Buzón de Voz

Más debates y menos mítines

Si es cierto que 12 millones de ciudadanos vieron el cara a cara entre Rubalcaba y Rajoy; si casi 14 millones vivieron el suspense del momento en que el primero interrogaba al segundo sobre sus intenciones acerca del subsidio por desempleo; si tanto uno como otro están convencidos de haber ganado, ¿por qué no repetirlo otra vez o incluso más antes del 20-N? ¿Por qué no abrirlo a otras opciones como las que esta misma noche discutirán en directo? De hecho, aunque sea fácil decirlo a posteriori, el mayor error de Rubalcaba no fue ejercer el papel de aspirante frente a un hipotético presidente (lo contrario habría sido de una prepotencia ridícula), sino haberle dejado marchar sin proponerle el reto de un segundo cara a cara. ¿Qué habría podido contestar Rajoy? ¿A qué ficha preparada se habría agarrado? La brecha abisal que las encuestas vaticinan a favor del PP deja un margen casi nulo para la sorpresa el 20-N, al tiempo que explica el resultado de los sondeos sobre el debate, pese a que estos últimos reflejaban una distancia mucho menor entre las dos principales opciones a la presidencia del Gobierno. Aun así, el interés por el enfrentamiento del lunes choca con el deporte nacional de denostar el ejercicio de la política o la facilidad con la que se desprecia al Movimiento 15-M por exigir una profunda renovación del sistema. Hacen falta menos mítines y más debates, en los que no se excluya hablar de la corrupción, del fin del terrorismo o del propio 15-M.