del valor nominal. Por consiguiente, gracias al BCE, los bancos privados limitaron sus pérdidas en el momento de la reventa de los títulos. Mientras que el BCE se supone que no debe impedir el libre juego de las fuerzas del mercado, su intervención implicó una distorsión de los precios de reventa de esos títulos, al mantenerlos artificialmente altos.

¿Esa intervención favoreció al Estado griego? El hecho de que el precio en el mercado secundario de un título se mantenga al 70% de su valor nominal, en vez de caer a un 20% de dicho valor, no mejora la situación del deudor, ya que debe pagar exactamente el mismo monto en términos de interés, puesto que éstos están calculados de acuerdo al valor nominal. Al vencimiento del título, debe reembolsar el 100% de ese valor. Podemos ir más lejos en el razonamiento: si los títulos de un Estado alcanzaran un precio mínimo, éste podría proponer una recompra de títulos con un descuento que terminaría con el pago de sus intereses. Ése fue el caso de Ecuador, en 2009, que logró imponer un descuento del 70%.

Acto 3º: El BCE se aprovecha de la reestructuración de la deuda griega de marzo de 2012 y se comporta como un fondo buitre 

En 2011, el BCE prepara activamente una reestructuración pero indica que no participará porque el BCE es un acreedor privilegiado (acreedor senior). Esa reestructuración está preparada en estrecha colaboración con los bancos privados de los Estados del centro de la zona euro. En noviembre de 2011, la Troika se saca de encima a Papandreu, después de que el primer ministro griego tuviera veleidades de convocar un referéndum sobre la futura reestructuración. El Gobierno de Papandreu se sustituye por un Gobierno técnico dirigido por Lucas Papademos, que había sido vicepresidente del BCE de 2002 a 2010.

En marzo de 2012, la reestructuración que el BCE orquesta implica un recorte (haircut) del 53 % del valor de los títulos, a cargo de los acreedores privados.

¿Quiénes son, en ese momento, los acreedores privados? Por una parte, los bancos griegos que, a pesar de haber reducido su exposición, conservan una cantidad significativa de títulos griegos en sus activos. Ya que esos títulos fueron sometidos a un recorte, los bancos reciben una compensación de varios miles de millones llamada edulcorante (sweetener) y también se les garantiza una nueva inyección financiera para recapitalizarlos. Las principales víctimas son los fondos de pensiones públicos griegos, que fueron obligados por las autoridades del país y por la Troika a convertir sus activos en títulos griegos algún tiempo antes de la reestructuración (perfectamente planificada, pero mantenida en secreto). 

Los bancos franceses, alemanes, italianos y del Benelux se habían liberado al revender los títulos griegos al BCE, a bancos chipriotas y a fondos buitre. Para simplificar, los bancos chipriotas sufrieron directamente el recorte del valor de los títulos y eso contribuyó a la crisis de Chipre, que sobrevino algunos meses más tarde y que finalmente tuvo su desenlace en marzo de 2013. En cuanto a los fondos buitre, que habían comprado con un descuento, se negaron a participar en la reestructuración y obtuvieron un reembolso del 100%. El BCE se comportó como un auténtico fondo buitre y también obtuvo su reembolso del 100%.

Acto 4º: El BCE mantiene un chantaje permanente 

Después de la reestructuración, el BCE pone fin a su programa de compras SMP y lanza su programa OMT (Outright Monetary Transactions).

El BCE logró que le reembolsasen los títulos griegos al 100 % de su valor nominal y a un tipo de interés que podía alcanzar el 6,5%. Visto el carácter claramente abusivo de su posición, denunciada incluso por el Gobierno griego, el BCE se compromete a abonar a Grecia los intereses percibidos. Efectivamente, el BCE efectúa en beneficio del Gobierno de Samaras un reembolso de 3.300 millones de euros en 2013 y 2014 para sostener su política neoliberal. Por el contrario, durante los seis primeros meses del Gobierno de Tsipras, se negó a efectuar cualquier retrocesión. Desde entonces, el BCE y los bancos nacionales de la zona euro no abonaron nada a Grecia. La suma no devuelta a Grecia en este momento se eleva a varios miles de millones de euros. 

Agreguemos que el BCE presionó al máximo al pueblo griego durante los seis primeros meses del año 2015, para que se rindiera. El 4 de febrero de 2015, el BCE puso fin a la normal concesión de liquidez a los bancos griegos con el objetivo de someter al Gobierno griego a un chantaje permanente y de aumentar el coste de la financiación de los bancos griegos limitando, al mismo tiempo, los recursos del Gobierno. Como eso no fue suficiente, el BCE los obligó a un cierre de seis días, antes del referéndum del 5 de julio de 2015. A pesar del chantaje ejercido por el BCE, el 62% de los griegos rechazó las exigencias de los acreedores.

Tampoco el FMI se quedó atrás en materia de beneficios odiosos a costa de Grecia. Entre 2010 y 2015, se embolsó 3.500 millones de dólares de beneficios con los créditos griegos.

Conclusiones

1.- El BCE y los gobiernos de la zona euro se niegan a concretar el compromiso de devolver el importe completo de los intereses percibidos por los títulos griegos.

2.- Al vencimiento de cada título, el BCE percibe el 100% de su valor nominal, mientras que los adquirió con un importante descuento, del orden del 30%. Los tipos de interés reales exigidos a Grecia son totalmente abusivos.

3.- El BCE y los otros acreedores amenazan con liberar el saldo de los intereses como un medio de chantaje permanente para obligar al Gobierno griego a profundizar las reformas neoliberales que provocan efectos dramáticos sobre la población de Grecia.

4.- Los beneficios acumulados por el BCE, por Estados de la zona euro y por el FMI gracias a los créditos otorgados a Grecia, deben ser devueltos al pueblo griego y ser íntegramente utilizados para gastos sociales, con el fin de luchar contra los dramáticos efectos de las políticas dictadas por la Troika a Grecia.

5.- La deuda griega debe ser anulada y el memorando en curso, derogado.


NOTAS
[1] Eric Toussaint es portavoz de CADTM Internacional. Es autor de quince libros, entre ellos: Bancocracia, Icaria Editorial, Barcelona 2015. Coordinó en 2015 los trabajos de la Comisión de la Verdad Sobre la Deuda, creada por la presidente del Parlamento griego.
[2] Mario Draghi reconoció estos hechos en una carta de respuesta al eurodiputado Nikolaos Chountis, ex vice ministro de Syriza en el Gobierno de Tsipras antes de la capitulación. Actualmente, Chountis es miembro de Unidad Popular. Véase la pregunta de Chountis: http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?pubRef=-//EP//TEXT+WQ+E-2017-004193+0+DOC+XML+V0//EN , y las respuestas recibidas de Mario Draghi: https://www.ecb.europa.eu/pub/pdf/other/ecb.mepletter171010_Chountis.en.pdf?ca00752c61bdb4df6c227f4f3c62b98a. Y del comisario europeo, Pierre Moscovici: http://www.europarl.europa.eu/sides/getAllAnswers.do?reference=E-2017-004193&language=EN
[3] Véase Éric Toussaint, http://www.cadtm.org/Grecia-los-bancos-en-el-origen-de?

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2017-10-18 11:49:44
<![CDATA[Rosas y Espinas - La lluvia]]> Supongo que no va a poder ser, pero a mí en las próximas elecciones me gustaría votar a la lluvia para presidenta del Gobierno. Es la única a la que he visto con capacidad para solucionar algo. Pero ya digo que va a ser imposible. Los demócratas tenemos los gobernantes que nos merecemos. Y no me refiero solo a Galicia, a Catalunya, a España, a los incendios criminales, al vodevil nacionalista ni al 12 de octubre eterno al que nos somete el gobierno central. Se hace uno viejo y se da cuenta de que el sueño europeo o el sueño demócrata global van demasiado lentos. Tan lentos que parece que caminan hacia atrás.

Cuando yo era joven y vagabundeaba por Europa se respiraba un aire libertario y casi contemporáneo que nos engañaba. Llovía como la ilusión de que los mundos podían llegar a ser mejores. Dylan cantaba que los tiempos están cambiando pero quien tenía razón era Tom Waits: “el piano ha estado bebiendo y no es mi responsabilidad”.

En aquellos tiempos, por ejemplo, se vivió también la emergencia de eso que cíclicamente llamamos “nueva política”. La nueva política de entonces eran Los Verdes, no sé si los más viejos os acordáis. Los Verdes también eran unos antisistema, unos excéntricos, unos radicales. Nos encantaban a los jóvenes y asustaban a los viejos tanto como las actuales explosiones de renovación. El tiempo nos va enseñando que toda explosión es una implosión mentirosa. Un grano que se cura. Tierra, humo, polvo, sombra y nada. Paisaje quevediano para después del fuego.

El pragmatismo y la cobardía –una errata me había inspirado la palabra bobardía, que tampoco está mal– se han convertido en sinónimos a base de prudencia: “Nous savons tous les deux que le monde sommeille par manque d’imprudence” / Los dos sabemos que el mundo dormita por falta de imprudencia, le cantaba Jacques Brel a su amigo muerto Jojo.

Aunque lo parezca, imprudencia no es despedir a 500 brigadistas anti incendios en Galicia al amanecer septiembre, ni es imprudencia enviar a los piolines a apalear señoras en Barcelona los primeros de octubre. Eso es cálculo. Cálculo no de los dirigentes, sino de quien les vota. Las sociedades acomodadas somos pusilánimes. A veces nos echamos a la calle y no lo parecemos, pero en cuanto nos ponen una urna delante nos empequeñecemos y votamos al señorito. Lo que no sé es por qué no nos dejan votar en los cajeros automáticos.

Escribo esto con la tristeza de ver otra vez cómo arde Galicia. Cómo arde el mundo entero. Ya se se me han quemado todas las palabras con las que articular nada razonable. Antes conocía los nombres de los árboles que han muerto. Ahora ya no. Sigamos jugando a los sinónimos: la tristeza como sinónimo de resignación. Los fascismos avanzan más o menos disimulados mientras nuestros –insisto en el nuestros— refugiados se mueren de asco en la cárcel-Estado de Turquía. No es solo España. No es solo Mariano. No es solo Puigdemont. No es solo el fuego. Lo terrible es que somos todos. Todos, menos la lluvia. For president.

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2017-10-18 10:20:01
<![CDATA[Pensamiento crítico - Por qué las derechas y muchas izquierdas españolas no entienden o no quieren entender lo que pasa en Catalunya]]> Vicenç Navarro
Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra

Una de las razones que se dan con mayor frecuencia en círculos del establishment político-mediático español para explicar el crecimiento del independentismo en Catalunya es que la mayoría de la población catalana ha sido sujeta a un lavado de cerebro durante la mayoría de los años de gobierno en Catalunya por partidos nacionalistas catalanistas, lo que explica su creciente deseo de separarse del resto de España, deseo que sería fruto de su supuesto adoctrinamiento en un sentimiento anti-español. Ha habido voces, predominantemente de la derecha catalana, de orientación conservadora y/o neoliberal, que han ayudado a que se creara esta percepción a través de mensajes y eslóganes como “España nos roba”, con los que han contribuido a la extensión en España de tal lectura de lo que está ocurriendo en Catalunya. Las declaraciones en La Sexta Noche del que fue presidente de la Comunidad de Castilla-La Mancha, y Ministro de Defensa durante el gobierno del PSOE (dirigido por el Sr. Zapatero), el Sr. José Bono, son un caso claro de este pensamiento dominante que atribuye lo que pasa en Catalunya a una manipulación de los sistemas públicos de información y de las instituciones públicas de reproducción de valores por parte de los partidos gobernantes en la Generalitat de Catalunya.

Sin negar la instrumentalización de tales medios por los gobiernos Pujol, Mas y Puigdemont (que yo he criticado extensamente), que se presenta incluso con mayor intensidad en las otras comunidades autónomas de España (donde los medios de información están también instrumentalizadas por los partidos gobernantes), tal hecho es insuficiente para explicar el creciente deseo que existe entre grandes sectores de la población catalana de separarse de España. Dicha manipulación de los medios de información por parte de los gobiernos nacionalistas catalanistas de la Generalitat de Catalunya ha sido constante durante más de treinta años de mandato y, sin embargo, el crecimiento del independentismo se ha dado solo recientemente y de una manera muy rápida, y muy en especial, desde que el Tribunal Constitucional del Estado español rechazó elementos muy importantes del Estatut propuesto por el gobierno catalán tripartito presidido por el socialista Pasqual Maragall (durante los pocos años que Catalunya ha estado gobernada por las izquierdas), y que fue aprobado por el Parlament, por las Cortes Españolas y refrendado, más tarde, por el pueblo de Catalunya.

