Buzón de Voz

La contrarreforma de Gallardón

Quienes temían que Rajoy nombrase a Federico Trillo ministro de Justicia aludían al riesgo de una marcha atrás en materias sociales y una excesiva cesión a posiciones ultraconservadoras y religiosas. Cayó bien el nombramiento de Alberto Ruiz-Gallardón, cuya imagen siempre ha ocupado el cartel más abierto y moderado del PP. Ayer puso fin a esa leyenda, alentada en parte por su permanente contraposición a Esperanza Aguirre. Con su mejor talante y su flemática sonrisa, el ministro de Justicia anunció una verdadera "contrarreforma". Pretende (y el PP dispone de mayoría absoluta para hacerlo) regresar a la legislación sobre aborto de hace 27 años, la que establecía el sistema de "supuestos" de riesgos para la madre a la hora de permitir la interrupción del embarazo. No se conforma Gallardón con exigir a las jóvenes de 16 y 17 años el consentimiento paterno para abortar, cuestión que sí había avanzado el PP. Quiere ir mucho más lejos y revisar a fondo la ley de plazos de 2010, que por cierto no ha disparado el número de abortos como el PP vaticinaba. Gallardón busca también reabrir un debate que en la calle está superado para así colar de rondón otras reformas que favorecen descaradamente el control conservador y corporativo del poder judicial y los intereses de los más poderosos, al instaurar el copago en segunda instancia. Dice que busca "el consenso" para una batería de leyes que suponen una regresión tras otra. (Seguro que tendrá el consenso de Trillo).