Punto de Fisión

Ayuso como en casa

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, pronuncia hoy un discurso durante un evento con empresarios españoles y estadounidenses en Miami, Florida (EE.UU). - EFE

Corre el rumor de que Ayuso es un experimento biológico puesto en marcha por Miguel Ángel Rodríguez y de que el experimento hace tiempo que se le fue de las manos. Por mi parte, sospecho que Rodríguez hace apuestas con sus amigos sobre qué barbaridad no será capaz de soltar Ayuso en cuanto le pongan un micrófono delante.

-Va un cubata a que mi Isabel propone una medida para ayudar a las familias numerosas que incluya a los concebidos no nacidos.

-Venga.

Y Ayuso casi se quema la boca con los angelitos en cuanto empieza la rueda de prensa. De manera que Rodríguez decide subir las apuestas:

-Van dos cubatas a que mi Isabel dice que los atascos en la Gran Vía y la Castellana son una marca de identidad de la capital.

-No jodas. Veo tus dos cubatas y subo un gin-tonic con pepino.

Y los amigos de Rodríguez se doblan de la risa cuando Ayuso critica al ayuntamiento de Carmena por haberse cargado los atascos del centro de Madrid, con lo folklóricos que son.

-Va una ronda de cubatas a que mi Isabel va y larga en una entrevista que está harta de pagar alquiler, pero que no puede comprarse una casa porque el precio de la vivienda se ha disparado en Madrid.

-Jajajajajajaja. Qué cosas se te ocurren, Miguelito.

Parece increíble, sí, pero los amigos de Rodríguez no ganan para cubatas. Después del escándalo del apartamento de lujo de seis mil euros mensuales en el distrito de Ópera que le prestaba Kike Sarasola, con terrazas al Palacio Real, a la Casa de Campo y al Parque del Oeste, Ayuso ha pasado a engrosar la larga lista de los madrileños agobiados por el precio del alquiler y que tienen que empeñarse de por vida si pretenden comprarse una vivienda. Y eso que no sólo es la presidenta de la Comunidad de Madrid, con un sueldo anual de más de cien mil euros, sino que tiene un hermano forrado a comisiones además de empresarios generosos capaces de ponerle un piso sólo por amistad.

Lo de quejarse una porque no le alcanza para vivir siendo presidenta es una moda que inauguró Esperanza Aguirre cuando dijo que no llegaba a fin de mes. Asusta pensar en la eficacia de la gestión privada de estos gestores del PP: no saben administrar su fortuna personal, como para dejarlos que administren la sanidad, la educación y los demás gastos públicos. A poco que se pongan, te hunden el país en media legislatura, te llenan los juzgados de tramas sórdidas y los ministerios de cloacas. De hecho, en ésas estamos.

-Van dos rondas de cubatas a que mando Isabel a Miami a que haga una rueda de prensa para tres medios españoles y encima hable del comunismo.

-Cómo te pasas, Miguel.

Sin necesidad de Falcon, Ayuso cruza el Atlántico, siete mil kilómetros de vuelo sólo para plantarse debajo de tres micrófonos intercontinentales -Telemadrid, Agencia EFE y OK Diario-, vamos, los mismos que podían haber atendido sus ocurrencias en un bar de la Puerta del Sol. Lo que ocurre es que en Miami Ayuso se siente como en casa, porque Estados Unidos es la tierra de la libertad y cualquier día de éstos le hacen un homenaje: cogen la estatua homónima, le cambian la jeta de piedra por la suya y la antorcha por un botellín de Mahou. Dice que Miami y Madrid son lugares donde millones de personas se refugian del desánimo, del paro y del comunismo. Probablemente no se refería a la treintena de víctimas mortales en el asalto a la valla de Melilla, porque Ayuso, igual que Pedro Sánchez, únicamente habla de cristianos, preferiblemente blancos, rubios, altos, de ojos claros y a ser posible ucranianos. Lástima que, para llegar a Madrid, antes haya que pasar por Melilla.