Las causas verdaderas del crecimiento del independentismo en Catalunya: el nacionalismo uninacional del Estado español Borbónico y del establishment político-mediático español

El hecho de que las derechas y muchas izquierdas españolas asignen la responsabilidad de tal crecimiento a las políticas informativas y educativas del gobierno catalán, se debe a su deseo de negar cualquier responsabilidad del Estado español en el crecimiento del independentismo, que es precisamente la causa mayor del aumento en grandes sectores de la población catalana del deseo de separarse de España. La causa de este crecimiento no se encuentra, pues, en Catalunya, sino primordialmente en las políticas públicas del Estado central basado en la capital del Reino (que tiene poco que ver con el Madrid popular), centro del nacionalismo españolista, que es la primera y más importante causa de aquel crecimiento. Debería ser obvio que para entender qué pasa en Catalunya hay que conocer el pasado oculto (olvidado deliberadamente en la historia oficial del país) y el presente sesgadamente mostrado por el establishment político-mediático del país, del cual el Sr. Bono (hijo de falangistas) es representativo. Hoy tal nacionalismo uninacional, cuya máxima expresión fue la dictadura franquista que existió en España durante cuarenta años y cuya cultura ha permanecido en la democracia que le siguió, y que pervive como consecuencia de que la transición (mal llamada modélica) de la dictadura a la democracia no fue una ruptura con el Estado anterior, sino una apertura para poder incorporar elementos de democracia que le permitieran entrar en la Unión Europea, elementos que eran muy insuficientes para poder homologar la democracia existente en España a la de la mayoría de los países de dicha comunidad político-administrativa.

El nacionalismo uninacional españolista que no se define como nacionalismo

El Estado español ha sido siempre el máximo instrumento de ese nacionalismo españolista, vehiculado por la Monarquía Borbónica. Esta visión uninacional es también dominante en la intelectualidad española. Y es tan poderosa y tan generalizada que los autores que la reproducen ni siquiera son conscientes de ello. Es característico de cualquier discurso dominante discriminatorio que el que lo reproduce ni se dé cuenta de ello. En una cultura machista, por ejemplo, las expresiones machistas que se utilizan en el lenguaje ni siquiera son reconocidas como tales por las personas que las utilizan, pues ni siquiera son conscientes de ello. Tales términos están tan integrados en el lenguaje y manera de pensar dominante que ni siquiera son considerados ideológicos: se consideran como un lenguaje neutral, razonable y/o lógico. Lo mismo ocurre, pues, con el nacionalismo españolista, que ni siquiera se considera nacionalismo. Dicho término, “nacionalismo”, se utiliza para definir a los nacionalismos periféricos como el catalán, el vasco o el gallego. Pero nunca para definir el nacionalismo españolista. Oír a un Vargas Llosa, o a un Fernando Sabater o a un José Bono diciendo que los nacionalismos son malos, definiendo como tales solo a los periféricos, sin reconocer que ellos son, a su vez, profundamente nacionalistas, imponiendo su nacionalismo a todos los demás, es característico de lo que ocurre hoy en España. Todos ellos han publicado artículos o hecho declaraciones demonizando a los nacionalismos periféricos con argumentos típicos del nacionalismo españolista, acentuando la uninacionalidad de España, mensajes transmitidos en El País y otros medios del establishment político-mediático del Estado borbónico.

Este nacionalismo uninacional fue impuesto a sangre y fuego en Catalunya durante la Guerra Civil. No se quiere reconocer que, por ejemplo, el idioma catalán fue prohibido por los ocupantes de Catalunya (solo tolerado en el ambiente familiar), permitiéndose hablar solo “la lengua del imperio”, como se definió al castellano. El fascismo, máxima expresión del nacionalismo españolista, significó una opresión no solo de clase social, sino también de nación. Esto último nunca se reconoce o admite, y se olvida deliberadamente su enorme brutalidad, que incluso sorprendió a dirigentes del nazismo alemán y del fascismo italiano, de visita a Barcelona durante la ocupación (ver el capítulo X, “La llarga nit del franquisme”, en Josep Fontana, La formació d’una identitat. Una historia de Catalunya). El terror fue una táctica impuesta por los golpistas que interrumpieron un sistema democrático republicano, pues las fuerzas ocupantes del nacionalismo españolista sabían que tenían a la mayoría de la población en contra. (Ver “Una breve historia personal de nuestro país” en www.vnavarro.org, 26.09.17)

La imposición del nacionalismo uninacional españolista

En Catalunya hubo un intento de genocidio cultural, hecho desconocido, ignorado, ocultado o ninguneado por el nacionalismo españolista. Hubo una represión brutal que se sumó al terror extendido a lo largo de toda España, impuesto por las oligarquías y élites de la estructura de poder en contra de la mayoría de las clases populares, terror causado por las mismas minorías en contra de la cultura catalana. De ahí que la izquierda catalana siempre defendiera que la lucha por la liberación de clase y de la nación catalana eran la misma, hecho que incluso la derecha nacionalista catalana dirigida por el Sr. Pujol tuvo que reconocer.

En España la gran influencia del nacionalismo españolista explica que cualquier defensa de la identidad catalana y de la plurinacionalidad del Estado haya sido vista siempre como secesionismo. La marginación de Pasqual Maragall, presidente socialista de la Generalitat de Catalunya, por parte de la dirección del PSOE bajo el mandato del presidente Zapatero y su equipo, incluyendo a su Ministro de Defensa, el Sr. Bono, debido a su intento de recuperar los derechos de Catalunya como nación, ejemplifica dicha influencia. El ministro Bono lo acusó de simpatías secesionistas. En realidad, el reconocimiento de Catalunya nunca respondió a un objetivo secesionista. Fue un reconocimiento profundamente solidario y basado en una visión plurinacional, con un claro compromiso por la justicia social y la democracia para toda España. Fue el presidente Companys (que fue director de una revista titulada Nueva España) el que murió fusilado por secesionista por las “tropas nacionales” golpistas. Companys invitó a las fuerzas progresistas españolas (entre las cuales él era sumamente popular) a que asentaran sus bases en Catalunya para poder resistir la situación que estaba sufriendo España. En Catalunya el independentismo solo ha surgido cuando la plurinacionalidad del Estado no ha sido aceptada por el Estado central. Y el caso actual es un ejemplo de ello.

Los símbolos borbónicos nunca han sido populares en Catalunya 

La enorme brutalidad con la que el nacionalismo españolista se impuso en Catalunya explica, por ejemplo, que la bandera borbónica española, máxima expresión de tal nacionalismo, nunca haya sido muy popular en en este territorio, hecho que es presentado maliciosamente por el nacionalismo españolista como el reflejo de un sentimiento anti-España, sentimiento que en realidad no existe en Catalunya. Hay que entender que cuando las tropas golpistas –que se llamaban a sí mismas los “nacionales” (que se caracterizaron por una enorme brutalidad y represión)- ocuparon Catalunya, lo hicieron  enarbolando la bandera borbónica y tocando la Marcha Real como himno nacional. ¿Cómo quiere el establishment político-mediático que tales símbolos sean populares en Catalunya? ¿No se dan cuenta de que la gente tiene memoria? En Catalunya la bandera rojigualda ha sido popular solo en los barrios pudientes, donde tal bandera representaba a aquellos que recuperaron sus intereses. Pero, a nivel de calle, la bandera española era la republicana, bandera que, junto con la senyera en Catalunya, llevaban los soldados que defendían el sistema democrático en el frente. Miles de catalanes tienen en su tumba la senyera y la bandera española, que era, y emotivamente continúa siendo, la republicana.

Y lo que es de gran interés es que en las últimas manifestaciones, como la del 3 de octubre, además de muchísimas esteladas (la bandera independentista) había también, por parte de los que se sentían españoles y estaban en contra del Estado español borbónico, la bandera republicana (además de la senyera). La bandera española para las personas catalanas con memoria es la bandera republicana, la bandera de los que lucharon por otra España. Es indicador de bajeza y mezquindad, así como de fanatismo nacionalista españolista, que en el homenaje a los que lucharon por la República, el Sr. Bono, presidente de las Cortes Españolas, no les dejara llevar tal bandera. Y otro indicador de la bajeza (POTSER VOLIES DIR “bajeza moral”) de tal personaje es que manipulara en la entrevista que se le hizo en La Sexta las declaraciones que hace años hizo Pablo Iglesias, cuando este expresó no sentirse representado por la bandera borbónica española, a lo cual Bono indicó que, por lo visto, el Sr. Iglesias habría preferido la bandera de Afganistán (sí, dijo Afganistán. Venezuela no había aparecido todavía en su imaginario). No se le ocurrió al Sr. Bono que para miles de españoles de distinta procedencia familiar a la suya (procede de una familia falangista), emotivamente su bandera española es la republicana. En realidad, sería de desear que en la medida que exista un mayor rechazo a la Monarquía, se utilizaran extensamente los símbolos republicanos.

La crítica del supuesto victimismo en Catalunya

Otra característica del establishment político-mediático español es acusar al nacionalismo catalán de victimismo, presentándolo como si sufriera un complejo un tanto paranoico de ser víctima en esta relación, infundado según ellos, pues Catalunya siempre ha recibido un trato preferencial por parte del Estado español. Un análisis objetivo de lo que ocurrió con el Estatut del 2006 (cuyo veto en partes esenciales por parte del Tribunal Constitucional inició el crecimiento del independentismo) muestra la falsedad de dicha acusación. Una persona, no sospechosa de simpatías secesionistas, como Josep Borrell, que fue Presidente del Parlamento Europeo y Ministro en el gobierno PSOE presidido por Felipe González, ha hecho una breve lista de los agravios y ofensas a Catalunya. En 2005, el gobierno de izquierdas del tripartito, liderado por el socialista Pasqual Maragall, propuso un Estatut que redefiniera la relación del gobierno de la Generalitat con el Estado español, proponiendo, entre otros elementos, el reconocimiento de Catalunya como una nación dentro de un Estado plurinacional. Tal Estatut, como indiqué antes, fue aprobado por el Parlament de Catalunya, más tarde (modificado) aprobado por las Cortes Españolas, y por último, aprobado por el pueblo catalán en un referéndum. Ahora bien, todo este proceso acumulativo de decisiones tomadas por distintas soberanías fue completamente ignorado. Borrell señala que elementos importantes de tal Estatut fueron vetados por el Tribunal Constitucional, controlado por el PP, en un hecho que el catedrático Javier Pérez Royo ha definido como un golpe de Estado, saltándose todo tipo de soberanías debido a intereses partidistas. Y para mayor ofensa, se eliminaron elementos, como señala también Borrell, que ya habían sido aprobados en otras Comunidades Autonómicas, como es Andalucía. ¿Dónde está la paranoia?

Otro ejemplo citado por Josep Borrell es el constante silencio a las continuas peticiones de que se respete el concepto de ordinalidad, que no es una demanda insolidaria con otras CCAA, sino un deseo de que la aceptada solidaridad no revierta negativamente en el potencial de desarrollo de la autonomía catalana, un principio aceptado en muchos países de configuración semejante a la española.

Añade Borrell como promesas incumplidas el ofrecer 4.200 millones de euros en inversiones para acelerar el corredor mediterráneo, inversión que nunca apareció en los Presupuestos Generales del Estado. En realidad, el diseño de este corredor mediterráneo ha alcanzado en ocasiones, tal como señala de nuevo Josep Borrell, dimensiones absurdas, como fue la propuesta apoyada por la presidenta de Andalucía, la Sra. Susana Díaz, de que tal corredor pasara por Madrid.

Ni que decir tiene que el mundo independentista ha basado su argumentario en esta discriminación, exagerándola en algunos componentes, como hacer constante referencia a un supuesto déficit fiscal (que definen como robo) de nada menos que 16.000 millones de euros, aproximadamente un 8% del PIB, cifra que es muy superior a la real, que es de 4.000 millones de euros. Estas exageraciones son innecesarias, pues la realidad en sí ya muestra una situación que es intolerable; ahora bien, al caer en la exageración se pierde la credibilidad, que siempre es necesaria en un tema que fácilmente hiere las sensibilidades. Borrell admite que la situación actual sostiene muchas injusticias, concluyendo que hay cambios necesarios que deberían hacerse. La negación de esta realidad tan obvia y tan olvidada es una constante en el establishment político-mediático español.

