La tramoya

Balance de la gestión económica de Moreno Bonilla en Andalucía

El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, durante la constitución de la Comisión Nacional del 50 aniversario de la muerte de Pablo Picasso, en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, a 25 de octubre de 2021, en Madrid (España).- EFE

Dentro de poco hay elecciones en Andalucía y el actual presidente y líder del PP, Juan Manuel Moreno, se presenta como un político educado, de centro y eficaz.

Es cierto que no crea crispación y odio, como otros líderes de su partido, y es de agradecer.

Pero no se puede olvidar que Moreno ha sido el primer líder político español que ha hecho en España lo que no hacen los dirigentes demócratas en Europa, lo que condenan expresamente: abrir la puerta a la extrema derecha, acordando con Vox las políticas y el sostén del gobierno de la Junta de Andalucía.

Para comprobar la eficacia de su gobierno, he realizado un balance de su mandato desde el punto de vista económico y a continuación presento las principales conclusiones.

El Presidente Moreno Bonilla y su gobierno han mentido

Moreno ya tiene experiencia en mentir.

Lo hizo en el Parlamento y en el Senado en tres legislaturas sucesivas, cuando afirmó que tenías estudios de grado o máster que no había realizado.

En 2021, el Gobierno de Moreno también mintió en 2021 a los andaluces y andaluzas.

Para contentar a Vox,  su socio de extrema derecha, encargó auditorías del sector público andaluz diciendo que el PSOE había hecho barbaridades cuando gobernó.

Cuando se tuvieron esos resultados, el Gobierno de Moreno difundió un informe escrito como resumen que publicaron casi todos los medios de comunicación. En él se decía que las auditorías revelaban "caos organizativo", "engorde artificial de la administración", "gastos innecesarios", "inoperancia", "superestructura desproporcionada, poco operativa, llena de duplicidades", "red clientelar"... y otras expresiones de este tipo.

El Gobierno de Moreno mintió a sabiendas porque nada de eso se decía realmente en las auditorías, tal y como mi compañera Teresa Duarte y yo demostramos al analizarlas con detalle, aquí y aquí. En realidad, sólo se encontraron duplicidades en 20 de los 54 entes auditados, se recomendaba que se extinguieran uno o dos de ellos, según como se interprete lo que indican las auditorías, y "cambios leves" en 13, mientras que tan solo de tres se decía que carecen de utilidad o beneficio público.

Moreno y el PP han incumplido sus promesas electorales

- Prometió acabar con los pisos de alquiler en Sevilla que la Junta paga a los altos cargos que proceden de otras provincias. No lo ha cumplido

- Prometió reducir los altos cargos en la Junta de Andalucía. Ahora hay más y cuestan más dinero que cuando gobernaba el PSOE.

- No ha cumplido su promesa de eliminar las listas de espera en la sanidad pública.. Han aumentado y actualmente hay unas 840.000 personas en las diferentes lista de espera.

- Tampoco ha cumplido su promesa de eliminar las listas de espera en la tramitación de la dependencia.

A finales del año pasado había unas 40.000 personas en lista de espera sin recibir ninguna prestación. Los datos de la propia Junta de Andalucía muestran que las había reducido algo más de la mitad, pero sin acabar con ellas.

- Ha incumplido su promesa de equiparar los sueldos de profesores a la media nacional. En el acuerdo firmado con los sindicatos se prevé que la equiparación se producirá en el curso 2024-2025.

- No ha cumplido su promesa en materia de empleo.

Prometió crear 600.000 puestos de trabajo y los últimos datos de la EPA indican que solo hay 233.000 empleos más que a principios de 2018. Mientras que el número de personas desempleadas registradas en Andalucía es ahora el mismo que cuando Moreno empezó a gobernar

- Sus promesas de bajar impuestos las ha incumplido a medias.

Las ha cumplido para los ricos que heredan más de un millón de euros, pues les ha eliminado la carga por Sucesiones y donaciones

Pero el tipo para las rentas más bajas sigue estando en Andalucía en el tramo alto. Nueve comunidades lo tienen más bajo, tres igual y solo otras tres por encima.

La economía, en general, no ha ido mejor en Andalucía

Es cierto que estos años de gobierno de la derecha andaluza han estado influidos por la pandemia. Pero lo cierto es que no hemos mejorado ni hemos salido mejor que en el conjunto nacional

Nuestro PIB per cápita es casi 500 euros al año más bajo a final de 2021 que cuando empezó a gobernar Moreno.

La convergencia con la Unión Europea ha empeorado con el gobierno de Moreno y la economía andaluza ha ido peor que el conjunto nacional en producción industrial, en actividad del sector servicios, en turismo, en comercio al por menor o en exportaciones, salvo en los últimos meses.

Y, desde luego, no solo no ha hecho nada para arreglarlo sino que ha reforzado el principal problema de nuestra economía: las cadenas de valor y la toma de decisiones se han entregado a capitales y empresas que ni piensan en Andalucía ni se interesan por nuestro desarrollo.

Nuestro mercado de trabajo no ha mejorado con la derecha

Si nos comparamos con el conjunto nacional, en Andalucía ha disminuido un poco más la tasa de paro pero, como he dicho, sigue habiendo el mismo número de personas registradas como desempleadas que cuando comenzó a gobernar Moreno.

Y hay que tener muy presente que ha aumentado mucho (130.000) la población inactiva de menos de 45 años, es decir la que se desanima y deja de buscar empleo.

Además, con la derecha se ha disparado el número de autónomos, la mayoría de ellos falsos y con condiciones de empleo y salario mucho peores que antes.

