Prostitución: viejos trucos para evitar un debate incómodo

Hay un viejo axioma parlamentario que dice algo así como: “Si no quieres resolver un asunto, crea una subcomisión”. El PSOE ya lo hizo hace unos años, cuando encargó al Parlamento que analizara el negocio de los anuncios de prostitución en la prensa generalista. Sus señorías se tomaron su tiempo y, tras meses de escuchar a expertos y debatir entre ellos, concluyeron como se esperaba: recomendaron al Gobierno que sondeara a los medios de comunicación para ver si podrían barajar la posibilidad de estudiar fórmulas para hacer el favor de ir prescindiendo de esos anuncios.
Eso ocurrió en 2007. Ninguno de ellos retiró esa publicidad. Sin embargo, pese a sus nulos resultados, es lo más concreto que ha parido el Parlamento español respecto a la regulación de la prostitución, excepción hecha de la persecución de las mafias de trata de mujeres.
El Congreso está lleno de trucos que los grupos parlamentarios utilizan cuando quieren eludir un debate incómodo. Ayer echaron mano de ellos. ERC trató de meter a capón la regulación de la prostitución, incluidos, evidentemente, sus anuncios en prensa. Pero la máquina parlamentaria abortó el intento.

Al PSOE no le interesa ahora ninguna polémica nueva, bastante tiene con los impuestos y la Ley del Aborto. El PP ni siquiera sabe qué opina al respecto, excepto que la visión de prostitutas en la calle afea las ciudades. Ninguno de ellos quiere abrir nuevas polémicas con los medios de comunicación. ERC se negó a retocar su propuesta. Y el resultado fue la nada.

Como a los magos malos, se les vio el truco. PP y PSOE no quieren líos, pero a ERC ya le vale. Si realmente quisiera regular la prostitución, empezaría por hacerlo en Catalunya, donde gobierna.