Dominio público

Pilar, una luchadora agroecológica frente al Goliat industrial

Carmen Molina Borrás

Responsable de sensibilización de Amigos de la Tierra

Pilar, una ganadera agroecológica, con una de sus gallina. FOTO: Olmo Calvo
Pilar, una ganadera agroecológica, con una de sus gallina. FOTO: Olmo Calvo

Pilar es una heroína del campo que con sus gallinas ha hecho del amor por la naturaleza su forma de vida.

Pilar trabajaba en una fábrica y cansada de la cantidad de horas que pasaba fuera de casa, decidió cambiar de vida y apostar por estar cerca de sus seres queridos y en el entorno rural al que pertenecía. Así fue como comenzó su granja de gallinas: El Majadal.

En la actualidad Pilar es una más de las ganaderas agroecológicas de las que tan poco sabemos y que tanto hacen por nuestro entorno. Vive en Maello, un pueblo abulense de unos 300 habitantes. Y justo el doble, 600, son las gallinas de las que cuida cada día en su granja. Pilar eligió esta forma de vida, consciente del sacrificio que implicaba, pero a la vez haciendo algo que considera coherente con su forma de ver la vida. El camino que ha elegido, a pesar de no ser un camino fácil, es de un valor incalculable, ya que con su trabajo y sacrificio contribuye cada día en la mejora del ecosistema en el que habita ella, su familia y sus vecinos y vecinas.

Así como su padre tuvo cerdos, Pilar eligió las gallinas y es feliz con ellas. Ella controla todo el proceso, y está orgullosa de su granja El Majadal, una granja familiar basada en la agroecología, con canales cortos de comercialización y que promueve un modelo de alimentación saludable y un mundo rural vivo.

El bienestar de sus gallinas lo consigue a través de una dieta sana y equilibrada, además de ecológica. Cada día acceden libremente al exterior durante todo el día y en el gallinero encuentran un ambiente de descanso óptimo, donde sus ciclos naturales son respetados.

Los canales de comercialización donde Pilar lleva su producto son los grupos de consumo de productos ecológicos y algunas tiendas que sí demandan huevos 100% ecológicos. Con la actual crisis del coronavirus, continúa repartiendo a las tiendas, y a más de la mitad de los grupos de consumo. De hecho, en esta crisis sanitaria donde vemos muchos ejemplos de comunidad y ayuda mutua, otros grupos a los que no sirve no han dudado en ofrecerle colaboración en caso de necesitarla.

Pilar, una ganadera agroecológica, da de comer a sus gallina. FOTO: Olmo Calvo
Pilar, una ganadera agroecológica, da de comer a sus gallina. FOTO: Olmo Calvo

Para ella, el término agroecológico le hace pensar en el pasado, considera que era el modelo que conocieron sus padres y abuelos y está orgullosa de poder dedicarse a él y de poder transmitírselo a los suyos. Es el modelo sano y sostenible que debería imponerse en los hábitos de consumo alimentario actual.

Por el contrario, es un hecho, y ella así lo constata, que las administraciones destinan las ayudas a la producción industrial, y esto hace muy difícil que el camino que ha elegido Pilar y otras muchas ganaderas, un camino de respeto por la naturaleza por el bienestar animal y por la salud de las personas, sea un camino de rosas.

Debido a la producción industrial, en la que prima la producción indiscriminada sin tener en cuenta el bienestar animal ni la salud de las personas y mucho menos la del entorno, la competencia es feroz. Para colmo los supermercados ahora llenan orgullosos sus diferenciales de los llamados huevos camperos, que distan mucho de ser huevos ecológicos, ya que las gallinas camperas solo pasan unas horas en libertad, y su alimentación no es ecológica. Pilar, como tantas, encuentra imposible poder situar sus huevos ecológicos en el mercado a un precio similar.

Su forma de vida es un respeto continuo por la naturaleza, sin embargo, es innegable la dificultad de mantener en pie su negocio. Pilar se siente desamparada por el sistema, y realmente cree que, si se apoyaran más estos proyectos, lo ecológico no saldría tan caro y todas las personas podrían optar a comer más sano y contribuir con un mundo rural vivo.

Desde Amigos de la Tierra queremos dar visibilidad a Pilar, a sus gallinas y a su forma de vida. Su trabajo es su pasión, y esa exquisitez en el trato a sus gallinas y al entorno rural en el que viven debería estar más protegido y cuidado por parte de la Política Agraria Común (PAC), que realmente debería promover una dieta saludable para la gente y el planeta, y dejar de fomentar el modelo de consumo y producción industrial al que destinan sus ayudas.

No dejaremos de apoyar lo que consideramos justo para las personas y para el planeta, defenderemos y estaremos junto a Pilar y junto a aquellas personas que cuidan de nuestros ecosistemas, a través de un constante respeto por la vida.