Pato confinado

Propiedades, beneficios y contraindicaciones del consumo de plátanos

Plátano.
Plátano. Pixabay.

Conocidísimo, muy consumido y nutricionalmente atractivo. Un fruto con clara connotación sexual para tus células y bacterias, que lo desean. De sabor y aroma agradable, sustento alimentario en el mundo.

Se cultiva en regiones tropicales desde tiempos antiguos, habiéndose expandido a través de Asia (¡no viene de América!) mediante su cultivo asexual (no tiene semillas viables). Es el plátano o banana. Un alimento que, como otros vegetales, es rico en antioxidantes. Previene la liberación de radicales libres y la aparición de enfermedades degenerativas (siempre dentro de una dieta saludable y equilibrada). Es fuente de minerales importantes (potasio, magnesio, calcio, fósforo) y de vitaminas (del grupo B y C).

De aquellas remotas especies autóctonas surgidas en Asia -el plátano malayo y el plátano macho, del género Musa- aparecieron después las hibridaciones y razas que conocemos hoy. Se extendieron por el mundo. En España es célebre el de Canarias. Las primeras plataneras empezaron a cultivarse en el siglo XV, y fueron empresarios británicos los que iniciaron su exportación.

Las propiedades del plátano ya eran conocidas antaño, si bien hasta avanzada la industrialización fue un producto escaso y caro en las zonas ajenas a su cultivo. En la India, su cuna, en cambio, lo conocían como "la fruta de los sabios". Se dice que yoguis y santones se alimentaban frugalmente de él.

Hoy la ciencia confirma que se trata de una fruta rica en propiedades, sin bien esto no significa, recuerdan los nutricionistas, que debamos alimentarnos, como los yoguis, solo a base de plátanos.

Las frutas deben ocupar protagonismo en nuestra dieta. Es mejor apostar por la variedad de sus formas y colores: de este modo nos aseguramos de que adquirimos el maravilloso crisol de vitaminas y minerales que nos ofrecen. Seguro que podríamos escribir otro artículo como este sobre las maravillas de las manzanas o peras…

Propiedades del plátano:

La propiedad más conocida del plátano es su rico aporte en potasio (algo más de 300 mg por cada 100 g). Y no es extraño, este mineral es un facilitador de la vida. Ayuda, por ejemplo, a tener una correcta presión arterial, enemigo silencioso que produce estragos en la población adulta, la principal causa de muerte, según la OMS. Uno de los beneficios del potasio está en contrarrestar los excesos del sodio que favorecen esta dolencia (ayuda al cuerpo a eliminarlo a través de la orina).

Todas las frutas y verduras nos ayudan, en realidad, a regular la presión, pero el plátano es una de las que más se ha asociado a bajos niveles de hipertensión, según la Fundación Española del Corazón. Es uno de los alimentos incluidos en la dieta DASH (Enfoques dietéticos para detener la hipertensión) donde se apunta a los beneficios de adquirir aproximadamente 4,700 mg de potasio al día.

La hipertensión está muy relacionada con la dieta, con el consumo de sal o sodio y con los malos hábitos (tabaquismo, alcohol, o no practicar deporte). Incluir alimentos ricos en potasio, que tienen efectos vasodilatadores, como el plátano o la remolacha, o los pistachos, la soja o el yogur, se ha visto relacionado en diversos estudios con un menor riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares. También ocurre con los alimentos ricos en magnesio, como los frutos secos.

El potasio ayuda a fortalecer además los huesos y puede prevenir la osteoporosis, regula el equilibrio hídrico del cuerpo e interviene en cualidad de electrolito en la contracción del corazón y los músculos. La carencia de potasio está relacionada con arritmias, por ejemplo, y con alteraciones neurológicas, pero su exceso también es perjudicial: en las cárceles de Estados Unidos ajustician a los presos con cloruro de potasio.

El plátano también contiene fibra. Es una de las frutas con mayor aporte de este nutriente, sobre todo cuando está poco maduro. La fibra se asocia con un correcto estado del tracto intestinal y también con la salud cardiaca. Es fácil de digerir y se lo considera un aliado del estómago gracias a la acción de los fructo-oligosacáridos que alberga, que ayudan también a la microbiota intestinal que fortalece nuestro sistema inmune.

La combinación de minerales que ofrece, como el magnesio, junto al azúcar, hace que los nutricionistas lo recomienden si se hace ejercicio físico como recuperador de masa muscular, y también para grupos de población que necesiten una dieta reforzante, como niños o personas mayores.

Calorías que tiene un plátano (en realidad, no engorda tanto):

Una porción, o un plátano mediano maduro, aporta aproximadamente 110 calorías, 0 gramos de grasa, 1 gramo de proteína, 28 gramos de carbohidratos, 15 gramos de azúcar (de origen natural), 3 gramos de fibra y 450 mg de potasio, según la Escuela de Salud Pública de Harvard.

En esta institución reconocen que uno de los enemigos que ha tenido el plátano ha sido su imagen de fruta que engorda o por causar estreñimiento. En realidad, aporta calorías similares al resto de frutas. Sí que es cierto que, cuanto más maduro esté, en él se producen transformaciones, pasando de una mayor cantidad de almidón a azúcares libres, siendo los carbohidratos entonces más fácilmente absorbibles por el organismo. Hay nutricionistas que sugieren que el plátano en realidad puede ayudarnos a perder peso, ya que es una fruta muy saciante. Comer plátanos podría ayudarte a picotear menos o evitar que busques otras fuentes de alimentación menos saludables. Si se consume cuando está menos maduro, su índice glucémico es bajo y aporta mucha fibra y agua.

Contraindicaciones del plátano:

En general no presenta ninguna contraindicación, incluso si se consume todos los días (siempre que en la dieta se combine con otros alimentos y nutrientes esenciales). Es una fruta muy saludable, sobre todo si no está muy madura. No está recomendado en personas que padezcan insuficiencia renal, pues al funcionar incorrectamente el riñón podría causar una acumulación tóxica del nivel de potasio en la sangre. También algunos nutricionistas recomiendan que se no se tome en ayunas.

En cuanto al mito que circula por Internet sobre si es mortal comerse seis plátanos de golpe, no es cierto: por mucho que se ingiera esa o una mayor cantidad de frutos, los niveles de potasio no llegarían a ser tóxicos. También se ha hablado de los niveles de radioactividad presentes de manera natural en sus isótopos, pero estos resultan ser insignificantes para la salud.