Principia Marsupia

Las vacunas desarrolladas frente a la covid revolucionan la lucha frente a otras enfermedades

Fuente: NIH

La lucha contra el coronavirus ha impulsado la investigación y el desarrollo de vacunas. Nuevas tecnologías, hasta ahora nunca utilizadas, han permitido vacunar a la población en un tiempo récord.

En particular, las llamadas "vacunas de ARN" están destinadas a revolucionar la lucha contra otras enfermedades.

¿Cuál es la diferencia entre las vacunas de ARN y las demás vacunas?

La idea de cualquier vacuna es introducir en el cuerpo un 'enemigo debilitado' de manera que nuestro sistema inmunitario aprenda a luchar contra el por si alguna vez se encuentra con el 'enemigo real'.

Ahora la pregunta es: ¿cómo metemos a un 'enemigo debilitado'?

La manera tradicional era coger el virus o el patógeno y 'matarlo' exponiéndolo por ejemplo a radiación ultravioleta o 'debilitarlo' a través de diferentes procesos en el laboratorio.

El problema de este proceso es que necesita de mucho tiempo: tienes que aprender a matarlo o a debilitarlo de tal manera que no haga daño a quien se pone la vacuna, pero a la vez, que sea lo suficientemente eficaz para activar al sistema inmunitario.

Las vacunas de ARN cambian completamente ese proceso. Con ellas lo que se 'mete' en el cuerpo es la información genética de un trozo del patógeno (por ejemplo, la espina del coronavirus) para que nuestro propio cuerpo produzca al enemigo con el que se entrenará el sistema inmunitario.

Podríamos decir que, con las vacunas de ARN, nuestro propio cuerpo fabrica la vacuna.

¿Nunca antes se había utilizado una vacuna de ARN?

Nunca hasta esta pandemia se habían aprobado vacunas de esta tecnología. La idea estaba ahí, pero ha despegado por la lucha frente al coronavirus.

¿Qué significa 'inyectar información' del virus?

Los virus llevan en su interior información sobre cómo reproducirse: cómo hacer copias de sí mismo.

En el caso del coronavirus, esa información genética está codificada en una estructura llamada ARN (sería el equivalente a nuestro ADN).

Con las técnicas actuales, es 'sencillo' coger cualquier patógeno y 'leer' esas instrucciones.

Pensad en las instrucciones genéticas como una serie de letras.

Una vez tienes todo el 'texto genético' del patógeno, puedes saber qué fragmentos corresponden a qué partes del virus: en particular, qué fragmento corresponde a las instrucciones para construir la espina del virus.

La espina del virus es la parte con la que se 'engancha' a nuestras células para entrar en ellas y es por lo tanto la 'diana ideal' para nuestro sistema inmunitario.

Vale, ya sé las 'instrucciones' que necesito para la vacuna, ahora ¿cómo las introduzco en el cuerpo?

Ahora necesitamos que ese ARN llegue a nuestras células para que se pongan a producir espinas del virus con las que se entrenará el sistema inmunitario.

Uno podría pensar que valdría con inyectarnos el ARN y ya está. Pero la realidad es mucho más complicada: nuestro cuerpo rechazaría inmediatamente esas moléculas extrañas.

La solución es meter el ARN dentro de unos 'paquetitos' de grasa que no hagan saltar las alarmas de nuestro cuerpo.

Como esos 'paquetitos' son de grasa, se fusionarán con la membrana de nuestras células y así conseguiremos que el ARN llegue al destino adecuado.

¿Por qué es tan rápido desarrollar vacunas de ARN?

Con otros métodos, tienes que encontrar la manera de 'matar' o 'debilitar' al virus y luego conseguir hacer billones de copias para fabricar la vacuna.

Pero con las vacunas de ARN sólo necesitas leer las instrucciones del enemigo y ya está. El cuerpo humano se encarga de todo lo demás.

¿Se están desarrollando vacunas de ARN para otras enfermedades?

Sí.

Uno de los proyectos científicos más importantes es conseguir una vacuna universal contra la gripe.

La gripe no es un virus sino una gran familia de virus. Dependiendo del año, el virus de la gripe es diferente. Por eso las vacunas contra la gripe no tienen a veces demasiada eficacia: porque nunca sabes exactamente contra qué virus de la gripe específicamente tienes que vacunar.

La idea aquí es diseñar una vacuna que produzca varias proteínas diferentes de diferentes virus de la gripe. Así con una sola vacunación estás protegiendo contra las variaciones que pueda tener el virus.

Otra dirección de investigación que se está desarrollando contra el virus del VIH es inyectar el ARN que fabrique unos anticuerpos que se han demostrado muy eficaces.

Y la tecnología de las vacunas del ARN no sólo se está utilizando para luchar contra virus: también hay en desarrollo una vacuna frente al parásito que provoca la malaria, una enfermedad que mata a más de 400.000 personas cada año.