Precariedad sobre ruedas

Nuestros padres y madres trabajaron durante 30 años en una o dos empresas. Nosotr@s, sólo en uno o dos años, trabajaremos para 30 empresas. Esa es la calidad de vida que hemos conseguido, las conquistas de derechos laborales que se nos han ido por el retrete… el infierno de l@s autónom@s, de l@s fals@s autónom@s y de los contratos parciales por horas.

Lo que está sucediendo con l@s repartidor@s en bici o moto para plataformas móviles no es un caso único, pero sirve a la perfección para ilustrar como algun@s empresari@s nos están explotando, están aprovechándose de la miseria impuesta por el Gobierno para lucrarse. Las personas que trabajan para Deliveroo, Glovo o Stuart arriesgan sus vidas todos los días en las calles, exponiéndose a un atropello o un accidente bajo las inclemencias del tiempo, por un sueldo de apenas ocho euros a la hora, sin seguro, corriendo ellos con todos los gastos de su vehículo…

La última tropelía empresarial en Deliveroo es que sólo pagan si se produce un reparto, pudiéndose dar el caso de que el trabajador cumpla con su horario laboral sin poder hacer nada más, allí cruzado de brazos, sin que le paguen nada. Hace años, cuando trabajaba como corresponsal en Londres de este diario, ya avancé que los contratos por horas que ví en Reino Unido no tardarían en llegar aquí. En España tenemos ese dudoso mérito que nos hace clonar todas las malas prácticas empresariales, esas que sólo benefician a la élite y pisotean a la clase obrera; en lugar de conseguir una mayor justicia social.

Cada vez más empresas optan por esta fórmula, por tomar a l@s trabajador@s como meras herramientas sobre las que no quieren tener ninguna responsabilidad, esto es, el infierno de autónom@s. Y hablo de infierno porque mientras la entrada en el mercado laboral cada vez más obliga a autoemplearse y trabajar para varias empresas al cabo del día, también resulta más complicado alquilar una casa sin nómina… incluso, hay bancos con los que no puedes abrir cuenta si no estás contratado por cuenta ajena, como si esta circunstancia tras la reforma laboral del PP fuera garantía de algo.

Por estos motivos, entre muchos otros, es importante recuperar la lucha obrera. Quizás hoy se sienta inmune a todos estos síntomas de precariedad, de miseria, pero le aseguro que tarde o temprano, directa o indirectamente, le alcanzarán… salvo que nos hagamos fuertes desde ya con un sentimiento de la solidaridad extendido por lo largo y ancho de España. ¿A qué esperamos?