Otra característica es la enorme concentración de los servicios del Estado español en la capital del Reino, Madrid (que, como he indicado anteriormente, tiene poco que ver con el Madrid popular). Durante mi largo exilio viví en Suecia, Reino Unido y EEUU, y en ninguno de estos países hay tanta centralidad administrativa de los órganos del Estado como en España. En todos aquellos países, el Estado central está mucho más descentralizado que en España en cuanto a servicios se refiere. La sede de la Seguridad Social en EEUU, por ejemplo, no está en Washington, capital de EEUU, una situación impensable en España.

Y esta actitud es constante. ¿Cómo puede interpretarse una movilización de homenaje a la Policía Nacional y a la Guardia Civil, causantes de 900 víctimas en su actuación del 1 de Octubre que necesitaron asistencia médica, sino como un acto de nacionalismo españolista, pues estos cuerpos de seguridad actuaron como instrumentos del Estado español para imponer su ley? Y nadie en tal cuerpo pidió disculpas por el daño causado. ¿No se dan cuenta de que tal homenaje contribuye a ofender a un gran número de catalanes?

El excesivo énfasis en la necesidad de respetar a Ley –otro de los argumentos más utilizados por el nacionalismo uninacional español- ignora que la Ley –como la Constitución- estuvo escrita en el momento de la transición por los poderosos en una situación claramente desequilibrada y desigual, donde los vencedores de la Guerra Civil (que controlaban el aparato del Estado y la mayoría de los medios de comunicación) tenían todo el poder, y los vencidos de tal conflicto tenían escaso poder (recién salidos de la cárcel, del exilio o de la clandestinidad). La continua referencia a respetar la Ley es el mensaje de aquellos que quieren continuar con tal desequilibrio en las relaciones de poder. Es una mera excusa para defender el estatus quo.

Y en cuanto al argumento de que la aprobación de la Constitución por parte de la policía española legitimó que se considerara como el punto de referencia de todos los demócratas hay que señalar que tal argumento ignora que las dos alternativas posibles que se presentaron a la población fueron o bien inaugurar la democracia (reflejada en la Constitución) o continuar en la dictadura. Entre tales opciones era claro que la población eligiera la primera alternativa sobre la segunda. En realidad, el hecho de que Catalunya fuera la Comunidad donde la aprobación de la Constitución fue mayor se debió, no tanto al entusiasmo por la Constitución, sino por el gran rechazo a la dictadura. Aprobar tal referéndum fue la única salida a tal situación intolerable.

Nota final

Es hoy muy difícil para aquellos catalanes que  nos sentimos también españoles promover posturas alternativas al secesionismo, pues la imagen que hoy viene de España es muy poco atrayente. Y es ahí donde es sumamente positivo que estén apareciendo a lo largo del territorio español unas nuevas fuerzas progresistas que tienen una visión plurinacional, pues son ellas las únicas que podrían salvar a España, pues la represión y constante ofensa de Catalunya por parte del Estado español ya casi ha conseguido lo que el independentismo ha deseado: el rechazo tan notable en grandes sectores de la sociedad  catalana hacia el Estado español y hacia España (facilitado esto último por el silencio y apatía hacia tal discriminación, que ha mostrado gran parte del establishment político-intelectual español). Hoy hace más falta que nunca acentuar que hay otra España posible, plurinacional y republicana, en la que la nueva Catalunya pueda ser parte de ella. La continuación del constante dominio del Estado borbónica actual ha conducido al secesionismo emocional de grandes sectores del pueblo catalán.

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2017-10-18 08:09:52
<![CDATA[El desconcierto - Sánchez, carcelero de los Jordis]]> Es toda una novedad histórica ver a un secretario general del PSOE como uno de los carceleros, el otro es Rajoy, de los dos Jordis ingresados en prisión a petición de la Fiscalía, dependiente del reprobado Fiscal General Maza, nombrado por la Moncloa. En las mismas vísperas de la entrada en vigor del artículo 155 de la Constitución, suspendiendo la Generalitat, Sánchez avala el encarcelamiento de los dos líderes sociales catalanes acusados, nada más y nada menos, que de sedición. Nunca, en toda la más que centenaria historia del socialismo español, los socialistas habían justificado las habituales cuerdas de presos ordenadas por Maura, Primo de Rivera, Gil Robles y Franco contra los dirigentes democráticos, legales e ilegales, con independencia de sus posturas políticas. Era una cuestión de principios, hoy pisoteados por Sánchez.

Los cuentos leguleyos esgrimidos para empapelar a los Jordis no sustentan las cuentas penales demandadas por la Fiscalía. Aún en el supuesto de que fuesen probados los cargos ¿ era necesario recurrir al delito de sedición para calificarlos ? ¿ No existe, por ejemplo, el delito de desorden público ? Ni siquiera el Tribunal de Orden Público del general Francisco Franco se atrevió ayer a llegar tan lejos con la entidad Omniun como ha llegado hoy la Audiencia Nacional del registrador de la propiedad Rajoy. Se trata de castigarles, se trata de intimidar a las inminentes movilizaciones democráticas  contra la aplicación del 155. En cualquier caso, nada que tenga que ver con el imperio de la ley. Causa hoy cierta vergüenza ajena ver como los excelentes juristas ubicados en los alrededores de Ferraz hacen mutis por el foro.

Con excepción del PSC, crítico con los represores del PP, todo el PSOE guarda silencio, cuando no aplaude a dos manos como el socialismo andaluz. Iceta y los alcaldes socialistas catalanes, sin embargo, no vacilan en denunciar la represión que sufren los Jordis– Sánchez y Cuixart–por ejercer derechos constitucionales como los de reunión, manifestación y opinión. Es una denuncia muy valiente por cuanto, implícitamente, ponen en cuestión a sus compañeros de Ferraz, cómplices de esta desproporcionada medida impuesta por la Moncloa. En lugar de sumarse a la arbitrariedad de Rajoy, como se suma Sánchez, le restan un apoyo sustancial en Cataluña, como la resta Iceta. Así el Partido Popular se encuentra ahora tan aislado en Cataluña, por decisión del PSC, como mal acompañado en España, por decisión del PSOE.

La perplejidad aumenta bastante, cuando el carcelero Pedro Sánchez combina la complicidad carcelera con la rectificación de la propuesta de reprobación de la comandante en jefe de la salvajada de Barcelona, habida el 1 de octubre. Es mucho más grave, por lo visto, una manifestación pacífica y cívica, que la brutal carga policial que causó centenares de heridos. Mientras los dos primeros son acusados de sediciosos, la segunda se va de rositas porque ni siquiera puede ser reprobada. No vaya a ser que se hiera la exquisita sensibilidad de doña Soraya Sáenz de Santamaría, que no vaciló en lanzar al coronel Pérez Cobos contra los colegios electorales catalanes. El balance político de esta doble medida no puede ser más revelador. La ley del embudo es manifiesta. Ancha para los que cargan, estrecha para los cargados.

Que la derecha encarcele a demócratas está en su ADN. Sea civilizada o silvestre, extrema o centrista, es una práctica habitual de toda la derecha española. Todas sus máscaras, sus finuras y sutilezas caen, cuando lo consideran necesario. La historia lo indica meridianamente. Pierre Vilar señala que, desde 1814 a 1890, Cataluña estuvo  86 años bajo estados de excepción. De 1923 a 1977, padeció junto con España 44 años de dictadura. De 1931 a 1936, todo un bienio negro encabezado por el Jefe, como llamaban a Gil Robles, con las cárceles rebosantes de presos. Así y todo, descalificaban y descalifican como radicales  a quienes se oponían y se oponen a este autoritarismo. Rajoy, por lo tanto, no puede ser más coherente e inteligente. Se ha buscado un cabo de varas, Sánchez, que le ayude como carcelero.

Los Jordis no son más que el aperitivo de la cuerda de presos políticos que se avecina con la entrada en vigor del 155. Suspender las instituciones democráticas en Cataluña, porque niegan esa España centralista sumamente rentable para las élites corruptas madrileñas, nunca será un problema para la derecha; sí lo es y va a serlo mucho más para aquellas fuerzas que se reclaman de izquierdas como es el caso del PSOE. Hoy van de funcionarios de prisiones, mañana irán de delegados gubernativos de la Moncloa en Cataluña. El vistoso tricornio de Soraya Sáenz de Santamaría, combinado con la rosa marchita de Pedro Sánchez, es  el uniforme de moda en la pasarela represiva de Barcelona. Curioso destino el del PSOE con los catalanes. González los corrompió con Pujol,  Zapatero los engañó con el Estatut y Sánchez conduce el furgón de Rajoy que los lleva a Soto del Real.

Sea cual sea el desenlace de esta triste complicidad, la del PSOE con el PP, la derecha no pierde nada. Tiene todo por ganar en este desafío catalán. Si logra doblegar el pulso de la sociedad catalana, gana como muy bien lo señalan todas las encuestas. Si lo pierde, también, porque ahí está el artículo 116, estado de sitio, o si fuese necesario el artículo 8,  la función de las FFAA encabezadas por Felipe VI perfectamente alineado con Rajoy. En cada uno de estos supuestos, el PP gana y el PSOE pierde. Es lo que suele ocurrir a quienes descubren una tardía vocación represora acompañando a quienes, desde la cuna, están habituados a colocar las esposas a todos aquellos que se toman demasiado en serio el ejercicio de los derechos democráticos.La derecha ha vuelto a ser la que era, ¿ dejó de serlo alguna vez ?, porque la izquierda es tan cómplice de la represión, PSOE, como impotente, Ni Unidos Podemos.

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2017-10-18 07:30:31
<![CDATA[El ciudadano autosuficiente - Diez ideas que van a cambiar nuestra vida]]> Foto: organictransit.com

Aire acondicionado solar

Usar la fuerza del sol para mantenernos frescos parece una buena idea, y se puede hacer gracias a la llamada refrigeración por absorción, popularmente conocida como efecto botijo. El botijo funciona porque sus paredes son de arcilla porosa, por lo que están húmedas y evaporan agua, lo que refrigera el líquido contenido en el interior de la vasija. Ya hay sistemas de producción de frío que funcionan siguiendo el mismo principio sin consumir (o consumiendo muy poca) electricidad.

Actualmente usamos el sistema de refrigeración por compresión, que funciona comprimiendo un gas que al expandirse a continuación roba calor de la estancia a enfriar. Este sistema necesita mucha energía externa para accionar el compresor y es muy ruidoso. El aire acondicionado solar es solamente una parte de una serie de técnicas de construcción y climatización que en lugar de usar la fuerza bruta, como ahora (por ejemplo, casa mal aislada + refrigeración por compresión = derroche de energía) usan sistemas que funcionan a favor de la naturaleza, por ejemplo refrigeración solar + construcción bioclimática = eficiencia energética.

 

Fechas de cierre legal de productos insostenibles

Muchos productos, desde el mercurio en los termómetros a las lámparas incandescentes, han sido sometidos a prohibiciones legales de venta y distribución. Candidatos actuales son el coche de motor de explosión y los plásticos desechables.

 

Derechos de movilidad

Adjudicar a cada elemento semoviente de la ciudad una carta de derechos y deberes evitaría el actual desequilibrio, en que un número reducido de personas usuarias del coche (aproximadamente la tercera parte de los que se mueven por la ciudad) ocupan una cantidad de espacio desproporcionada, producen el 80% del ruido y la contaminación y causan muchos accidentes. Ahora se trata de que peatones y ciclistas tengan derecho a su porción de espacio y puedan moverse seguros por la ciudad.

En la práctica se puede hacer reduciendo el espacio disponible para el coche y aumentando el disponible para peatones y bicicletas, peatonalizando calles y cerrando carriles al tráfico. También se puede modificar el tiempo de espera de los semáforos, que actualmente es entre cinco y diez veces favorable para los coches, implantar tasas de congestión por las que los vehículos paguen una tasa por circular por la ciudad, etc. Otras medidas podrían ser la creación de “derechos de parking”, como actualmente hay derechos de emisión de CO2, que serían progresivamente reducidos.

 

Compostaje comunitario

Establecer puntos de compostaje comunitario en los barrios permite a los vecinos llevar parte de sus residuos, la materia orgánica limpia, de manera que sea recuperada y reciclada in situ. Es un ejemplo de una serie de iniciativas que van en contra de la tendencia predominante hasta ahora, que consiste en producir grandes cantidades de desechos y depositarlos en algún lugar apartado, con la confianza de que alguien se los lleve bien lejos. El compost producido se puede utilizar para alimentar los parques urbanos o bien ser devuelto a los vecinos para sus terrazas, tiestos y jardines. En realidad, la idea consiste en volver a responsabilizarnos de nuestros residuos.

