Otras miradas

Mirando los ríos desde el mar: viejos y nuevos debates para una transición hídrica justa

Julia Martínez

Directora técnica de la Fundación Nueva Cultura del Agua

Vista del pantano de Rialb, a 24 de noviembre de 2022, en Barcelona, Catalunya (España). La Generalitat ha declarado la alerta por sequía en las cuenca del Ter-Llobregat (Barcelona), que abastece el área metropolitana de Barcelona, y Darnius-Boadella (Girona) con restricciones de agua para la industria, la agricultura y su uso en parques y jardines pero sin impacto directo en la ciudadanía.- EUROPA PRESS

Los retos relacionados con el agua están escalando rápidamente en dimensión, gravedad y protagonismo en las agendas y debates públicos. Entre estos retos hay que señalar las sequías, cada vez más intensas y generalizadas -como la sufrida en 2022- que tensionan aún más los problemas generados por unas demandas hídricas por encima de los recursos disponibles. También han emergido problemas hasta ahora invisibilizados, como las crecientes dificultades de muchas pequeñas poblaciones y núcleos rurales para atender sus necesidades de abastecimiento humano con agua suficiente y de buena calidad, debido a la sobreexplotación de las fuentes locales (manantiales, acuíferos) y su contaminación, especialmente por nitratos procedentes de fuentes agrarias.

Otro de los retos se refiere a la significativa reducción de los caudales circulantes, que junto a otros factores constituye una amenaza para nuestra biodiversidad acuática, especialmente para la comunidad de peces ibéricos (muy valiosa por albergar muchas especies endémicas), que es una de la que presentan una tasa más acelerada de pérdida. La sobreexplotación de acuíferos constituye un problema cada vez más generalizado y que afecta a los usos que dependen de los mismos, a los propios ríos (cuyos caudales proceden en parte de las aguas subterráneas) y también a espacios naturales de alto valor ecológico, cuyos humedales se están reduciendo o desapareciendo por la sobreexplotación de aguas subterráneas, como demuestran los casos de Las Tablas de Daimiel, de los humedales de La Mancha Húmeda y de Doñana.

La contaminación de muchos de nuestros ecosistemas del agua (ríos, acuíferos, humedales) es otro de los grandes problemas. La laguna costera del Mar Menor constituye un ejemplo emblemático, con una crisis ecológica derivada fundamentalmente de la contaminación agraria y que ha dado lugar a importantes costes en otros sectores socioeconómicos (turismo, pesca, calidad de vida local) y a una gran reacción ciudadana. El caso del Mar Menor ha puesto de manifiesto hasta qué punto el estado de las aguas de transición y costeras depende de la gestión que se realiza en las cuencas, una realidad a la que la planificación y gestión del agua sigue mayoritariamente ajena, pese a que, de acuerdo con la Directiva Marco del Agua, es necesario gestionar de forma integrada las aguas superficiales, subterráneas, de transición y costeras.

Otro de los retos planteados se refiere a la necesidad de recuperar el buen estado de las masas de agua lo que, entre otras cuestiones, requiere garantizar unos caudales ecológicos adecuados, impulsar la restauración ecológica de nuestros ríos o analizar las posibles implicaciones del despliegue de las energías renovables en relación con el agua y los ecosistemas acuáticos. A todo lo anterior hay que añadir viejos y nuevos debates del agua, por ejemplo los relativos a infraestructuras hidráulicas como embalses y trasvases, los modelos de gestión del ciclo urbano del agua, los proyectos de regadío o la participación ciudadana en las decisiones sobre el agua.

Finalmente, todos los problemas señalados se están exacerbando por el cambio climático, que está reduciendo el agua disponible, incrementando los eventos extremos como sequías e inundaciones y agravando la vulnerabilidad de las zonas costeras frente al aumento del nivel del mar y el incremento de los temporales costeros, como se evidenció en 2020 con el temporal Gloria en el Delta del Ebro.

Se requiere una transición hídrica que permita adaptarnos al cambio climático, al tiempo que se abordan los problemas señalados. Un eje fundamental para dicha adaptación es la gestión de las demandas hídricas, especialmente en el ámbito agrario, que representa en torno al 80% de todos los usos consuntivos del agua. ¿Cómo avanzar en una transición hídrica que redistribuya los recursos hídricos con criterios de equidad social y que tenga en cuenta las necesidades de las poblaciones enraizadas en el territorio, el empleo y la defensa de patrimonios comunes?

Para responder a esa y otras cuestiones, del 26 al 28 de enero, tenemos en Murcia una oportunidad privilegiada: en dichas fechas, la Fundación Nueva Cultura del Agua y la Universidad de Murcia coorganizan el XII Congreso Ibérico de Gestión y Planificación del Agua, que con el lema "Mirando los ríos desde el mar. Viejos y nuevos debates para una transición hídrica justa", destaca la problemática de las aguas de transición y costeras, tradicionalmente olvidadas en la habitual planificación y gestión del agua.

Con un panel científico interdisciplinar compuesto por 23 expertos de España y Portugal de las ciencias biofísicas, las ciencias sociales y las ingenierías, el Congreso se organiza en cuatro áreas temáticas. La primera, "Aguas de transición y costeras: reinterpretando la sostenibilidad de las cuencas", aborda la problemática de las aguas de transición y costeras y su relación con la gestión de las cuencas. La segunda, "Agua, conflictos y movilizaciones sociales: creando modelos de cogobernanza para la defensa del bien común", se centra en la participación en torno al agua, en los principales conflictos existentes y en el papel de los movimientos sociales para una gobernanza participativa. La tercera, "Transición hídrica y transición energética: ¿Alineadas con la década de la restauración ecológica?", reflexionará sobre el estado ecológico de los ecosistemas acuáticos y sobre la relación entre la transición hídrica y la transición energética. Finalmente, la cuarta área temática, "Sostenibilidad del sector agrario: Nuevas alianzas para un entorno rural con futuro", girará en torno a cómo avanzar hacia modelos agrarios ambientalmente sostenibles, económicamente viables y socialmente justos que reduzcan las presiones sobre los ecosistemas del agua, adaptándolos al cambio climático, a la vez que se promueve la cohesión social y económica de los territorios.

12 ponentes y 100 comunicaciones traerán al Congreso el estado actual del conocimiento científico en torno a todos estos temas, así como diversas experiencias particularmente relevantes de la mano de administraciones públicas y de colectivos sociales. Les invitamos a no perderse esta oportunidad de conocer y debatir en torno a los retos del agua y las posibles soluciones para afrontarlos.

Más información: www.congresoiberico.org