Opinion · Ecologismo de emergencia

Cartas de amor después del ecocidio

Pilar Calvo Holgado

“Hogueras… ¡Cómo nos gustan! Podría hacerse un mapa evolutivo de la estupidez humana tan sólo a base de estudiar el rastro de los fuegos que ha encendido. Fue en una hoguera donde quemaron a Giordano Bruno por atreverse a insinuar que la Tierra no era el centro del Universo. Susurrando entre dientes, Galileo consiguió salvarse en el tiempo de descuento. Quinientos años después cientos de miles de hogueras siguen en eterna combustión a lo largo de los seis continentes. De todos los mares y océanos.”

Este fragmento pertenece a la Segunda Carta, Miércoles de Ceniza, extraída de la obra de Marcelo García Martínez “Cartas de Amor Después del Ecocidio” de Arola Editors y merecedora del premio Vuela La Cometa en 2015.

Los incendios que asolan hoy el Planeta, desde la Amazonía hasta África reflejan bien ese “mapa evolutivo de la estupidez humana”.

Esta obra, a pesar de su juventud, es ya una indispensable de nuestros tiempos, porque Marcelo ha dado con la clave de esa nueva narrativa para tratar el Ecocidio. Es capaz de conectar con esa parte joven de nuestra sociedad, que aúna las protestas por el clima y las series distópicas. Tampoco es casual que la primera Carta sea del Día de los Enamorados.

Titus, ese enigmático personaje, nos inquieta, al tiempo que nos vigila como “pequeños hombres de plástico”. Ambientada localmente sin olvidar que “todos los lugares son el mismo lugar”, reconocemos centros comerciales, hábitos y escenas; su trama, en cambio, como una pandemia, exhala globalización y universalidad … una cuestión de interdependencia.

La novela, inevitablemente se vuelve música y cine, referencias indiscutibles de una generación que se siente continuamente concitada por estas Cartas.

El humor, la ironía y sobre todo lo inesperado nos enganchan a estas Cartas donde no hay buenos ni malos (como no podía ser de otra manera) por más que tener alguna certeza nos daría algún respiro a quienes ya estamos posicionados del lado de la Ecología. Ahora bien, estas Cartas (todo un acierto de formato) exige una lectura inteligente porque las primeras impresiones no son lo que parecen.

Todas, absolutamente todas las Cartas, te darán un pellizco de realidad y no sabrás a ciencia cierta si la distopía que plantea ya es parte de nuestro presente cotidiano ( la fecha de las cartas no indica el año en que fueron escritas). ¿Y si el momento fuera ahora?

“Y Titus dice: Si alguna vez fueseis secuestrados por el típico lunático de cualquier serie de televisión protagonizada por atractivos policías científicos y el sujeto en cuestión os diese a elegir el formato de vuestra propia muerte, ¿cuál elegiríais?

Las opciones son: ser encerrados en un congelador o arrojados a una olla hirviendo.

Y dice. ¡Exacto!… el calor extremo mata, pero la congelación simplemente mantiene la vida en stand by, lo que tal vez os proporcione el tiempo necesario para una segunda oportunidad.”

Hay para todos: políticos, asesinos, melómanos, malditos y creyentes del más allá, pero sobre todo identifica como nadie la gripe consumista que nos asola.

Una última advertencia, no os confundáis, a pesar de que todo lo que suene a Ecocidio sea apocalíptico y el argumento bien podría ser el próximo exitazo de tu plataforma digital de TV, se trata de unas cartas de genuino Amor. Aunque todo parezca indicar que hemos perdido el partido … ¿podremos recuperarnos en el tiempo de descuento? .

“Y Titus dice: Hace años ningún occidental se atrevía a viajar al trópico sin antes vacunarse. Pero a los muy idiotas se les olvidó vacunarse contra el futuro”.

Les dejo con la inquietud…