Rosas y espinas

Europa, vasalla de EEUU

No sé nada de geopolítica ni de macroeconomía ni de tonterías de esas, así que no me hagáis mucho caso. Pero este divorcio entre Estados Unidos y Europa, a causa de la situación afgana, a mí me resulta muy prometedor. Es increíble cómo puede cambiar el panorama político internacional un país tan pequeño. Pasó a finales del XIX con Cuba, donde EEUU encontró el impulso para su expansión comercial/militar hacia el sur del continente. Eduardo Galeano lo contó muy bien en Las venas abiertas de América Latina. EEUU colaboró rastreramente en los más sanguinarios golpes militar/comerciales del sur de Río Bravo (los militares patrios ponían su ignorancia, su odio y su codicia, y EEUU ponía la pasta: la Argentina de Videla y el Chile de Pinochet son buenos ejemplos). Todo esto sigue hoy en día, y EEUU ha financiado el golpe judicial del fascista Bolsonaro en Brasil, el intento de defenestración del bolivarianismo en Bolivia (a quién se le ocurre), o el kirchnerazo pseudotogado en Argentina. Eso solo por poner una terna de ejemplos en los últimos años, pues hay muchos más.

Por eso yo me pongo muy cachondo, geopolíticamente hablando, cada vez que Europa se distancia de EEUU. No es que los europeos seamos un ejemplo de igualdad, libertad y fraternidad, pues hoy mismo estamos repatriando niños en Ceuta que huyen de la prostitución, la explotación y el abandono. Por dar solo tres estampas dickensianas. Pero Estados Unidos, que se vende muy cinematográficamente como ejemplo de democracia, es un imperio que lleva más de un siglo dedicándose, sistemáticamente, a abortar democracias. Es la democracia más antidemocrática de mi diccionario de paradojas. No sé si del vuestro. Ya os digo que de estos asuntos internacionales no tengo ni puta idea, y mi juicio quizá sea muy errado.

Desde esta ignorancia confesa, siempre me ha parecido un poco bochornoso, como europeo y como terrícola en general, ese vasallaje diplomático con EEUU. Por eso me encanta que ahora EEUU y Europa se distancien. Resulta que EEUU ha pactado con los talibanes la salida de sus tropas el 31 de agosto, con lo cual los europeos no tenemos medios para repatriar a nuestra gente de allí. O sea, la giganta Europa tiene que arrodillarse ante EEUU para rogar que Joe Biden pacte con los talibanes una prórroga. Ni siquiera somos capaces de depender de nosotros mismos para esto. Vaya gigante europeo. Qué pies de nada.

Pensé lo mismo al principio de la pandemia, cuando en Europa no había mascarillas. La Organización Mundial de la Salud decidió no recomendar el uso de mascarillas. Qué barbaridad. Pero no. Se dieron cuenta enseguida de que los países llamados desarrollados no teníamos cómo ni con qué fabricar mascarillas, y reconocer que eran necesarias hubiera creado muchos pánicos y asaltos a farmacias y bazares. Diseñamos robots domóticos que nos hacen la colada, satisfayers que nos hacen el amor, bisturís que nos embellecen más que el pincel de Miguel Ángel, tanques que nos defienden de todos nuestros enemigos inexistentes. Pero no teníamos industria para fabricar, en cuatro ratos, unos cuantos millones de mascarillas. Simplísimas mascarillas. Un trapo y dos tirantes de goma cutre. Nos pusimos en manos de piratas asiáticos, pues con ellos trabaja nuestra industria textil, y se perdieron aviones donde da la vuelta el aire, y tardaron en llegar las mascarillas. Y solo entonces la OMS recomendó su uso.

Ahora, los gigantes europeos nos damos cuenta no solo de que no sabemos ni podemos fabricar mascarillas, sino que somos incapaces de sacar de Kabul a unos centenares de gentes sin la ayuda paternal de EEUU. Y EEUU prefiere seguir las órdenes talibanas que nuestros ruegos y salir del país a final de mes, dejando a mucha gente abandonada al terror de las mafias integristas del opio. Espero que Europa encuentre su propia solución y no se pierda ninguna vida, pero tengo la impresión de que mis deseos no se van a cumplir.

A mí me alegra que Europa se distancie de EEUU porque EEUU es el opio de Europa. Nos miramos en ellos y dependemos de ellos bajo la ficción de que es la democracia perfecta, y, mientras, observamos cada día en televisión una manada de policías apaleando a un negro en Harlem hasta matarlo. Ya os insisto en que no sé nada de geopolítica ni de tonterías de esas, pero apartarme un poquito del vasallaje a EEUU no me parece nada mal. Ignorante y democráticamente hablando.