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¿De qué depende la fiabilidad de los test de antígenos? ¿Siguen siendo útiles?

Un sanitario realiza un test rápido. EP

Uno de los debates más frecuentes durante la pandemia se ha centrado en el uso de los tests rápidos de antígenos. Ahora, un equipo de científicos catalanes acaba de publicar un estudio sobre cinco de estos tests que se venden en el mercado y su eficacia entre las personas asintomáticas.

Pero, ¿cómo se mide la eficacia de los tests de antígenos? Os propongo que lo exploremos en este post.

Ventajas e inconvenientes de las PCR

Ventajas: Son las pruebas más precisas para determinar si alguien está infectado por el virus.

Desventajas: Se tarda varias horas (a veces días) en conocer el resultado, es necesario transportar las muestras y se necesitan laboratorios equipados.

Paradójicamente, su alta precisión añade una desventaja adicional: como detectan el más mínimo resto del virus, las PCR pueden seguir dando positivo muchos días después de que alguien sea ya contagioso.

Ventajas e inconvenientes de los tests rápidos de antígenos

Ventajas: Se obtiene un resultado en pocos minutos sin necesidad de enviar la muestra a un laboratorio.

Desventajas: Son menos precisas que las PCR. Alguien puede dar negativo estando contagiado o positivo sin estarlo.

Sensibilidad y especificidad de un test de antígenos

Para determinar la precisión de un test se utilizan dos parámetros diferentes llamados "sensibilidad" y "especificidad".

La sensibilidad nos dice: ¿qué probabilidad tiene de dar positivo en el test alguien que está contagiado? (No confundir con la probabilidad de que alguien esté contagiado si da positivo en el test, esto lo veremos más adelante).

La especificidad nos dice: ¿qué probabilidad tiene de dar negativo en el test alguien que no está contagiado?

En condiciones ideales, queremos que los tests tengan una sensibilidad y una especificidad lo más altas posibles. Es importante señalar que estos dos parámetros son independientes: podemos tener tests con una sensibilidad alta pero una especificidad baja o al revés.

Midiendo la sensibilidad y la especificidad de un test

Los investigadores tomaron muestras de pacientes asintomáticos y a cada muestra le hicieron una PCR y cinco tests de antígenos de diferentes marcas comerciales.

El resultado de la PCR contiene "la verdad" que podemos comparar con los resultados que dan los diferentes tests:

Como véis la sensibilidad no es demasiado alta, aunque aumenta bastante en las personas que tienen mucha carga viral, que son las más importantes de detectar pues tienen mayor capacidad de contagio a otros.

La especificidad sí que es muy alta: la inmensa mayoría de quienes no están contagiados dan (correctamente) negativo en los tests de antígenos.

Los números en el mundo real

Hasta ahora hemos hablado de la probabilidad de que alguien contagiado dé positivo (sensibilidad) o la probabilidad de que alguien no contagiado dé negativo (especificidad). Esos dos números son una característica de cada test.

Pero cuando alguien se hace un test de antígenos, queremos responder a las preguntas inversas:

Si doy positivo en el test, ¿qué probabilidad hay de que esté contagiado? A esta cantidad se le llama "valor de predicción positiva" (PPV por sus siglas en inglés).

Si doy negativo en el test, ¿qué probabilidad hay de que no esté contagiado? A esto se le llama "valor de predicción negativa" (NPV por sus siglas en inglés).

¿Y esto cómo se calcula a partir de la sensibilidad y la especificidad? Para eso tenemos que utilizar una pieza fundamental de la estadística que se llama el "teorema de Bayes".

Suponiendo que un 1% de la población está contagiada, el NPV está por encima del 99% pero el PPV de todos los tests está por debajo del 50%. Es decir: más de la mitad de quienes están contagiados no son detectados por el test.

Los tests rápidos de antígenos pueden ser útiles en los cribados masivos entre población asintomática, pero para asegurarse de que los positivos que encontremos corresponden a personas contagiadas hay que verificarlos con una PCR.