Opinion · Posos de anarquía

La segregación racial es real en EEUU

Ya se ha superado la semana desde que el pasado 9 de agosto el joven Michael Brown mueriera en extrañas circunstancias en Ferguson (Missouri) a manos de un policía. Desde entonces, los disturbios no han cesado y ni el toque de queda declarado por el gobernador de Missouri, Jay Nixon, ni el fuerte despliegue de la policía militarizada han podido sofocar las protestas. Lejos de hacerlo, las han avivado gracias a la represión desmedida que está teniendo lugar durante las protestas. Además, después de que una autopsia privada haya revelado que Brown recibió hasta seis disparos, dos de ellos en la cabeza, todo hace indicar que la tensión irá in crescendo.

Revuelta en Brimingham en los años 60.
Revuelta en Birmingham en los años 60.

¿Cuál es realmente el combustible que alimenta estas revueltas? El racismo latente, la segregación racial que continúa siendo una realidad en Estados Unidos (EEUU). La muerte de Brown ha sido la chispa que ha encendido la mecha, pero el arsenal dispuesto a saltar por los aires llevaba mucho tiempo almacenándose. Vuelven los fantasmas de las revueltas raciales de la década de los 60, porque aunque en la vieja Europa se nos olvide con demasiada frecuencia, hace menos de 50 años que los negros en EEUU ni siquiera podían tomarse un café en el mismo sitio que los blancos. Y muchos de los que entonces padecieron esa discriminación, que vieron cómo estaba incluso prohibido por ley que niños blancos y negros compartieran los mismos juguetes, aún viven.

Es un tiempo demasiado reciente, tanto, que incluso la represión policial que se vive estos días en Ferguson puede recordar a la vivida hace décadas en ciudades estadounidenses como Birmingham, que entonces fue bautizada por la prensa como Bombingham por la cantidad de atentos-bomba contra negros que se producían. Un paseo por el Museo de Derechos Civiles de Memphis, situado en el motel Lorraine donde Martin Luther King fue asesinado en 1968, basta para refrescar la memoria y comprobar, bofetada de realidad tras bofetada, cuán reciente está aquel tiempo en el que un negro ni siquiera tener el valor de una persona.

?????????????????????????En ese museo, hay un sala en la que se muestran diversos mapas de ciudades como Chicago o Nueva York en los que se puede ver cómo esta segregación racial sigue siendo una realidad, cómo continúan creándose guetos por el color de la piel y, por supuesto, las mejores zonas siempre son para los blancos. Mapas como el de la izquierda (pinchar para ampliar), en el que señalo la región de Ferguson, mayoritariamente negra, y en la que se puede observar con claridad la separación racial.

Este mismo mes, tuve la oportunidad de seguir el curso del Mississippi de norte a sur y ser testigo en primera persona de esta segregación, de esta tensión racial que, del mismo modo que ha estallado en Ferguson puede hacerlo en cualquier otro punto del país. He podido observar cómo el barrio pobre y rico de una ciudad o, lo que es lo mismo, el negro y el blanco, tienen una calle de separación, saltando de un paisaje más propio de un país en vías de desarrollo (el gueto negro) a otro de la primera potencial mundial. He sido testigo de cómo resulta harto complicado ver a un blanco conduciendo un autobús, barriendo la calle o sirviendo en un motel o en un bar que no sea turístico. He visto, incluso, cómo la segregación ha hilado tan fino, que incluso se trata de diferente modo a un negro según, perdón por la crudeza, el tono de ‘negrura’ de su piel.

Pero, ¿saben qué? En ese recorrido he visto mucha más vida en esos guetos negros, a niños jugando en la calle, recorriéndolas en bicicleta o jugando al balón, he presenciado más solidaridad y compañerismo entre negros que entre blancos, más humanidad en muchos casos… incluso la religión se vive de un modo mucho más sano, con misas gospel que son una fiesta, su fiesta de la religión y no del miedo y el pecado como sucede al otro lado…

Y los blancos están renunciando a todo eso, engañándose a sí mismos pensando que ya hay igualdad, presumiendo de blues y jazz que ni siquiera crearon y convencidos de que separar es igualar y no es así. Hoy por hoy, incluso a pesar de tener un presidente negro, la segregación racial es una realidad en EEUU.