Otras miradas

Carta abierta a las secretarias generales de UGT y CCOO en Andalucía

Nacho Molina

Parlamentario de Adelante Andalucía y afiliado a UGT desde 1986

Varios trabajadores de la factoría Airbus en Getafe con una pancarta en la que se lee: "Airbus Puerto Real no se cierra", durante una manifestación por el cierre de la planta de Puerto Real por parte de la compañía, en la plaza de Cibeles, a 11 de junio de 2021, en Madrid (España).- EUROPA PRESS

Estimadas Carmen y Nuria:

Vaya por delante el respeto que me produce la organización obrera, no hace falta que sobre eso me extienda. Llevo 35 años militando en el movimiento sindical y en la lucha de la clase trabajadora, tantos como los que llevo con el carné de la UGT en el bolsillo.

Quizás por eso, por haberlo vivido, y sobre todo por haberlo compartido con tanta gente durante tanto tiempo, haber desempeñado algunas responsabilidades durante años, haber trabajado por la unidad de acción en tiempos donde era casi un tabú, puedo permitirme la licencia de hacer pública esta carta a quienes ostentáis la máxima responsabilidad de las dos principales organizaciones sindicales de clase en Andalucía.

Hace unos días, de nuevo, pisaba las calles de Cádiz acompañando a la plantilla, a las organizaciones sindicales y a mucha gente de Cádiz y de la bahía en la pelea incesante para evitar que el Grupo AIRBUS cierre la factoría de Puerto Real. No me voy a parar en la importancia del empleo industrial en Andalucía, ni en la tasa de paro que golpea duro desde hace décadas a la provincia, ni en la machacona insistencia del Gobierno andaluz de promover un modelo económico de ladrillo y turismo masivo. Tampoco en la diferente calidad del empleo que se defiende frente al empleo que se nos ofrece, ni en las experiencias vividas en estos últimos años de otras multinacionales que protagonizaron la película "Coge el dinero y corre" en la industria gaditana. Bien sabéis las dos, mucho más que yo, de ese escenario.

Quiero hablaros de Andalucía, y contagiaros la rabia que me produce que de todas las propuestas que se manejan para la reestructuración de AIRBUS frente a la situación de crisis por las que ha pasado el sector aeronáutico -y de la que ya sale- sea solamente una factoría la que tenga la pegatina de cierre, y que sea andaluza.

Quiero haceros partícipes, y casi me atrevo a decir responsables, de la misión que debe llevarnos a la sociedad organizada en Andalucía a procurar que esta tierra no salga, otra vez, perdiendo. Que este sur no pierda el norte, y que quienes tenemos alguna responsabilidad política, sindical o institucional nos debemos olvidar a quien nos debemos y cuánto nos deben. Desgraciadamente no está todo el arco político andaluz en este afán: el peso de la representación andaluza en el Congreso no se nota en esta batalla, se les echa de menos. Tampoco es que sea nuevo, la verdad. Y eso sí que es defender a Andalucía.

Hemos forjado una tierra solidaria, trabajadora, inclusiva, generosa y tolerante durante siglos. Somos herederos de un pueblo sabio, pero nunca sumiso; luchador y no conformista, que ha sabido pelear para ganarse el sitio y el respeto que merece. Ahora nos toca a nosotras, a vosotras, no ceder ni un milímetro a las pretensiones de echar el cerrojo a Puerto Real.

No nos vale la frase hecha de "garantizar el empleo" porque ya sabemos todas y todos lo que conlleva: traslados de plantilla, salidas forzadas, y paulatino desmembramiento de la industria auxiliar.

Puerto Real no puede añadirse a la lista de industria perdida. Y menos en Cádiz, sedienta de empleo de calidad. Airbus remontará vuelo, mas pronto que tarde, y en Cádiz, compañeras Nuria y Carmen, saben, entre otras cosas, hacer aviones. A ver por qué razón se pueden hacer en otro sitio y aquí no.

De una respuesta contundente, unitaria y colectiva tiene que salir un compromiso al que obliguemos al Gobierno del Estado -con participación pública en el accionariado, no lo olvidemos- a no permitirlo, y a poner de frente a un Gobierno andaluz, que, de perfil, se encoje de hombros y se muestra indolente ante lo que puede suponer un verdadero mazazo a la industria andaluza y al empleo en la bahía.

Nuestra fuerza está en nuestra gente, y como otras veces, debemos apretar los puños, enseñar los dientes, movilizarnos todas y todos, y defender a Andalucía como sabemos hacerlo. Nos jugamos mucho, no solo como sociedad, también como movimiento sindical para que la credibilidad y la confianza de la clase trabajadora no se resienta.

Quiero que sepáis que en Adelante Andalucía tenéis cientos, miles, de aliadas y aliados que se pondrán detrás de vosotras para que Puerto Real no se cierre.

Hay que mantener la posición: Airbus Puerto Real no se cierra, Andalucía como la que más. Como las demás.

Nos tenéis a vuestro lado, compañeras. No firméis nada, por favor.

Un abrazo,

Nacho Molina