España, la izquierda y sus símbolos

España ha sido durante demasiado tiempo una sociedad anónima propiedad de aristócratas, señoritos, banqueros, obispos y algunos malos militares que nunca desearon ganar batallas sino a otros españoles. Durante el siglo XIX, los liberales se enfrentaron a los reyes felones. Uno de los peores, Fernando VII, era un Borbón que odiaba a España y llamó a los franceses en número de cien mil a que asesinaran a los verdaderos españoles. La estirpe de Torrijos reclamó otra patria y otros españoles la pintaron, la cantaron y la versaron mientras los monárquicos les fusilaban a la orilla del mar.

La pelea contra los que se han robado España no es fácil. Todos los símbolos del país los han usurpado los oligarcas. La monarquía confundió la nación con su propia bandera y por eso echaron a Carlos IV en 1808. Pero los Borbones continuaron y también su bandera. Cada vez que disparaba contra el pueblo, lo encarcelaban, le robaban o le mandaban a guerras absurdas lo hacían con esa bandera marcada por el privilegio.

La izquierda que empezó a pensar la democracia a finales del siglo XIX se posicionó contra lo que existía. Y al igual que los revolucionarios franceses, que se pusieron a la izquierda del rey para marcar distancias físicas y simbólicas con los que se sentaron a su derecha y defendían sus privilegios, la izquierda construyó su relato contra los símbolos de una derecha que era monárquica, latifundista, autoritaria, católica y centralista. Y en esa pelea, empezó a perder los símbolos. La II República inventó una nueva bandera y recuperó un himno. Juntos representaban a una España democrática, federal, plurinacional y moderna. Pero el golpe de Estado de 1936 y la victoria del franquismo con la ayuda de Hitler y Mussolini, regresaron la bandera monárquica, el himno, el peso de la cruz y el centralismo.

A la muerte de Franco, los partidos que llevaban en su nombre la palabra “republicanos” no pudieron presentarse a las elecciones de 1977. Para disimular, se quitó el águila de San Juan del escudo de la bandera roja y amarilla franquista y se puso como escudo la corona. A ver si con eso se nos pasaba el franquismo. Magro avance.

Por eso hoy, los políticos del PP van a declarar a juicios donde han robado a España con la bandera de España en la muñeca y los políticos de VOX, que hablan de España como si fuera suya, vienen del partido que más ha robado a España y ya están demostrando su nulo apego a las leyes y su apego al dinero de los demás. La extrema derecha siempre ha robado en todos los países y siempre tratan de tapar sus robos con enormes banderas.

Si nos descuidamos, estos malos españoles nos vuelven a robar España. La verdadera. La del pueblo. Y por eso, son tan bastardos de hablar de golpes de Estado para no reconocer el resultado de las elecciones, quieren prohibir y encarcelar a los que no piensan como ellos o son tan asquerosos e inhumanos como para insultar a las 13 rosas.

Que no vuelvan a pasar estos guerracivilistas. Porque en su España solo caben ellos y, de rondón, los que tienen el miedo en el cuerpo, los que permiten sus robos esperando que caigan migajas y los que se ríen de sus bravuconadas esperando algún momento ser igual de bocazas que ellos. Es decir, solo caben ellos y los que se envilecen para estar con ellos. Qué falta hace esa España de pie que nunca tuvo miedo.