Opinión · Posos de anarquía

Vox, de la España viva a la España engañada

Cualquiera que siga mis artículos sabe lo crítico que soy con Vox. No puede ser de otro modo, dada la defensa de la democracia y  los Derechos Humanos que siempre he compartido con los lectores. Más allá de su ideología, en la que ya no merece ni la pena profundizar por lo burda de la misma, hoy añadiré otro motivo para huir del partido de Santiago Abascal como alma que lleva el diablo.

Vox miente. Lo ha hecho desde el principio, ocultando su financiación iraní, sus cuentas en Suiza, tan patriotas ell@s, la vinculaciones con la Fundación Francisco Franco o el modo que su líder ha vivido prácticamente toda su vida de puestos a dedo, creados a medida para enchufarlo y que viviera a cuerpo de Borbón.

Ni siquiera hace falta realizar una labor de investigación para desarmar su argumentario, para confirmar que l@s dirigentes del partido de extrema-mentira son más fals@s que un gato de escayola. Lo último ha sido el modo en que se han levantado cerca de tres millones de euros a base de ayudas de la Administración Pública las mismas que dicen querer eliminar. Contradicción y embuste a partes iguales.

Cuando se destapó el modo en que Abascal había vivido durante años enchufado por Esperanza Aguirre al frente de organismos inútiles, esta caricatura de Cid Campeador indicó que, precisamente por haber saqueado las arcas públicas desde puestos absurdos durante años, estaba decidido a terminar con ellos. Quizás ahora ha querido experimentar en carnes propias cómo es llenar los bolsillos del partido con el dinero público que él tanto criticaba. Impresentable.

¿Saben qué es aún peor? Que mientras cometen esta nueva contradicción entre lo que dicen y lo que hacen, mienten a su hinchada. Le ocultan sus fuentes de financión, asegurándoles que son “donaciones de españoles de bien, de gente comprometida” de su  “España viva”… y el dinero público ‘para la buchaca’. Dicen en su web que “el político debe estar para servir, escuchar, gestionar y actuar”… y, en su caso, para mentir más que hablar. Aunque compartieran su ideología, ¿estarían satisfech@s votando a tamaña panda de embuster@s?