Opinion · Dominio público

Igualdad, autonomía y libertad, como aquel 4-D

Susana Díaz Pacheco

Secretaria General del PSOE de Andalucía

El 4 de Diciembre de 1977 será siempre una fecha clave en la historia de Andalucía. Aquel día más de un millón y medio de andaluces y andaluzas anónimos dieron un ejemplo de democracia, civismo y compromiso colectivo histórico para todo el país. Las calles de nuestra comunidad se llenaron de voces para exigir libertad, autonomía e igualdad, unos derechos que hoy debemos tener muy presente en estos tiempos tan individualistas.

En 1977, tras décadas de discriminación y olvido, los andaluces y andaluzas nos aferramos a la democracia para conformar un proyecto colectivo no solo de autonomía, sino de país, en el que no hubiera ciudadanos de primera y de segunda. La democracia fue el punto de partida para devolvernos la libertad de poder progresar en las mismas condiciones que el resto de españoles y españolas.

Y por eso el 4 de Diciembre es el precursor de nuestro autogobierno, el primer paso del proceso autonómico que culminó aquel 28 de Febrero y que ha sido fundamental para el progreso y modernización de Andalucía visibles en las últimas décadas.

El empuje del pueblo andaluz logró que la Constitución de 1978 alumbrara un Estado autonómico que el tiempo ha confirmado como el mejor modelo territorial para el avance y la modernización económica, social y política de Andalucía y de toda España, bajo la premisa que para los socialistas es imprescindible: la igualdad.

Hoy, ese espíritu del 4-D está más vigente que nunca. Hoy muchos de aquellos andaluces y andaluzas están viendo cómo se ponen en peligro todos estos derechos conquistados que con tanto esfuerzo se han defendido todos estos años y entre todos. Frente a los que hoy buscan enfrentar y dividir, los andaluces y andaluzas debemos sentirnos orgullosos de todo lo que fuimos capaces de construir juntos, de la mano, un 4 de Diciembre y un 28 de Febrero. Juntos sumamos más; la democracia siempre sale fortalecida en el diálogo y en la unidad, y así es desde hace 40 años.

El desarrollo del Estado autonómico y del Estado del Bienestar han ido siempre de la mano. Y debemos ser conscientes de que quienes hoy rechazan el Estado autonómico, están socavando los cimientos del sistema de bienestar de salud, educación y atención social que nos protege a todos y todas frente a la injusticia y la desigualdad.

Los derechos y las libertades alcanzadas en Andalucía se consiguieron gracias al esfuerzo de todos los andaluces y andaluzas y también gracias a una voluntad política firme de seguir avanzando en igualdad social, anteponiendo siempre el interés general de los andaluces y andaluzas por encima de todo.

Desde esta ventana, reitero que hoy más que nunca es preciso seguir defendiendo nuestra autonomía, nuestra capacidad de autogobierno, nuestros derechos sociales y libertades con la misma convicción que aquel 4 de Diciembre.

Aquellos que se entregan a la ultraderecha y blanquean su discurso de odio son los mismos que no estuvieron entonces con los andaluces y andaluzas en las calles. Entonces, como ahora, los y las socialistas siempre defenderemos la autonomía de Andalucía, su capacidad para decidir por sí misma y para seguir progresando en un país de iguales.

Si aquel 4 de Diciembre los andaluces y andaluzas dijimos alto y claro basta ya a la discriminación y a la dominación, existen motivos de sobra para seguir abanderando esa misma lucha.

Hace 42 años, la tragedia convirtió a un joven sindicalista malagueño, Manuel José García Caparrós, en el icono involuntario de la Andalucía libre y democrática. En su memoria, y en la de tantos otros que entregaron hasta su vida por la dignidad de esta tierra, no debemos permitir desandar el camino recorrido. Reivindiquemos la gesta de la autonomía andaluza para avanzar hacia un futuro mejor para todos y todas en un país, nuestra España, donde no permitamos que se den pasos atrás.