Posibilidad de un nido

Recordaremos nuestro silencio de este día infame

De izquierda a derecha, los líderes de la Liga, Matteo Salvini, Forza Italia, Silvio Berlusoni, y Hermanos de Italia, Giorgia Meloni, en el acto de cierre de campaña de las elecciones italianas. REUTERS/Yara Nardi
De izquierda a derecha, los líderes de la Liga, Matteo Salvini, Forza Italia, Silvio Berlusoni, y Hermanos de Italia, Giorgia Meloni, en el acto de cierre de campaña de las elecciones italianas. REUTERS/Yara Nardi

Tú y yo recordaremos que el 26 de septiembre de 2022 estuvimos calladas, que todos estuvieron callados cuando el gallo negro clavó su espolón en Italia. Recordaremos este silencio insondable abarrotado de listas de la compra sin cumplir, cómo trasladaron el miedo a los supermercados y las calderas de gas. Lo recordaremos.

Recordaremos este día en el que no hemos hablado apenas del fascismo recuperando un Gobierno europeo que ya tuvo, mordiéndoles los talones a otros tantos como el perro que siempre acecha, siempre, siempre, y ataca pillándonos en cueros al salir de la ducha atribuladas, ofuscadas, cercadas por retratos de futuros pequeños, domésticos, un poco dolorosos.

Lo recordaremos cuando nieguen nuestros cuerpos y dejen de llamar golpe al golpe, puño al puño, amenaza al vivir. Cuando las puertas de los hospitales se nos cierren y a las chavalas se les impongan vidas, criaturas, encierros y bozales.

Recordaremos el silencio de este día infame con la vergüenza al cuello ante las vallas donde mueren quienes piden socorro a bocanadas. Cuando arranquen de los diccionarios la palabra hospitalidad, y la tiren al suelo y le prendan fuego. Al calor de ese horror lo llamarán confort y entonces no podremos olvidar más.

Lo recordaremos cuando ya estén nuestras amigas, nuestras iguales, escondiéndose en los mismos portales de hace un siglo, disfrazadas de otro por eludir el palo. Cuando por la noche, al cruzarnos con el ruidoso salmo de los bárbaros, nos tiemblen las manos, apretemos los puños y el paso, bajemos la mirada.

Nos acordaremos de que éramos otras, teníamos derechos, ah, pero habíamos acatado los pequeños terrores económicos como urbanizaciones, como alarmas contra el robo, ¿qué robo?, repletos de propiedades que ni siquiera teníamos, pero aun así acatamos.

Tú y yo recordaremos que el 26 de septiembre de 2022 estuvimos calladas, recordaremos el silencio de este día infame. Entonces ya será tarde, también para nosotras. No solo para Italia.