La revuelta de las neuronas

Demofobia

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Hay quienes sufren de una grave enfermedad, una enfermedad que se llama demofobia: la fobia, el pánico al demos, al pueblo y  las multitudes. Le tienen alergia a la protesta cuando se trata de ampliar derechos sociales a la población, pero no  cuando se busca restringirlos. Para algunos la democracia está vacía de política y de gente, pero llena de mercado y de leyes que raramente se aplican a quienes más se lo merecen. La democracia no es un animal disecado y petrificado en un ordenamiento jurídico, la democracia se mueve, porque dentro de ella hay intereses opuestos, identidades distintas y antagonismos. Uno de ellos es la forma en la que se  reparte la riqueza, ya sea por la vía de los salarios o en derechos sociales; se bajan, se suben, se amplían, se restringen. La democracia no es un simple protocolo, es una tensión continua en torno al reparto del poder que gira fundamentalmente sobre dos orientaciones: lo de todos para pocos o lo de todos para todos.

Cuando un régimen político se cierra en sí mismo, se esconde y no escucha a una ciudadanía que se empobrece, pero en cambio, sí atiende a quienes tienen intereses en que se empobrezca la gente, sólo la desobediencia social, sirve para reivindicar la democracia. Sin ir más lejos, John Locke, padre del liberalismo político estaría de acuerdo con esta interpretación: "ya sea por ambición, por miedo, por insensatez o por corrupción, trate de acumular excesivo poder o de depositarlo en manos de cualquier otro, es decir, un poder sobre las vidas, las libertades y los bienes del pueblo, estará traicionando su misión."

El Partido Popular y el régimen en su conjunto tienen que entender, que no es la población quien debe adaptarse a un modelo político que juega en su contra, es al revés, es el modelo político quien tiene que responder a las necesidades y demandas de la gente. Ser demócrata hoy, es pensar que ese modelo debe ser reordenado, recuperando la política para que unos pocos dejen de vivir  por encima de las posibilidades y capacidades de muchos. El PP tiene mayoría absoluta, -en un modelo electoral que habría que discutir mucho-, pero es absurdo pensar que la legitimidad política se congela en un resultado electoral y que la legislatura deja ser un proceso abierto, sujeto a variaciones. Así de esta forma, demuestran su desprecio a la democracia tratando de taparle los oídos, vendarle  los ojos y cerrarle la boca a la ciudadanía.

La democracia en este sentido, no tiene tanto que ver con que todos seamos iguales ante la ley, como en  conseguir que la ley nos iguale a todos. La ley no es la base de la democracia, es la democracia la base de toda ley. Por eso les aterroriza  que una persona en lugar de actuar por su cuenta de forma desesperada, prefiera organizarse en comunidad para defender sus derechos y reclamar otros nuevos. La pobreza y la necesidad pueden ser objeto de caridad y comprensión para los liberales, pero en ningún caso, lo es la arrogancia  de discutir la distribución de poder que realmente genera esa pobreza. Por eso presionan el  botón rojo si se trata de decidir por derechos, pero pulsan el botón verde para garantizar el pago a la banca alemana. La relación entre el parlamento y la población cada vez se parece más, a la relación que mantenía el parlamento inglés con las poblaciones insurrectas al otro lado del océano: son extraños para la gente que dice representar, pero íntimos para una casta financiera y patronal.

Todo depende del punto de vista que se adopte: desde la postura del que manda o desde quien quiere dejar de ser un súbdito. Desde la libertad de Pons para que no se le moleste en su casa, o desde la libertad al acceso colectivo a una vivienda. Los mandatarios de raíz autoritaria tienen bien presente a la figura de Hobbes, cuando entienden que un rebelde no debe ser tratado como súbdito, sino como enemigo. A fin de cuentas, como decía Marx, "nadie combate la libertad; a lo sumo combate la libertad de los demás. La libertad ha existido siempre, pero unas veces como privilegio de algunos, otras veces como derecho de todos."