 

Envases rellenables: economía circular en la práctica

Cada vez llama más la atención el antiguo sistema de “devolver el casco”. Funcionaba usando envases de materiales duraderos e inertes, como el vidrio, y redes de distribución muy densas, basadas en muchas tiendas pequeñas de comestibles repartidas por toda la ciudad. Económicamente es sencillo, consiste en asignar al producto dos precios, uno para el contenido y otro para el envase. Versiones modernizadas de este sistema, utilizando envases de diferentes materiales y la red de supermercados, podrían ponerse en marcha para paliar la actual e insensata acumulación de residuos. Puede que dentro de poco vayamos a la compra con una colección de envases vacíos listos para rellenar.

 

Reciclaje de la energía

Cada vez se desarrollan más iniciativas de recuperación y reciclaje de la energía que pueden funcionar en ciudades, edificios e incluso hogares. Desde miniturbinas en tuberías de agua a sistema de recuperación de energía en instalaciones de calefacción, como es el caso de la bombas de calor. Hay muchos más ejemplos: baldosas que recuperan la energía de las pisadas o “metrolineras” que recuperan la energía de frenado de los trenes.

 

Impuesto a la huella ecológica

Ya existen varios impuestos a nuestra huella ecológica personal, por ejemplo en forma de una tasa de residuos que crece con el tamaño de la vivienda o un impuesto de matriculación mayor para vehículos grandes. El impuesto a la huella ecológica sería una tasa explícita que gravaría el impacto ambiental asociado a cada estilo de vida. Pagarían más los usuarios de potentes sistemas de climatización, grandes coches,  jardines extensos, etc.

Esta especie de ECO-IRPF se podría calcular estableciendo una serie de parámetros de huella como actualmente se establecen escalones de ingresos. Como complemento, determinados productos de elevado impacto como la carne o el azúcar podrían tener su propio impuesto asociado. Gravar las pesadas huellas ecológicas permitiría aligerar la carga de impuestos de los que tienen pisadas leves sobre la tierra y facilitar la transición hacia una sociedad más sostenible y viable.

 

Coexistencia de vehículos y peatones

La distinción actual entre el mundo del vehículo y el mundo del peatón desaparece en este tipo de ciudad. La idea consiste en eliminar tanto las aceras como las calzadas de tráfico. Los peatones y los vehículos comparten el mismo espacio, como sucede actualmente en los puntos donde una vía de tráfico rodado cruza una calle peatonal. Los semáforos desaparecen, y la velocidad de los vehículos se reduce mucho. Hay muchas iniciativas no tan radicales que favorecen la coexistencia de peatones y vehículos. El resultado final sería una ciudad fluida, sin la tajante distinción entre territorios para coches y territorios para todo lo demás que hay actualmente.

 

Baterías domésticas de almacenamiento de energía

Con la misma naturalidad con que actualmente producimos agua caliente en un termo eléctrico, podremos almacenar y controlar nuestra producción de energía. A medida que se desarrollen más y más sistemas de captación de energía renovable utilizables en espacios reducidos y apropiados para la ciudad, como los paneles solares de alta eficiencia y los mini-aerogeneradores, el almacenamiento de electricidad permitirá a cada casa independizarse en cierta medida de la distribución centralizada de energía.

 

Vehículos Ligeros Urbanos y Eléctricos

El coche urbano ya está más que inventado. Un ejemplo es el famoso Biscúter, un ultraligero de carrocería de aluminio que se fabricó en España en la década de 1950. Uniendo al concepto de coche ligero y utilitario y el de vehículo eléctrico, tenemos el VLUE, vehículo ligero urbano y eléctrico, diseñado para trayectos cortos, con muy bajo consumo de energía y gran facilidad de recarga. Estos vehículos también puede llevar paneles fotovoltaicos para aumentar su autonomía. Con una velocidad máxima de 20 km/h y un tamaño mínimo, enjambres de estos vehículos eléctricos podrían sustituir a los actuales coches convencionales, mucho más pesados y consumidores de energía.

 

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2017-10-17 10:20:25
<![CDATA[Mundo Rural s.XXI - 16 de octubre. Día Internacional de la Soberanía Alimentaria de los Pueblos]]> RECORDAR Y RECONOCER EL ORIGEN.

Fernando Fernández. Consejo Editorial de la Revista Soberanía Alimentaria, Biodiversidad y Culturas. Asesor Estatal del Area de Mundo Rural – Soberanía Alimentaria y Sostenibilidad de Podemos.

En el día 16 de Octubre, proclamado por las Naciones Unidas en el año 1992 como Día Mundial de la Alimentación, es justo reconocer la resistencia, la esperanza y la capacidad  de propuesta de; millones de campesinos y campesinas de todo el mundo, de pueblos indígenas, de comunidades pesqueras,  de pueblos nómadas y pastores, y de trabajadores y trabajadoras del campo y sin tierra, que articulados en la Vía Campesina, pusieron encima del tapete internacional el contrapunto de la Soberanía Alimentaria.

Las personas que habitan el medio rural de todo el mundo son conscientes, y se saben testigos de una crisis sin precedentes. El capitalismo tardó en adentrarse en el sector agrario, y cuando lo hizo, reprodujo el mismo modelo fabril que en otros sectores económicos. Se impuso al modelo campesino, familiar y comunitario en el que las actividades productivas y reproductivas se entrelazaban y los sustituyó por la especialización productiva, la intensificación en el trabajo y en el uso de insumos y la capitalización financiera de la producción. El modelo entendió que los sistemas campesinos habían logrado situarse en los “espacios vacíos del capitalismo”[1] y no estaba dispuesto a tolerarlo. El sistema dominante consideró que el modelo familiar y social era ineficiente a nivel económico, y así forzó la  internacionalización y la liberalización de los mercados agrarios mundiales a pesar de que el 70% de los alimentos que hoy seguimos consumiendo son locales.

El origen de la Vía Campesina como Movimiento Global y de la Soberanía Alimentaria como objetivo político,  engancha justo con la toma de conciencia de lo anterior. En el año 1992 y en el marco de un Congreso de la UNAG[2] (Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos) celebrado en Managua – Nicaragua – , 60 organizaciones de Europa y América se reunieron, y juntas analizaron la realidad del campo a tan solo dos años de la entrada en vigor de los acuerdos constitutivos de la OMC[3]. Coincidieron en señalar al capitalismo, como el origen de la crisis del modelo campesino y alertaron sobre los impactos del nuevo ciclo de liberalización económica.  Apenas un año después, en mayo del año 1993,  se celebró la Primera Conferencia Mundial constitutiva de la Vía Campesina en la ciudad de Mons (Bélgica). La conformación del movimiento se apoyó en la existencia previa de articulaciones  campesinas de resistencia que existían en los dos continentes; La CLOC (Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo) en América Latina había nacido en el año 1992 en torno a la campaña “500 años de resistencia indígena, negra y campesina”, y en Europa, la Coordinadora Campesina Europea (CPE) surgió también en estos años frente a los impactos de la nueva PAC (Política Agraria Común) sobre la economía campesina europea.

En abril del año 1996, la Vía Campesina celebra su II Conferencia Mundial en Tlaxkala (México). Su manifiesto expresaba de forma clara las razones para la unidad de fuerzas. “Nos une el rechazo a las condiciones económicas y políticas que destruyen nuestras formas de sustento, nuestras comunidades, nuestra culturas y nuestro ambiente natural. Estamos conscientes de nuestro reto a crear una economía rural basada en el respeto a nosotros y nosotras y a la tierra, sobre la base de la soberanía alimentaria”[4] A partir de las conclusiones de esta Conferencia, se elaboró el primer llamado a la soberanía alimentaria[5]. Con un sencillo documento que llevaba por título, “Soberanía alimentaria. Un futuro sin hambre”[6]. En octubre del año 1996 en Roma, La Vía Campesina ante la Cumbre Mundial de la Alimentación y el Foro de Organizaciones No Gubernamentales ponían en el centro del debate la soberanía alimentaria. El documento planteaba explícitamente “el deseo de provocar debates en el seno de las organizaciones campesinas de todo el mundo así como del resto de las organizaciones sociales para consensuar posiciones y elaborar una propuesta alternativa sólida frente a las políticas neoliberales aplicadas en el sector agropecuario”[7].  Hoy la soberanía alimentaria es una propuesta política integral y coherente para salir de la crisis que atraviesa el mundo campesino y el mundo  rural,  y que aporta elementos a la solución de la crisis ecológica, social y de valores por la que atraviesa nuestro mundo.

La definición de soberanía alimentaria ha evolucionado, pero sobre todo, se ha completado incorporando perspectivas diferentes que a lo largo de estos 20 años la han ido enriqueciendo. El documento partía de premisas muy sencillas; el derecho de los campesinos y campesinas a vivir de su trabajo y producir alimentos, el derecho de los consumidores y consumidoras a disponer de alimentos sanos, nutritivos y adecuados culturalmente, y el derecho  de toda la humanidad a una alimentación adecuada.

La consideración general es que el derecho a producir y el derecho a la alimentación adecuada están vinculados puesto que la mayoría de los  y las que padecen hambre y desnutrición en el mundo, son productores y productoras de pequeña escala, así como campesinos y campesinas sin tierra.  De esta manera, el primer llamado a la soberanía alimentaria lanzado por la Vía Campesina incluía los siete principios que el movimiento internacional consideraba básicos para alcanzarla: 1. La alimentación es un derecho humano básico. 2. Reforma Agraria, urgente, necesaria e igualitaria entre hombres y mujeres. 3. Protección de los recursos naturales, y en especial las semillas. 4. Reorganización del comercio de alimentos para priorizar la escala local y el mercado doméstico. 5. Atajar la globalización del hambre a través del sistema internacional. 6. La paz social y la eliminación de la violencia como condición para el logro de la soberanía alimentaria. 7. La participación y el control democrático de los campesinos y campesinas sobre la formulación de políticas que les afectan.

La definición utilizada más comúnmente, fue elaborada por el CIP[8] (Comité Internacional de Planificación para la Soberanía Alimentaria) en el 2002[9]. La definición expresa el concepto de esta manera: “La Soberanía Alimentaria es el derecho de los pueblos, comunidades y países a definir sus propios sistemas de producción, transformación y distribución de alimentos, así como las políticas agrícolas, laborales, pesqueras, alimentarias y de tierra de forma que sean ecológica, social, económica y culturalmente apropiadas a sus circunstancias únicas. Esto incluye el verdadero derecho a la alimentación y a la producción de alimentos, lo que significa que todos los pueblos tienen el derecho a una alimentación inocua, nutritiva y culturalmente apropiada, y a los recursos para la producción de alimentos y a la capacidad para mantenerse a sí mismos y a sus sociedades”.

En  el año 2004, el CIP  desarrolla el concepto de soberanía alimentaria a través de cuatro áreas de acción prioritarias: Derecho a la alimentación y Derechos humanos campesinos.  Promover la adopción de políticas de alimentación y agricultura con un enfoque basado en derechos humanos que conducirán a la eliminación progresiva del  hambre y la desnutrición. Acceso a recursos productivos Promover el acceso continuo de los productores y productoras de pequeña escala, comunidades nómadas y pastoralistas, comunidades pesqueras artesanales y pueblos indígenas al uso sostenible de sus tierras, aguas, recursos genéticos y otros recursos naturales utilizados para la alimentación y producción agrícola, lo que incluye también el hecho de compartir equitativamente los beneficios derivados de su uso.  Opción por el modelo agroecológico. Promover modelos agroecológicos familiares y comunitarios de producción de alimentos, a través de políticas de investigación y extensión basadas en el reconocimiento de los saberes campesinos, en especial de las mujeres, por medio de la gestión sostenible de agrosistemas locales para la producción de alimentos, predominantemente para mercados locales. Comercio y mercados locales Promover políticas de comercio equitativas que les permitan a las comunidades y a los países vulnerables al hambre y a la desnutrición la producción de cantidades suficientes de suministros de alimentos inocuos y seguros. Políticas que militen en contra de los efectos negativos de las exportaciones subvencionadas, del dumping de alimentos, de los precios artificialmente bajos y de otros elementos semejantes que caracterizan el modelo actual de comercio agrícola.

