Crónicas insumisas

Guerras a distancia. Guerras “Low cost”

Tica Font, Centre Delàs d’Estudis per la Pau

El pasado 3 de enero el presidente de estados Unidos autorizo que drones armados lanzaran un misil para acabar con la vida del general iraní Qasem Soleimani cuando salía del aeropuerto de Bagdad (capital de Irak). Soleimani iba acompañado, entre otros, de Al Mohandes (que en 1983 atentó contra la embajada de Estados Unidos en Kuwait). Desconocemos cuantas victimas hubo en este ataque o en esta ejecución extrajudicial.

Según Washington el ataque se llevó a cabo con misiles lanzados desde un dron MQ-9 Reaper. Los drones son aviones no tripulados, es decir, no hay humanos pilotándolo desde dentro del aparato. Estos drones van equipados de un sensor multiespectral, con cámara de televión con luz monocroma o de color e infrarrojo (también pueden ver de noche), también van dotados de selección de objetivo con laser para guiar los misiles o los explosivos con los que vaya dotado.

Dado que estos drones tienen una capacidad de vuelo de unas 14-30 horas, suelen estar situados en bases militares relativamente cercanas a los objetivos que se quieren abatir. Los militares que supervisan la operación están situados a muchos kilómetros del dron y del objetivo que quieren bombardear, pueden estar situados en la base aérea de Creech en Nevada o en Virginia. Con las cámaras y sensores del dron los militares están viendo todo el trayecto de vuelo y lo que pasa a su alrededor, las cámaras con los que van dotados pueden leer una matricula de coche a 3 km y el tiempo que tarda la información entre el dron y los operadores militares es de 1,2 segundos. Todas estas comunicaciones se llevan a cabo vía satélite.

Estos aviones de combate no tripulados son más baratos que los aviones de combate tradicionales pueden estar en el aire de día y de noche, con lluvia o sol y los militares que los operan hacer la guerra por turnos, cuando acaba su turno pueden irse a casa y cenar con sus hijos y familia.

Como decíamos en este caso Trump autoriza que se mate o que se asesine a Soleimani, hay unos operadores situados en una base situada en territorio norteamericano que de manera remota supervisan todo el proceso, hasta apretar el boton de disparo y finalmente hay un dron armado con misiles situado en una base americana o de otro país que levanta el vuelo y ejecuta una misión supervisado a distancia.

Por otra parte, el gobierno de Irán respondió seis días después atacando con el lanzamiento de 22 misiles a dos bases iraquíes utilizadas por los norteamericanos, la base Ain al Asad (en el oeste) y en Erbil (capital de Kurdistán iraquí) y en donde hay desplegadas tropas norteamericanas. Misiles lanzados desde Irán con destino bases en Iraq.

No sabemos si el misil norteamericano causó daños colaterales o daños no deseados y mató a personas civiles que estaban en los alrededores del ataque. Pero si que sabemos que uno o dos de los misiles iranís, misiles tierra-aire, fueron lanzados contra un avión comercial con 176 pasajeros a bordo, el avión despegaba del aeropuerto internacional de Teherán y se dirigía a Kiev. Según las autoridades iraníes "en esa situación muy delicada y de crisis", el avión se situó cerca de un centro militar de los Guardianes de la Revolución con "una altura y una posición de vuelo de un objetivo enemigo". Considerando que podía tratarse de una respuesta de Estados Unidos ante el ataque, y teniendo en cuenta "el aumento sin precedentes de los movimientos aéreos en la región", en especial de "vuelos de guerra de las fuerzas estadounidenses alrededor del país", las Fuerzas Armadas derribaron el aparato. En definitiva, se cometió un error en las baterías antiaéreas, que dispararon misiles sin cerrar el espacio aéreo a la aviación civil y se lanzaron misiles a todo aquello que estuviera a tiro. El presidente Rohaní, ha declarado que el operador del sistema de defensa confundió el aparato con "un misil de crucero" y que actuó respondiendo con otro misil para destruirlo.

Esta parece ser la manera de hacer la guerra actualmente. Podemos decir que son guerras de "Low Cost", guerra con el lema "bajas cero", guerras en las que no han de morir los militares pero que pueden morir civiles. Siguiendo el manual de comunicación de guerra, en España y en el mundo occidental podemos saber los errores que cometen los adversarios, a quienes matan por error; pero no sabemos quienes son las victimas, ni cuantas, que por error de los militares norteamericanos se han producido en estos ataques.

Con las nuevas armas dotadas de Inteligencia Artificial, será necesario volver a definir que es guerra, que es un arma y que nos queda de la Convención de Ginebra, del Derecho Internacional Humanitario o los Derechos humanos. Lo que no será necesario es volver a definir que es "víctima", eso sí que no cambia.