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Rastreos de contactos o test rápidos masivos: qué sistema es más eficaz

Nos ha costado demasiado tiempo entenderlo en España, pero el primer paso para luchar contra el virus es saber exactamente dónde está.

Para ello hay básicamente dos tipos de métodos:

1) Rastreo de contactos. Se trata de localizar y hacer un test a todos aquellos que han sido contactos de un positivo. Este rastreo se puede hacer de forma manual o a través de aplicaciones móviles como la que ha lanzado esta semana el Gobierno.

2) Pruebas rápidas masivas. Aquí no se tiene en cuenta si alguien ha tenido contacto o no con un infectado.  Se hacen pruebas a mucha gente, podríamos decir que el objetivo es "salir a cazar el virus allí donde esté".

Estudiemos en detalle estos dos métodos y exploremos sus ventajas y sus inconvenientes.

Rastreo de contactos

Este es el "método clásico" de la epidemiología: cada vez que alguien da positivo en un test, se le pide que recuerde todos los sitios y las personas con las que estuvo.

En la teoría debería ser un método perfecto: el virus no se mueve solo. Lo transportamos nosotros, así que si pudiéramos seguir a todos los contactos sería trivial frenarlo.

El problema que tiene este método en la práctica es que hay que conseguir localizar a todos los contactos y muchas veces no es nada fácil. Por un lado hay gente que no contesta al teléfono o prefiere no compartir información con el rastreador. Otro problema es que en algunas situaciones es muy difícil saber simplemente quienes fueron los contactos. Pensemos por ejemplo en una discoteca o en un restaurante.

El rastreo de contactos sólo es realizable cuando la epidemia está en su fase inicial y el número de casos no ha explotado.

El umbral que la OMS pone para que el rastreo de contactos es que la tasa de positividad (el porcentaje de las pruebas PCR que dan positivo) sea inferior al 5%.

Una variante interesante del rastreo de contactos que están utilizando países como Corea del Sur es el llamado "backwards tracing": si tenemos un caso positivo no sólo buscamos a las personas que este pudo contagiar sino también a la persona que le contagió a él. Así podemos "caminar hacia atrás" en la cadena de infecciones. Si la epidemia en cuestión esta dominada por eventos de "supercontagio", este método debería ser muy eficiente.

Pruebas rápidas masivas

Como decíamos al principio, con este método no "perdemos tiempo" en tratar de localizar contactos. Las pruebas se hacen más o menos indiscriminadamente en los lugares donde haya una alta incidencia de la enfermedad.

Este método resulta más eficiente en la fase "explosiva" de la epidemia, cuando el rastreo de contactos es completamente imposible.

El problema con esta aproximación al problema es que los resultados de los tests deben ser muy rápidos, a ser posible inmediatos. Ahora mismo desde que se toma la muestra hasta que tenemos los resultados de una PCR pasan muchas horas o incluso días.

Pero los científicos están intentando ponerle remedio a esto: ahora mismo hay en desarrollo varios "kits de saliva" que prometen dar resultados en minutos. Esto cambiaría completamente nuestra posición de fuerza sobre el virus: si todos nosotros nos pudiéramos hacer cada mañana una prueba en casa tomando una gota de saliva, el control de la pandemia sería casi instantáneo.