En este marco, nunca antes en la historia de la humanidad, el sector campesino había logrado articular tanta solidaridad y fuerza social ajena al campo. Lanzó un concepto tan potente, que con él,  logró articular un movimiento social global sin precedentes.  El movimiento por la soberanía alimentaria continua trabajando sobre reivindicaciones históricas, pero al mismo tiempo, asume e inicia procesos en torno a nuevos retos. Estos es: Reconocimiento de una Carta de Derechos Humanos Campesinos, la lucha contra el Acaparamiento de Tierras, enfrentar el cambio climático con el modelo de producción campesino, la luchas contra las transnacionales en el agro en cualquiera de los eslabones de la cadena alimentaria. Enfrentar la cultura machista en el campo y toda forma de violencia contra las mujeres, o de nuevo volver a reivindicar en el momento oportuno la centralidad de las políticas públicas pero dirigidas a la soberanía alimentaria.

Si se ha sido capaz de construir este movimiento social global es porque el  proceso de acumulación de fuerzas ha sido cuidadosamente construido y mimado. En este proceso han sido importantes muchas organizaciones, colectivos, movimientos y personas. Siendo conscientes de ello, podemos identificar las cuestiones que permitieron avanzar a nivel global: La soberanía alimentaria ha sido capaz de unir viejas y nuevas reivindicaciones. Ha sido capaz, no solo de fortalecer la lucha de colectivos, organizaciones, experiencias y proyectos ya reales, sino además, de animar la puesta en marcha de miles y miles de proyectos y experiencias productivas y sociales en todo el mundo.  Ha permitido fortalecer el diálogo político e ideológico como pocas veces antes se había producido. El diálogo entre campesinado y mundo ecologista, entre campesinado y feminismo, entre sin tierra y pequeños propietarios y propietarias, entre campesinas y campesinos propietarios y trabajadores y trabajadoras del campo, entre la visión del consumo y la producción. Ha superado la división norte –sur para entender que el debate es en torno a los modelos. Este planteamiento,  además de superar un enfrentamiento simplista de campesinado del norte contra campesinado del sur, fue crucial para la extensión del debate a nivel global y  permitió avanzar en propuestas que siguen los mismos principios en cualquier contexto.

Por último la propuesta de soberanía alimentaria logra conectar con el “sentido común” de la ciudadanía  de a pié, que siente que es importante apoyar y consumir producto local,  que no tienen sentido traer manzanas de miles de kilómetros de distancia mientras que aquí el productor o productora no puede vender las suyas, que el campesinado debe vivir de la renta de su trabajo, que las políticas agrarias no pueden subvencionar a quienes más tienen, y que la cadena de intermediación no puede quedarse con la plusvalía. Es decir, la propuesta es entendible socialmente y esto nos otorga un plus de legitimidad en momentos de crisis como el actual.

Todo lo anterior se ha  ido concretando en cada uno de los frentes de construcción política:

  • Se ha logrado que la soberanía alimentaria forme parte esencial de las agendas sociales y políticas de todos los movimientos sociales y gremiales. Esto determina la amplitud del frente de propuesta política. No hay espacio, foro o evento social de movilización donde no se aborde de manera central o tangencial la construcción de la soberanía alimentaria.
  • Se ha logrado articular la respuesta y la movilización en los escenarios políticos internacionales más relevantes y tejer estrategias diferenciadas en cada contexto. Se logró dar respuesta contundente al proceso de liberalización comercial liderado por la OMC, pero también a las amenazas de las tratados regionales o bilaterales, y se ha tenido la lucidez necesaria para entender que la FAO es un espacio político de disputa, que es necesario pelear para que retorne a su mandato originario.
  • Se ha logrado de igual manera aprovechar los procesos políticos nacionales favorables a un cambio de modelo de la mano de gobiernos amigos y populares, para ir introduciendo nuevas medidas políticas, nuevas leyes, nuevos planes mucho más coherentes con la soberanía alimentaria.
Analizar el estado actual del proceso desde una perspectiva histórica nos lleva a la conclusión de que no podemos permitirnos el lujo de perder ni uno solo de estos espacios de articulación social por la soberanía alimentaria. ¡¡Feliz Día Internacional de la Soberanía Allimentaria!!! ¡GLOBALICEMOS LA LUCHA – GLOBALICEMOS LA ESPERANZA!

[1] La idea de “los espacios vacíos del capitalismo” la desarrolla Rosa Luxemburgo

[2] La UNAG fue una de las organizaciones fundacionales de la Vía Campesina pero que sin embargo, luego terminó abandonando el movimiento por diferencias ideológicas.

[3] En el año 1994 y tras las negociaciones de la Ronda de Uruguay, entra en vigor el Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio,  constitutivo de la nueva OMC (Organización Mundial del Comercio). En su seno se encuentra el Acuerdo sobre Agricultura que supone la extensión generalizada sobre el campo de las políticas neoliberales.

[4] Manifiesto II Conferencia Mundial de la Vía Campesina. Tlaxkala. México. Abril 1996

[5] “Soberanía alimentaria. Un futuro sin hambre”. Vía Campesina – CIP. Roma Octubre 1996.

[6] Soberanía alimentaria. Un futuro sin hambre. Documento de posición. Octubre 1996. Roma. CIP.

[7] Literal del documento referido en el texto.

[8] El CIP para la Soberanía Alimentaria está vinculado a una red de más de 2 000 ONGs, OSCs y Movimientos Sociales emanados de un proceso internacional de consulta e interacción que dio inicio en el año 2000, y el cual se construyó sobre las redes iniciadas en la CMA en 1996. Su papel de articulación global ha sido crucial y por su posición ha facilitado la interlocución del movimiento social con numerosos organismos internacionales y gobiernos.

[9] La definición fue elaborada durante el foro paralelo de ONGs de la CMA+5 (Foro para la Soberanía Alimentaria) y se encuentra en la hoja de datos sobre Soberanía Alimentaria en la página web de CIP en www.foodsovereignty.org.

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2017-10-16 09:40:37
<![CDATA[Punto y seguido - Los 15 motivos y objetivos de EEUU al salir de UNESCO]]> Unos días después de la reconciliación entre Hamas y Al Fatah y el restablecimiento de la Autoridad palestina en Gaza (que potencia la posibilidad de la declaración del Estado Palestino), EEUU e Israel, anunciaron su retirada de Uneso por su “sesgo anti-israelí”. Se trata de la culminación de años de chantaje político y financiero de Washington contra la ONU y sus agencias. En 1983 el gobierno de Ronald Reagan se retiró de la Unesco, porque “servía a los intereses de la URSS”, y Barak Obama suspendió en 2011 su aportación financiera a Unesco por “admitir a Palestina como estado miembro”. Netanyahu, que compara Unesco con el ISIS, mientras apoya a la organización terrorista, celebra la decisión de Trump.

Es falso que la ONU y sus organismos sean anti-israelíes: EEUU e Israel confunden la crítica con la enemistad. Por ejemplo, la Resolución 2334, que condena la colonización israelí,  fue una burla a los palestinos, ya que la ONU nunca ha tomado ninguna medida para forzar a Tel Aviv a cumplir con la legalidad internacional. Tampoco es “anti-japonés” por incluir la Masacre de Nanking (violaciones y matanzas de 300.000 civiles y prisioneros de guerra chinos por el ejército japonés en 1937) en el programa “Memoria del mundo”. Tokio también ha amenazado en retirar sus fondos.

 

Entre los “delitos” de Unesco según EEUU, están:

  1. Considerar “sin valor jurídica” la anexión de Jerusalén oriental a Israel y exigirle la paralización de las excavaciones.
  2. Declarar “potencia ocupante” a Israel.
  3. Compararle con el régimen de apartheid de Sudáfrica.
  4. Reconocer la antigua ciudad de Hebrón y la mezquita de Ibrahimi como patrimonio palestino.
 

Aunque, los motivos reales apuntan a:

  1. Que las decisiones de una parte de los mandatarios de EEUU dependen de los “sobres” que reciben: se estima que el grupo “Configuración del Poder Sionista” (ZPC) ha regalado a los legisladores de EEUU unos 100 millones de dólares en los últimos 30 años. Decía Jack Straw, el diplomático británico que “Los grupos que desarrollan políticas en favor de Israel, como el AIPAC, cuentan  con fondos ilimitados para canalizar la política de EEUU”, algo que el senador William Fullbrighth denunció en 1973:“Los israelíes controlan la política del Congreso y del Senado“. Cierto, el Senador Tom Cotton recibió cerca de 1 millón de dólares del Comité de Emergencia para Israel por firmar una carta abierta contra el acuerdo nuclear de Obama con Irán. La relación asimétrica entre EEUU e Israel es un caso singular en las relaciones internacionales. Existen numerosas leyes que condicionan la política de EEUU a los intereses del diminuto país y una de ellas restringe el apoyo de EEUU a los organismos de la ONU que reconocen a Palestina. ¿Se imaginan que España se retire de Unesco por sus críticas a Arabia o a Qatar?
  2. El triunfo de “Israel first” en la administración Trump. Su representante en la ONU, Nikki Haley, prometió al Lobby pro-israelí de AIPAC ser “un nuevo sheriff”, en la defensa de Israel (en otro país hubiera sido acusada de “traidora y agente de un país extranjero”). Haley ha advertido al Consejo de Derechos Humanos de la ONU (UNHRC) que frene sus críticas a Israel por el bloqueo a Gaza, anunciando que la agenda del Consejo de Seguridad en sus debates mensuales sobre Oriente Próximo se centrarán en Irán, Siria, Hamas y Hezbolá, que no en Israel.
  3. Que EEUU está haciendo un doble juego: mientars abandona la agencia (y conserva el puesto de observador) fortalece la posición de Israel: En marzo pasado, la jordana Rima Jalaf, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica y Social para Asia Occidental fue forzada a dimitir por negarse a retirar el informe que criticaba el trato de apartheid de Israel hacia los palestinos. De forma paralela, Unesco ascendió a Danny Danon, ex viceministro de Defensa israelí durante el ataque de Israel a Gaza en 2014 en el que murieron unos 500 niños palestinos, a la vicepresidencia de la Asamblea General de la ONU. Esta semana, la judía francesa Audrey Azoulay (e hija de un banquero) se convertía en la nueva directora de Unesco.
  4. Rehabilitar a Israel en los foros mundiales, a costa de su propio prestigio. Trump está logrando que EEUU recupere el estatus de paria que ganó a pulso en la era de Bush.
  5. Aunque no se atreve trasladar la embajada de EEUU a Jerusalén, Trump deja que Israel siga con sus proyectos. Él no hará reproches teatrales (al estilo de sus antecesores) contra su aliado.
  6. Preparar el terreno para abandonar el acuerdo nuclear con Irán, que es a petición de Israel (y a Arabia Saudi), aunque perjudique a EEUU.
  7. EEUU ya ha perdido la hegemonía en la agencia, ni siente necesidad en seguir en ella. La UESCO fue creada en 1945 por 37 naciones -sobre todo occidentales- con dos principales objetivos: la “desnazificación” de la educación en Europa y defender el sistema liberal capitalista frente al socialismo de la URSS. La situación cambia cuando en 1980 la mayoría de los cerca de 160 países que la componían eran de África y Asia y apostaban más por el bloque socialista que el capitalista. EEUU ya no veía utilidad en seguir pagando la factura de la UNESCO. Otro dato curioso: EEUU en 2003, mientras Bush era criticado por la invasión a Irak, regresó a la UNESCO tras 20 años de ausencia, como lavado de imagen. Ahora y en el aniversario del 11S, EEUU no ve necesidad de conciliarse con el mundo.
  8. Seguir con la política de retirarse de los convenios colectivos. Trump ya salió de la Convención de Medio Ambiente de París en junio. Quizás pretende que los antiguos tratados internacionales se rehicieran a la medida de los intereses actuales de EEUU, aunque ello cueste un desorden a nivel mundial. Desprecia abiertamente el principio de cooperación internacional con el fin de imponer su  arbitraria voluntad.
  9. EEUU así aumenta la presión sobre la ONU para que se “reforme”, acatando sus políticas. Sin su dinero, la UNESCO tendrá que cortar programas y recurrir a los voluntarios. Hoy, la gran mayoría de sus empleados cobran un buen suelo y viven en Europa.
  10. Poner en aprieto a otras potencias ‘pagadoras’: O se alinean con Trump o tendrán que cubrir el déficit presupuestario que deja Washington. Así es: ¡Quien paga, manada!
  11. Trump aparenta cumplir con su agenda económica, ahorrando unos cuantos dólares para convencer a los contribuyentes su buen hacer, mientras les quita el pan para financiar sus vacaciones. Al salir de la UNESCO, Estados Unidos podrá negarse a pagar los 500 millones de dólares que le debe.
Israel aspira a tener un escaño en el Consejo de Seguridad. Sus sólidas relaciones con los BRICS -gracias al negocio de armas e intercambio de inteligencia- pueden hacer realidad este sueño, mientras los palestinos – más huérfanos que nunca– temen que los demás países les hagan responsables del colapso de las instituciones internacionales. Aun así, el gesto de EEUU e Israel se debe a su frustración: es una reacción a la resistencia palestina y a la sincera y creciente solidaridad internacional con este pueblo.