Y no se olvide que si se ha recuperado el empleo en toda España tras la pandemia ha sido gracias a las medidas de apoyo del gobierno de Pedro Sánchez y de la ministra de Trabajo Yolanda. Medidas que el PP de Moreno no dejó de criticar diciendo -¡vaya luminarias!!- que iban a ser desastrosas

Moreno no gasta bien el dinero

El gobierno de la derecha he tenido una menor ejecución del presupuesto que el resto de las comunidades autónomas

En 2020, solo gastó un 5% del dinero inicialmente destinado a ayudar a los trabajadores por cuenta propia y a los proyectos de economía social. Y ni un solo euro de 5,19 millones de los fondos europeos Feder destinados a este mismo concepto.

En sus dos primeros años dejaron de gastar casi 900 millones de euros (algunas estimaciones apuntan a que ha sido mucho más) que podrían haberse destinado a políticas de empleo.

En 2021, el gobierno de la derecha dejó sin ejecutar 470 millones del presupuesto de la Consejería de Empleo destinados a planes de apoyo a autónomos e incentivos a la contratación

El dinero que le cuenta al gobierno andaluz cada receta médica subió un 16 % en 2021

Y la derecha ha aumentado más el gasto corriente que el dedicado a políticas fundamentales para la economía y nuestro futuro como las de políticas de investigación, innovación y sociedad del conocimiento, decisivas para la economía y nuestro futuro.

Moreno  ha deteriorado la sanidad pública en beneficio de la privada

La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública elabora unos indicadores de calidad de los servicios sanitarios de las Comunidades Autónomas en función de la Financiación, recursos y funcionamiento, política farmacéutica, valoración de los ciudadanos, listas de espera y privatización sanitaria.

En 2018, Andalucía estaba en la sexta posición por la cola. En 2021 en la penúltima. Ha sido la comunidad que más puesto ha bajado en el ranking.

Ha despedido a miles de sanitarios cuando la pandemia ni se había acabado. Y, mientras esto ocurría, los seguros de sanidad privada en Andalucía aumentan entre un 5 y un 7 por ciento cada año y ya casi uno de cada cuatro andaluces lo tiene

La derecha ha maltratado a la educación y al profesorado y apoyado principalmente a la educación privada

De 2019 a 2022 el gobierno de Moreno ha suprimido 1.181 unidades en los centros educativos públicos y varias escuelas rurales.

El presupuesto de educación ha bajado del 23.87% en 2018 al 20,70% en 2021. Ha restado autonomía a los centros. La imposición de actividades complementarias y extraescolares de pago, el aumento del número de conciertos y el decreto de escolarización de 2020, que favorece claramente a la educación privada frente a la pública, muestran que su objetivo ha sido favorecer a esta última.

El gobierno andaluz recortó 135 millones de euros a las universidades en medio de una pandemia, ha aprobado un sistema de financiación que provocará el desmantelamiento del sistema universitario de la mayoría de provincias, a la vez que da luz verde a universidades privadas sin la calidad suficiente

El gobierno se jacta de que Andalucía es la comunidad que más gasta en educación universitaria respecto a su PIB pero no se debe a que aumente la inversión sino a que ha disminuido el PIB.

¿A quien bajará moreno y los impuestos y qué consecuencias tendrá?

Y unas palabras finales sobre la gran propuesta que plantea Moreno si gobierna en la próxima legislatura: bajar masivamente los impuestos.

¿A quién beneficia reducir el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados? A la población más rica.

¿A quién beneficia bajar los tributos sobre el juego? A quien hace negocio sembrando ludopatía en los barrios empobrecidos.

¿A quién beneficia haber dejado en nada el impuesto sobre herencias de más de un millón de euros por persona? A quien tiene la fortuna de recibirlas, es decir, muy pocos.

¿A quién beneficia reducir el impuesto que pagan los centros privados que proporcionan actividades extraescolares, por ejemplo? A los grupos de renta más alta que pueden pagarla

Las derechas vienen haciendo reformas fiscales de este tipo desde hace años allí donde gobiernan, así que sabemos perfectamente cuáles han sido sus consecuencias: menos impuestos para los más ricos, más carga fiscal para los más pobres, peores servicios públicos y expansión de los privados que solo pueden pagar quienes disfrutan de rentas elevadas.

¿Quién podría pagarse de su propio bolsillo la sanidad o la educación si fueran privadas? ¿Quién va a proporcionar medicina o formación a la gente corriente si desaparecen los servicios públicos esenciales? ¿Cómo se podrían haber financiado los ERTES y las ayudas a las empresas durante la pandemia sin impuestos? ¿Qué hubiera sido de todos nosotros sin ellos?

Consentir privilegios y eludir controles bajo la excusa de la liberalización

Y para finalizar, tres ejemplos de lo que han supuesto sus medidas supuestamente liberalizadoras de la actividad económica adoptadas por el gobierno de Moreno, un tema que merece un tratamiento específico en otro momento: poner en peligro la integridad de Doñana permitiendo la explotación de sus acuíferos; permitir que empresas audiovisuales ilegales puedan recibir financiación institucional o contratar publicidad, a diferencia de lo que ocurría hasta ahora y también para satisfacer intereses de grupos de poder privilegiados; establecer que la simple declaración de responsabilidad permita iniciar actividades sin controles previos, sabiendo que de esa forma se pueden producir daños sobre la salud o el medio ambiente que luego son irreversibles.

Conviene pensarse bien lo que se hace y no dejarse seducir por las buenas palabras.

Ser educado, no insultar a los demás, actuar con moderación formal y mostrar buena cara es algo muy valioso en los tiempos que corren, cuando la extrema derecha ha convertido la política en un lodazal. Pero no basta. Hay que ir al fondo de las cosas y tratar de descubrir quién se beneficia y quién pierde con las decisiones que toman los gobiernos.