Opinión · Punto y seguido

Europa frente a Irán

 

¿Otra crisis energética? EEUU redobla la presión a Europa para boicotear el petróleo y las finanzas iraníes, aprovechando el asalto a la embajada británica en Teherán por los fieles del jefe del Estado Alí Jamenei, quienes revisan el resultado de lanzar piedras al tejado propio. Irritados por la sanción londinense al Banco Central iraní y la emisión de la BBC-TV en persa, aquella acción, además pretendía marginar aún más al presidente Ahmadineyad y desautorizarle en la política exterior. Él se desmarcó de la toma de la sede diplomática, y en la víspera de las elecciones legislativas pidió la liberación de los líderes reformistas Hosein Musavi y Mehdi Karrubi. Busca aliados porque teme que su facción no reciba autorización para concurrir a los comicios. Por otro lado, el incidente fue un alivio para David Cameron, que consiguió extender una pantalla de humo sobre la huelga histórica de 2 millones de empleados del sector público. Los seguidores  de las teorías conspiracionistas ven la mano de MI6 detrás de aquella provocación.

En Irán  la situación se tensa, mientras Occidente prepara la declaración oficial de una guerra, que ya inició en sus versiones mediática, política y económica hace años, y a las que ha sumado atentados contra científicos y centros militares iraníes.

Teherán sopesa si un buen ataque no sería la mejor defensa. La ocupación de la representación  diplomática también es un mensaje: Irán es capaz de realizar acciones imprevisibles, como por ejemplo, cortar el suministro de petroleo a Europa, elevar su precio (ya bastante ajustado) hasta las nubes y rematando las agónicas economías de Italia, España y Grecia, que importan el 80% del medio millón de barriles que República Islámica envía, a diario, al continente. La Unión Europea sigue sin una política exterior propia e independiente de EEUU, que garantice los intereses de sus ciudadanos.

Esa misma inseguridad energética ha sido uno de los principales factores de las guerras invasoras que se lanzaron sobre Irak y Libia, los países que junto con Arabia Saudí deberán sustituir a Irán en el suministro de fuel. Sin embargo, Libia tardará algunos meses en volver a recuperar el nivel de su exportación anterior a la guerra, y Arabia Saudí e Irak carecen de capacidad de producir este extra para evitar el caos en el mercado, además, su crudo distinto al de Irán, debería procesarse, lo que aumentaría los costes.

A Teherán no le costaré recolocar su mercancía en Asia. De hecho, China, el principal comprador de su petróleo, recogerá encantada lo rechazado por Europa, y a precio de ganga. Otros dos beneficiarios  de esta crisis serían Rusia, el segundo exportador mundial, se hará de oro por el incremento de los precios, y la industria nuclear, que publicitará su producto como energía de suministro garantizado.

Para España, prescindir de los 140.000 barriles que compra al país asiático, puede que no sea una anécdota más en las relaciones entre ambos países, como lo fueron cuando antaño los comerciantes españoles dejaron su huella en el nombre de la moneda iraní “rial”, o que, al parecer, el rey Juan Carlos, en 1977, pidiera al Sha 10 millones de dólares (¿de las arcas públicas?) para consolidar su monarquía[1] y financiar la campaña electoral de UCD para contener el avance de la izquierda[2].

 

 

 


[1] Sobre esos millones, algo se ha transcendido en la prensa.  Pueden mirar:
·         * THE DECLINE OF SPANISH SOCIAL DEMOCRACY 1982-1996, Vicente Navarro (pdf)

* http://ddd.uab.cat/pub/analisi/02112175n39p237.pdf
* http://thespanishview.blogspot.com/2010/09/cni-spanish-secret-service-kings_07.html
* [2]http://www.caum.es/CARPETAS/dossieres/contenedor/dossieres2008/LADEMOCRACIAdosier.pdf