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2017-10-15 16:49:49
<![CDATA[La oveja negra - ‘El mundo entero pasa por Marsella’: La vida toma decisiones por nosotros]]> Primera hora de la mañana. El Circular va repleto. Un grupo de mujeres de mediana edad van comentando las dolencias de sus familiares ingresados en el Clínico. En realidad es una disputa por saber quién sufre más. “Pues a mi marido ha tenido dos insuficiencias cardiacas y un ictus. Yo no sé si va a salir de esta, con lo bueno que es”. “Pues a mi hermano le han tenido que extirpar la vesícula y los riñones le han dejado de funcionar, pobrecillo. Yo creo que ha sido culpa del médico”.

Los estudiantes se protegen del mundo permaneciendo dentro de sus auriculares y las pantallas de sus teléfonos. También hay quien se dirige a su puesto de trabajo. Es fácil reconocerlos por el hastío de sus miradas y ese aspecto de eterno cansancio. La masa bamboleante va perdiendo y ganando integrantes en cada parada.

De pronto, un hombre se abre paso a empujones en dirección a las puertas de salida. El autobús está a punto de detenerse cuando al fondo se escucha un grito: “¡Mi cartera, al ladrón, al ladrón! El hombre logra zafarse de los pocos brazos que intentan retenerlo y consigue alcanzar la calle. Viste un traje barato, el rostro moreno intemperie y el pelo brillante de grasa. Hay miedo en sus ojos cuando vuelve la cabeza en su huida, el pánico que solo la presa puede sentir. Casi siento lástima por él. Emprenden la persecución el conductor y un par de tipos más. Gritan insultos y amenazas. “Párate, hijo de… Cuando te pille te… Corre, cabrón, corre porque te voy a cortar…”

Deduzco que el que más grita debe ser la víctima del carterista. Pronto se hace evidente que le van a alcanzar. En el autobús, todos miramos la escena por las ventanillas. Absortos ante cualquier modificación en nuestras rutinas. Escucho que alguien ha llamado a la policía.

El mundo entero pasa por Marsella, de Ángela Martín del Burgo y editada por Cuadernos del Laberinto, habla de ese mundo, el de los carteristas. André Dreujou, un joven culto admirador de Dostoievski y de Baroja, ve como sus circunstancias vitales le obligan a sobrevivir gracias a pequeños hurtos en el centro de Marsella. Hasta que la muerte y la violencia hacen acto de presencia y cambiaran su vida para siempre. Con un estilo elegante alejado de los convencionalismos del género negro, Ángela Martín del Burgo construye una obra original y diferente,  y logra, además, distanciarse de las modas que dominan el mundo editorial.

La mano del conductor ya casi roza la chaqueta del carterista cuando, de repente, el hombre se da la vuelta. En su mano, como una sonrisa torva, aletea una navaja. Los tres perseguidores se detienen en seco. En el autobús alguien grita “¡Cuidado!”. El carterista corta un par de veces el espacio que le separa de los tres hombres que van alejándose mientras muestran las palmas de sus manos. Es entonces cuando su mirada me demuestra que todo ha cambiado. Ya no hay miedo. Levanta la navaja en dirección al autobús, dejando claro que las presas somos nosotros. Como siempre.

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2017-10-15 08:00:53
<![CDATA[Verdad Justicia Reparación - Ya no soy progresista]]> Antonio Pérez, miembro de La Comuna.

En otra ocasión he manifestado que, como soy acérrimo defensor de la libertad –sea eso lo que sea-, yo querría ser capitalista… si el mercado fuera realmente libre. Pero inmediatamente he añadido que no puedo serlo porque me lo impide la indisoluble unidad entre la política y la economía, esa Santa Alianza cuyas puertas giratorias son sólo la punta del iceberg. Hoy, quizá como secuela de la insolación que sufrí en una playa exclusiva de las Bahamas, doy un paso más allá y declaro que ya no soy progresista. Ahora bien, “como firmante vuestro que soy, os debo una explicación, y esa explicación que os debo, os la voy a pagar”:
El término “progreso” es de uso reciente; en el vocabulario europeo, no aparece hasta el siglo XVIII y, si todavía se mantiene, es por dos razones: a) porque se ha jibarizado reduciéndose al progreso material y olvidando el progreso social. b) porque, mediante sucias maniobras en la oscuridad, ha conseguido que el inocuo término “modernidad” aparezca como sinónimo.
Numerosos incautos y algunos perversos se apoyan en estas dos patas para sustentar su Fe progresista. En cuanto al progreso material, aducen que jamás hemos tenido tan cerca la posibilidad de que las máquinas trabajen para la Humanidad, aserto que quizá podría evidenciarse si la Santa Alianza no lo impidiera. Aunque, desde luego, lo desmienten hechos tan elementales como que los primitivos trabajaban dos o tres horas al día y ahora, ya vemos: desde hace más de un siglo se pide la jornada laboral de ocho horas y hoy esta reivindicación laboral suena a ensueño utópico.
Por su parte, el progreso social está sujeto a controversia y arbitrio porque no puede cuantificarse así como así. Sin embargo, ello no es óbice para que los progresistas pregonen que, si partimos de las satrapías mesopotámicas, el esclavismo, las guerras de religión entre europeos y los totalitarismos del siglo XX, evidentemente hemos mejorado mucho –se sobreentiende que en el Primer Mundo-. Amarrado a semejantes comparanzas, podría estar de acuerdo pero hay otros casos que me hacen dudar. Un solo ejemplo: si multitud de sociedades millonarias en individuos se han regido por la democracia asamblearia (directa, ¿como en Suiza?), constreñidos ahora a un sistema teledirigido y controlado hasta la exasperación que de democracia sólo tiene la etiqueta, ¿podemos jurar que hemos progresado?
Lo cierto es que no podemos comparar el pretérito con el presente. Pero no por falta de criterios morales sino por ausencia de datos fidedignos. Por ejemplo: ¿quién sería tan sectario como para demostrar que la gente se suicidaba más –o menos- en el Medioevo que en la actualidad? Cuando la Crisis estalló en España, el CIS eliminó-o casi- la sección que cuantificaba la tasa de suicidios; así pues, si no sabemos los datos de hoy, ¿cómo podríamos compararlos con los datos de ayer?
Falto de comparación temporal, el progreso resulta ser un gigante con los pies de barro. Por ello, se refugia en la “modernidad” y la enfrenta a su supuesto antónimo, la “tradición”. Llegados a este punto recuerdo que el muy tradicionalista Franco inauguraba hoy el pantano “más moderno de Europa”, aseveración incontestable que era anulada cuando mañana inaugurara el siguiente pantano, incontestablemente 24 horas más moderno que el de ayer.
Quiero decir que modernidad es un concepto vacuo que sólo existe por su rebuscada antinomia a un concepto impunemente manipulable como es la tradición –que ya lo es mucho pues si el presente lo es, el pasado no digamos-. Ahora bien, si acepto esa comedia de oposiciones, he de reconocer que los actuales Estados hegemónicos son, precisamente, aquellos que mejor conjugan ambos extremos manipulados. Veamos: en los EEUU, coexisten la teocracia (tradicional) y la disidencia (moderna); igualmente, en Japón coexisten el realísimo Mikado y la virtualidad cibernética; en China, se dan la mano el funcionario confuciano, centralista e imperial y el comerciante cosmopolita. Etcétera.
Por todo ello, no sólo no soy progresista sino que, en consecuencia, tampoco soy moderno. Entonces, ¿soy reaccionario y tradicional? Bueno, si por reaccionario se entiende reaccionar ante las injusticias cotidianas, tendré que serlo –por similar motivo, no soy víctima del tardofranquismo sino un resistente que espera justicia-. Y, en efecto, sigo una viejísima tradición de resistencia que, en Occidente, se remonta a cuando los egipcios se negaron a seguir construyendo esas repugnantes pirámides –de eso hace ya cuatro milenios-.
A pesar de todo lo anterior, no crean que he cambiado de chaqueta. Aunque ya casi nadie me llame “progre trasnochado”, no me he apuntado al club de esa purrela que fue ‘progresista’ en su juventud y que ahora, a cambio de sus piscinas, cual palanganeros enseñan a los neofranquistas a renovar su terminología. No he caído tan bajo porque -obrero en las pirámides-, sostengo que, desde hace milenios, existe la guerra de clases y, por ende, no soy multiclasista ni he cambiado de eje (¿), menos aún soy transversal (¿) y tampoco estoy por encima o por debajo del bien y del mal. Lo diré en el menor número posible de palabras: simplemente, soy de izquierdas –incluso “de extrema izquierda”, creen algunos-.
Vuelvo al primer párrafo de esta nota: si allá no me dejaban ser capitalista, ahora y aquí tampoco me dejan ser auténticamente progresista. Por tanto, animo a los neofranquistas a que den un último paso –algunos ya lo han dado- en su proceso de bulímica apropiación indebida del vocabulario rebelde y pasen a autoproclamarse “progresistas”. Que aprovechen ahora los detritus del izquierdismo patrio ya que su voracidad no separa el trigo de la paja. Que aprovechen ahora que algunos de los que realmente trajimos el progreso social a este país ya no nos tocamos con la roída montera “progresista”.

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2017-10-15 08:00:46
<![CDATA[El repartidor de periódicos - ‘El País’, diario anti-indepe de la mañana]]> Sin complejos. Semana negra en El País para los lectores que aun atisbaban un tímido fulgor de izquierdismo entre sus páginas. A saber. Primero Juan Luis Cebrián anuncia que se va, pero deja un último cadáver en el camino: el de John Carlin. Después de 13 temporadas en el diario de Prisa, las concienzudas diatribas del periodista británico contra la catalanofobia y contra la estulticia que impera en los medios de comunicación españoles le han costado la patada.

No sé si os acordáis de que antes, bajo su cabecera, El País lucía una leyenda que lo calificaba de Diario independiente de la mañana. No estaría mal recuperar una versión actualizada del lema: Diario anti-indepe de la mañana. Porque eso, sobre todo eso, es lo que se ha cargado al bueno de Carlin a los 61 años. Desde hace años, los periódicos españoles confunden línea editorial con monolito ideológico, convirtiéndose en un aburrimiento donde todos opinan lo mismo sobre lo mismo. Precisamente fue en Gran Bretaña donde escuché hace muchos años a un periodista una frase que explica mucho a España: “En todos los países los periódicos tienen una ideología, menos en España, que lo que tienen es un partido político”. Versiones más o menos brillantes del mismo aserto he escuchado también en otros países de Europa. Esa es la cultura política de nuestros medios de comunicación que denunciaba Carlin. Y más ahora, que la caza al Puigdemont ha sustituido a la del Pokemon.

El círculo se le ha cerrado a John Carlin. Empezar más o menos tu carrera alcanzando la fama como cantor de Nelson Mandela y acabar despedido de El País por no escribir suficientes exabruptos sobre el procés no deja de tener su carga simbólica. Han pasado casi 25 años desde que el libertador sudafricano alabara en público a este cronista vagabundo (Buenos Aires, EEUU, Canadá, Nicaragua, El Salvador…). El propio diario de Prisa le otorgó en 2000 su máxima distinción: el premio Ortega y Gasset. En uno de sus libros se basa la película de Clint Eastwood Invictus. Podría abrumaros durante un buen rato enumerando todas las medallas que cuelgan del pecho del inglés. Ahora Cebrián le acaba de pinchar la roja insignia del valor, por hiperbolizar un poco. Sin complejos: marca España.

Nuestro afamado académico Cebrián no limitó su actividad hebdomadaria a arrojar a un inglés por el balcón. Otra noticia saltaba el martes: Cebrián abandona la presidencia ejecutiva de Prisa y deja el puesto a Javier Monzón. Para quién no conozca a este madrileño de 61 años, señalar que fue presidente de Indra y mantiene muy estrecha amistad con nuestro emérito Juan Carlos I y con la alta dama Ana Patricia Botín. Nada que ver con el periodismo.

Ahora hemos sabido que el final Javier Monzón le ha dicho no a Cebrián, con lo que renunciamos a un staff en Miguel Yuste muy simpáticamente borbónico: el periódico campechano de la mañana. Según se dice, Monzón rechazó una suculenta oferta porque enseguida advirtió que Cebrián se iba pero no se iba, que la suya era otra dimisión en diferido, que no se retiraba a escribir La rusa II para que le dieran otro sillón en la RAE. Una pena. El aterrizaje de Monzón había dado muchas alas a los graciosillos de twitter. Un amigo de reyes y banqueros en la presidencia de un diario independiente y progresista daba para mucha risa insana. Ahí se queda Cebrián, 73 años y una deuda en su grupo que alcanza los 1.500 millones de euros. Hablamos de quiebra técnica, pero no importa. Al periódico y a Cebrián se les puede colgar el mismo epitafio en vida: “Too big to fail”.

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2017-10-14 16:50:31
<![CDATA[La verdad es siempre revolucionaria - Carne de reproducción]]> En una película de consumo femenino que ofrece una cadena de televisión los sábados por la tarde se plantea el tema estrella de esta época: la mujer como carne de reproducción.

La protagonista que encarna la mujer demente y asesina que gusta ahora a la industria cinematográfica estadounidense, se lanza a su carrera criminal porque quiere tener hijos. ¿Y cuál es la relación entre su deseo de maternidad y la serie de asesinatos que comete? Su imposibilidad para reproducirse deriva de haber vendido sus óvulos para un banco que los revende a las mujeres con dificultades para engendrar. A raíz de ello y tras una enfermedad nuestra protagonista queda estéril. Pero, con su aguda astucia consigue la dirección y los datos de una de las que fueron madres con sus óvulos, y allí acude a recuperar lo que en términos biológicos evidentemente son sus hijos. Las peripecias que siguen solo sirven para un tebeo machista, pero la fábula es muy ejemplar.

Evidentemente los materiales para la fabricación de un nuevo ser humano son el espermatozoo y el óvulo. En estos momentos en que la ciencia ficción se ha hecho realidad y los delirios de Paracelso se realizan cotidianamente, tenemos a las mujeres, nuevamente, como en las fábulas patriarcales, convertidas en materia reproductora.

Si todo se compra y se vende, si todo tiene precio, hasta los seres humanos que se traficaron como esclavos durante milenios, ¿por qué no aquellos trocitos del cuerpo femenino que sirven para la fabricación de nuevos esclavos? Pues sí, se venden y compran óvulos. Como si fuera pelo. Pero los óvulos no son cabellos que han de cortarse periódicamente. Es preciso someter a la mujer a manipulaciones poco saludables. Y son números clausus. Cuando alguno se estropea no se repone.

Hay ahora un comercio, que aumenta cada día, de compra y venta de esos huevos que contienen el germen de un ser humano. Y mujeres que los venden porque se hacen con algo de dinero. Lo hemos consentido, como tantos otros tráficos, sin protestar. ¡Teníamos tantos sufrimientos por los que rebelarnos! Y dejamos que las manipulaciones, experimentos y negocios con nuestra capacidad de procrear siguieran adelante, mientras todas nuestras energías se gastaban en pedir la legalización del aborto. Cuando la conseguimos nos encontramos con que había un mercado de niños por los que se pagaba dinero si los fabricábamos en nuestra propia barriga, con óvulos prestados o comprados y el feliz esperma del que financiaba el negocio. Y los hijos ya no son consuelo y esperanza de la mujer que lo fabrica en su cuerpo y lo pare con dolor, sino que les son arrebatados como un producto manufacturado más.  

Una viñeta del Roto con el dibujo de una embarazada, dice: “Las gestaciones siempre han sido altruistas, menos ahora las altruistas que se cobran”.

Ciertamente el trabajo de traer hijos al mundo lo han realizado gratis las mujeres, y no precisamente por amor. Pero, a pesar de la sordidez y de la explotación que ha supuesto para las mujeres durante toda la historia parir y criar hijos, esta tarea se adornaba últimamente con la ideología del instinto y del amor materno. En los tiempos actuales en que en occidente la natalidad es mínima esa relación única entre la madre y el hijo y su cuidado y compañía es consuelo de la mujer que lo ha traído al mundo.

En la siniestra compra de la capacidad reproductora de una mujer, siempre pobre, siempre engañada, siempre víctima de un tráfico infame encontramos una forma de obtener el beneficio capitalista. Dejémonos de relatos falsos del altruismo de la amiga y de la hermana, que para nada constituyen la verdadera causa de la reclamación actual de que se legalice. No pervirtamos el superior concepto de la libertad, con el que se pretende defender que las mujeres se sometan gustosamente a las manipulaciones propias del doctor Frankenstein, porque la presión y el chantaje social a través de los medios de comunicación no se están realizando por parte de formaciones políticas y asociaciones cívicas, para que una buenísima mujer se sacrifique por su amiga, sino para instalar con toda libertad el comercio de vientres femeninos.

Y allí tenemos una de las fuentes de beneficio más nuevas que los traficantes denominan gestación subrogada porque queda más fino que vientres o úteros de alquiler.

Este tema se ha hecho estrella en simposiums, conferencias, entrevistas, programas de televisión, incluso financiado con fondos públicos en jornadas organizadas por el Consejo de la Mujer de los Ayuntamientos, como la semana pasada en Sevilla, cuyas dirigentes, que pertenecen a esas formaciones políticas nuevas de nombres insustanciales, y afines al sector homosexual que pierde el oremus por fabricar un descendiente con su propio esperma, se manifiestan descaradamente partidarias de legalizar tan infame comercio.  

Y no solo esos Consejos no tienen autoridad para pronunciarse por una u otra opción, cuando tienen que ser plurales y democráticos y únicamente propiciar el debate, sino que se decantan por defender una propuesta que vulnera la legalidad española. Ciertamente la ausencia de una legislación clara y contundente que prohíba esta clase de explotación femenina y convierta en delito su práctica para quien la demanda, da lugar a las vacilaciones y bandazos de las resoluciones judiciales en nuestro país.

En España el Art. 10 de la Ley sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida señala que será nulo de pleno derecho el contrato por el que se convenga la gestación, con o sin precio, a cargo de una mujer que renuncia a la filiación materna a favor del contratante o de un tercero. Pero ante la presión que el lobby demandante está ejerciendo sobre los legisladores y jueces el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos dictó  dos sentencias en las que declara que se viola el art. 8 del Convenio Europeo de los Derechos Humanos el no reconocer la relación de filiación entre los niños nacidos mediante vientre de alquiler y los progenitores que han acudido a este método reproductivo, apelando al interés superior del menor.  Esto ha creado precedente para toda la Unión Europea, por lo que el Ministerio de Justicia ordenó en el mes de julio de 2014 a los Consulados españoles que efectuaran la inscripción de los niños nacidos de gestación por sustitución.

El resultado es que se está procediendo a una práctica que contraviene la ley española, aunque sea en países extranjeros pero que tiene efectos en nuestro territorio nacional, puesto que la inscripción en un consulado es igual a la que se efectúa en el Registro Civil de cualquier ciudad de nuestro país.

Apelando a ese bien superior que es el interés del menor, la industria de compra y venta de niños fabricados a la carta,  aumenta y se afinca y pretende legalizarse en España, apoyada por el partido Ciudadanos y con la complicidad de sectores de otras formaciones políticas y algunas instituciones.

 Si el Movimiento Feminista no utiliza todos sus recursos para oponerse eficazmente, lo que hemos avanzado en las luchas de los años precedentes para lograr el reconocimiento de la dignidad de la mujer, lo perderemos ante la avalancha de la ideología liberal que no sólo atañe a las relaciones económicas sino muy gravemente daña la categoría de ser humano de la mujer, rebajándola a la de una máquina engendradora de hijos.

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2017-10-14 07:40:09
<![CDATA[El 4º Poder en Red - Redefiniendo a los “malvados” hackers]]>

Javier Pérez Gontán
Periodista y miembro de la Comunidad del Máster de Comunicación, Cultura y Ciudadanía Digitales

Durante estos convulsos e históricos días que hemos vivido con Cataluña, muchas han sido las voces que han ido apareciendo para crear esa gran cortina de humo y ruido que no nos deja ni enterarnos bien de lo que está sucediendo, ni reflexionar profunda y tranquilamente sobre ello. Las grandes corporaciones mediáticas como Prisa también han contribuido, publicando una serie de artículos y editoriales en los que han relacionado en un mismo mix de teorías conspiranoicas a Cataluña con la Rusia de Putin, el colectivo de hackers Anonymous, Julian Assange y hasta el “entramado de perfiles en redes sociales que ayudó a impulsar a Donald Trump en EEUU, el Brexit en Reino Unido y partidos extremistas en Francia y Alemania, según El País.

Pero, ¿cuál es el hilo conductor que aparece en todos estos temas y que medios como El País o El Mundo (que se ha sumado recientemente) utilizan como argumento en sus teorías? La figura del hacker. Ojo con los hacker rusos, que últimamente no se pierden ni una. La ciberguerra empezó hace ya años y los grandes medios tradicionales son un instrumento de los centros de poder financiero, comercial y estatal. Ya estuvieron en la palestra de la opinión pública figuras como Chelsea Manning, Edward Snowden o el mencionado Assange por haber desvelado o filtrado una información sensible, pero de interés general. Y los tres pagaron un precio muy alto por decir la verdad. Por supuesto, las corporaciones mediáticas desviaron el debate a sus respectivas figuras, sus supuestos intereses personales y sus capacidades como hackers, presentándolos ante la opinión pública como sujetos que tienen el poder de hacer temblar a un gobierno y a todo el sistema socioeconómico de un país. Esta vez, han presentado a los hackers como los que han engañado y desinformado a Cataluña y al resto del país sobre la brutal actuación policial del 1-O. Una teoría de la conspiración poco sólida.

El concepto de hacker está sufriendo un proceso de degradación de su significado al ser usado de manera indiscriminada para orientar la actualidad hacia determinados intereses. Por ello, creo que es necesario recordar la importancia que este tipo de ciudadanos tienen en la realidad. La creación de Internet a mediados de los sesenta no hubiera sido posible sin la participación de expertos informáticos, que se reconocían como hackers, participaban de la contracultura y compartían los valores del conocimiento científico: abierto, compartida y revisable. La Red se creó para compartir, cooperar y crear conocimiento de manera colaborativa a partir del libre acceso a la información. Por si esto fuera poco, todos estos valores proceden del entorno universitario en el que se desenvuelven, pues como señala el filósofo finlandés Pekka Himanen en su libro La ética del hacker y el espíritu de la era de la información: “Este parentesco con el modelo académico de investigación no es accidental: la transparencia puede considerarse un legado que los hackers han recibido de la universidad”.

Sin embargo, los medios de comunicación aplican el término para referirse a criminales informáticos que dedican su tiempo a producir virus informáticos y a lucrarse personalmente gracias a sus habilidades y conocimientos sobre la Red. La realidad es que frecuentemente, los hackers participan en todo tipo de actividades altruistas y solidarias, como la producción de software libre, la defensa de la libertad de información y la colaboración con movimientos sociales y ciudadanos. Así queda claro en eventos como los Hackmeeting que reúnen cada año a hackers de todo el país con actividades con un claro sesgo social.

Según la definición más clásica de hacker, la que viene recogida en el diccionario del argot hacker, el “jargon file”, compilado y actualizado de manera colectiva en la Red, los hackers son personas que se dedican a“programar de forma entusiasta y creen que poner en común la información constituye un extraordinario bien, y que además para ellos es un deber de naturaleza ética compartir su competencia y pericia elaborando software gratuito y facilitando el acceso a la información y a los recursos de computación siempre que ello sea posible”. Hace especial hincapié en la idea de que un hacker es básicamente “un experto o entusiasta de cualquier tipo. Uno puede ser un hacker astrónomo, por ejemplo”.

Tal y como señala Eric Steven Raymond en su guía Cómo convertirse en un hacker “hay quien aplica la actitud del hacker a otras cosas además del software, como la electrónica y la música; en realidad, cualquiera de las ciencias y de las artes muestra esa actitud en su máxima expresión”. Si echamos un vistazo a la historia del ser humano, esta ética hacker es la que nos ha permitido avanzar y progresar en todos los ámbitos de nuestras vidas. Por ello, ahora más que nunca, se hace necesario reivindicar el verdadero significado del término hacker, así como su ética implícita, teniendo en cuenta la importancia que han tenido en el desarrollo del conocimiento tecnológico que ha hecho posibles la Red, los ordenadores y el software libre.

La implicación de los hackers con los movimientos sociales y la producción del bien común se centra en hacer posible el software libre, es decir, el conjunto de programas informáticos y sistemas operativos que pueden ser copiados, estudiados, modificados, utilizados libremente con cualquier fin y redistribuidos con o sin cambios o mejoras.  El movimiento del software libre, fundado por el programador estadounidense Richard Stallman a través de la creación en 1985 de la Free Software Foundation, coloca la libertad del usuario informático como propósito ético fundamental. Existe una relación evidente entre el software libre y la ética hacker, ya que en ambos casos se fomenta el libre acceso a la información y la compartición de conocimientos.

Más allá de las distorsiones mediáticas, esta cultura hacker se sigue celebrando en eventos como el hackmeeting que se celebrará este fin de semana, entre el 12 y el 15 de octubre, en el centro social de comunes urbanos de La Ingobernable en Madrid. Esta es una oportunidad única para aprender sobre todos estos temas y para poder comprobar el funcionamiento de una ética que, por el bien de todas las personas y del propio planeta Tierra, deberíamos aplicar más en nuestras vidas. Además, en el hackmeeting no todo girará en torno a la programación se hablará sobre monedas sociales como Faircoop, sobre las violencias machistas en la red y se abordarán desde una perspectiva crítica las tecnologías de la comunicación.

Para evitar hablar varias veces de un tema es mejor ponerlo al final.

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2017-10-12 12:10:17
<![CDATA[La soledad del corredor de fondo - La urgente recuperación del CHE]]> Un día como hoy de 1967, cae asesinado en Bolivia Ernesto “CHE” Guevara en una acción militar planificada desde la CIA estadounidense. Décadas después de su muerte ¿qué herencia política deja el Che al contexto actual de lucha?

Superado ya el impasse que provocó en el pensamiento revolucionario mundial la caída del muro de Berlín, hoy necesitamos volver a discutir y a rescatar el pensamiento del Che Guevara y su aportación al socialismo como proyecto político contemporáneo.

Se trata de recuperar el legado político que Guevara deja pendiente a las juventudes del siglo XXI y la necesidad urgente de reinstalarlo en la agenda de los movimientos sociales. Comenzar a realizar esa tarea implica asumir un complejo desafío que consiste en conjurar numerosos equívocos que se han ido tejiendo en medio de la feroz disputa por su herencia.

A pesar de las caricaturas, la perspectiva política del guevarismo se sustenta en una determinada línea de análisis de nuestras sociedades. Tanto las tácticas como las estrategias, los aliados posibles como las vías privilegiadas de lucha, derivan de un análisis político pero también de una caracterización histórica de las formaciones sociales en las que vivió, marcadas por su inserción periférica en el sistema mundo y su condición social dependiente.

Como plantea el profesor argentino Néstor Kohan “En la concepción política guevarista la revolución no constituye un espasmo repentino ni la irrupción de un rayo en el cielo despejado de un mediodía de verano”. Desde esta perspectiva, y cinco décadas después de su muerte, ¿qué nos aporta el Che para la compresión del cambio social contemporáneo?

El pensamiento guevarista concibe a la revolución como un proceso a largo plazo, donde se combinan diversas formas de lucha, pero bajo el predominio de las formas extrainstitucionales, consecuencia del carácter históricamente represivo de los regímenes políticos latinoamericanos. Esto permite desmontar la leyenda del foquismo, simplificación atribuida al guevarismo político que todavía hoy sigue señalándose como caricatura contra el pensamiento marxista radical.

Centrado el pensamiento del Che bajo estos parámetros, sería necesario afrontar la concepción que tenía el Che de la revolución y su relación con la tradición de pensamiento marxista. Al respecto, Antonio Gramsci diferencia tres niveles. Un primer nivel, económico-corporativo; un segundo nivel, específicamente político (donde se construye la hegemonía) y un tercer nivel, político-militar. Los tres momentos, aclara el pensador comunista italiano, constituyen partes de un todo indivisible. ¿En cuál de los tres niveles de análisis se ubica la reflexión política del Che Guevara y su concepción de la revolución?

Cabe afirmar que los escritos, intervenciones y discursos del Che abarcan los tres niveles de análisis aunque ponen prioritariamente el énfasis en el segundo y en el tercer nivel. Es decir, en el plano donde se construye la hegemonía socialista.

Allí deberían ubicarse todos los escritos del Che sobre la necesidad de construir el hombre nuevo y la mujer nueva, la batalla por la creación de la pedagogía del ejemplo y la moral comunista y en el terreno social donde se desarrolla la confrontación político-militar, en tanto prolongación de la esfera política.

De los tres momentos que señala Gramsci, a la hora de pensar y analizar la revolución como proceso, el Che teoriza sobre los dos niveles más avanzados de la lucha sin dejar de señalar las limitaciones —justas pero limitadas al fin de cuentas— de las luchas puramente económico-reivindicativas.

Estos aspectos permiten cuestionar el equívoco que se tiene sobre el Che, el de ser un gran revolucionario pero que en lo teórico era mediocre. Nada más lejos de la realidad.

Actos como el que hoy se convoca en Madrid en el local de la FIM, ayudan a nuestro propio debate. Y es que la izquierda en España se encuentra ante un dilema: continuar con su proyecto transformador frente a la recomposición del régimen o buscar su inserción en él.

Dilema que para su superación requiere de la aproximación a los clásicos del pensamiento socialista, que como el Che, son un antídoto frente a cualquier tentación de asunción de la derrota.

Acto homenaje al Che. Interviene Marcos Roitman, Profesor de Ciencias Políticas y Sociología de la UCM. 19:00 horas, local de la Fundación de Investigaciones Marxistas (FIM), Calle Luis Vélez de Guevara, 8, Entreplanta Derecha, Madrid.

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2017-10-09 11:10:27
<![CDATA[Malditos Domingos - Patricia Lázaro interpreta ‘Nochevieja’]]> Patricia Lázaro, uno de mayores diamantes en bruto de la música de autor femenina, interpreta acompañada de la talentosísima Road Ramos, Nochevieja, tema extraído de su primer disco Todo irá bien mamá (2015). 

Supongo que ningún brindis es pasado, aunque la lejanía se vea de cerca y la duda sea beso o abrazo. Recordar que te había olvidado es recordarte y recordarnos  en este trago que de tanto tragar terminamos vomitando.

Cómplices, desconfiamos.

Por lo que sabemos no saber queda la duda del quién serás entre los labios, de si yo tampoco soy aquel o tú también estarás disimulando.

Aun así el aire es rancio y el humo es más de tubos de escape que de cigarro de antes, mucho menos de este después. Tan tristes como nos habríamos pensado, no sabemos cómo celebrar esta vejez sin niños en nuestro bando.

No hay herida en lo que hablo, solo música dolida en voz de Patricia con Road a su lado, celebrando lo raro del final como quien está a punto de empezar un nuevo daño.

Escandar Algeet

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2017-10-08 07:10:38
<![CDATA[El bloc del Coscu - MOLTES GRÀCIES AMICS, AMIGUES]]> Aquests dies he viscut moments díficils, especialment la mort de la meva mare, el darrer dimarts 3 d'octubre, després de ser ingresada a l'hospital el passat 20 de setembre. No fa falta que us expliqui que significa això. 

Durant aquests dies he sentit l'escalf de molts amics i amigues que m'han acompanyat en aquests moments. A molts d'ells he pogut agrair-lis personalment, però no ha estat possible fer-ho amb tothom. 

Per aixó vull aprofitar l'espai del "bloc del coscu" per agrair-vos a tots la solidaritat, l'amistat i l'acompanyament que m'heu ofert durant aquesta setmana. Uns dies que pel país han estat molt trascendentals i que per a mi han estat emocionalment molt intensos. 

Voldria compartir amb vosaltres dos dels missatges que m'han fet arribar alguns amics. 

El Ramon Plandiure, amic des de fa molts anys ha volgut compartir amb mi aquestes reflexions: 

"Abans, acomiadar difunts a Barcelona era anar a Sancho de Avila. Avui no. Potser sigui perquè els meus morts solen viure a la part alta de la ciutat. Per això, tornar a Sancho de Avila és tornar a l’autenticitat dels morts, als de sempre, els que volen marxar sense causar problemes, als que no els importen unes estances lúgubres, unes estances només aptes per acomiadar morts. Avui la difunta, la Pepa Conesa, era una difunta de les de les de tota la vida, una anciana resistent, nascuda i morta a la Barceloneta, rodejada de la seva cohort de familiars i amics, protagonista d’una cerimònia austera, sentida, pensada per a ella i per a la seva gent.

Darrere dels primers bancs, fins el final, els amics del seu fill, en Joan Coscubiela, a qui la cura i mort de la seva mare li ha proporcionat una bombolla de pau davant  tanta agressió despietada. Segurament, el darrer acte d’amor d’una mare per a un fill."

I també el que m'ha fet arribar un amic més recent, però amb el que estic compartint la intensitat de l'activitat parlamentaria aquests darrers anys, en Lluis Rabell.  Amb tota la poesia de Brassens

Súplica
(per a ser enterrat a la platja de la Barceloneta)


Com la Parca no té cap sentit de l'humor,
em trepitja els talons perquè he sembrat de flors
la seva infausta calavera.
Veient-me així encerclat d'un munt d'enterraments,
m'ha semblat assenyat afegir al testament
aquesta voluntat darrera.

Emprant com a tinter el turquesa del mar
que el tabel·lió s'afanyi per tal d'anotar
d'una escriptura entenedora
el que convindrà, doncs, que feu amb el meu cos
quan digui l'esperit: «Vailet, jo toco el dos
perquè el tres fa estona que és fora».

Quan s'enfili a l'Olimp del meu avi Joan,
ple de divinitats d'allò més tolerant
que als mortals no fan la punyeta,
emmeneu-me, si us plau, des del barri nadiu
a l'indret on la vila és un diminutiu,
val a dir a la Barceloneta.

El nínxol familiar no vol cap enrenou.
Parlant clar i català, allò és ple com un ou.
I abans que un lloc no s'alliberi,
se'm farà massa tard i no puc arribar
cridant «Pas al jovent! Coi, deixeu-me passar!»,
ficar-m'hi a empentes i improperis.

On l'arena és daurada, a la vora del blau,
excaveu-me, si no és massa demanar, un cau,
feu-me un acollidor habitatge.
Ben a prop de la Icària i del Bogatell,
envoltat de dofins, gavines i vaixells,
tindré un sumptuós veïnatge.

A l'edat en què l'onanisme recurrent
esdevé enutjós i el cor, adolescent,
s'enlaira com un enxaneta,
vaig rebre allí, cofoi, el meu bateig carnal,
buscant en un jardí poblat de flors del mal
el rostre d'una sireneta.

Neptú allí, fins i tot quan es mostra embravit,
no s'agafa pas la tempesta gaire a pit.
I si una embarcació sotsobra,
se sent bramar el capità dalt del pont:
«Sóc l'amo a bord. Mireu de salvar el rom.
Cadascú un garrafó i a córrer!».

Ma tomba no entristirà pas aquell racó.
Ans al contrari, potser esdevindrà atracció,
un nou lloc de pelegrinatge…
La gent hi desarà els seus afers de bany
i un castell de sauló no ha de parèixer estrany
als infants en aquell paratge.

Amb el degut respecte a Joan Manuel Serrat,
de la Mediterrània el trobador inspirat,
d'allí estant li retré homenatge.
I si el seu cançoner ha estat millor que el meu,
aquell túmul serà, no us en sàpiga greu,
el més mariner de la platja.

Pensareu a plantar, fóra tot un detall,
un bon pi amb el ramatge obert com un ventall,
pi para-sol de preferència,
que preservi els amics de tota insolació
quan visitin la meva pobra concessió
fent-me afectuoses reverències.

Pervenint de la costa o bé de l'interior,
a cavall de les ones i de la remor
del mestral i la tramuntana,
bressolaran el meu dolç somni de la mort
les notes més punyents, els emotius acords
del flamenc i de la sardana.

Si una turista mig nua tal com s'escau
ve a estirar-se, distreta, al llindar del meu cau
a l'hora de la migdiada,
prego perdó a Jesús si l'ombra de la creu
embolcallant el cos de l'ondina s'ajeu
en una pòstuma abraçada.

Pobres reis i banquers, pobres autoritats
sota lloses pesants de marbre entatxonats!
Mirareu amb certa recança
el simpàtic cantaire, el trinxa del Raval,
gaudint d'un etern repòs estival
que es passa la mort de vacances.

Gràcies a tots dos i a tots vosaltres