Cómo nos equivocamos

Hoy el día va de errores, así empezaremos por Telecinco. Cuando todos pensábamos que la causa de este mes tenía que ver con la rehabilitación (financiera) de delincuentes convictos, resulta que no, que están contra la violencia machista. Creo que para demostrar su compromiso, hoy, Día Internacional Contra la Violencia de Género, sólo pondrán entrevistas grabadas con Violeta Santander, nada de directo. Incluyan aquí el taco o expresión malsonante que quieran, que a mí me da la risa.

El otro error es de Antena 3, que se empeñó en vendernos Fichados como la adaptación nacional del Alguna pregunta més? catalán. No lo es. En todo caso es la adaptación a la propia Antena 3. He visto poco APM?, pero mi conclusión es que han convertido un programa ácido e irónico en un espacio de autobombo. ¿No salía más barato readaptar Los más… y cambiarlo de horario que contratar un espacio nuevo con otra productora? Creo que hay gente que cobra por darle este tipo de consejos a los ejecutivos de televisión.

Tal y como está el panorama, no me extraña que Antena 3 opte por sacar partido a su propio material en lugar de zapear otras cadenas, por lo que pudiera pasar. Pero si nos quieren colar esto en el prime time tendrán que arriesgarse a ser más hirientes consigo mismos. Tanta autocomplaciencia no se la va a permitir la audiencia. Y menos los espectadores de Física o Química. Por cierto, ahora en serio: ¿quién fue el figura que decidió sacar un vídeo de Carrascal justo antes de un programa para adolescentes? Le veo presentando una propuesta de interacción con móviles para Saber vivir.Como no todo es malo, reconozco que en algún momento me reí, como con la chica de “la he liao parda”. Pero ahí el mérito no fue del programa, sino de esa crack del audiovisual que tantas horas de televisión está rellenando gracias a ser la única española capaz de reconocer un error. ¡Olé por ella!

El consejo zapero de hoy es para el señor Antena 3: si no cree que los chaveles saben hacer su trabajo, ¿para qué les contrata? ¡Déjeles hacer, hombre!

Y que la mejor autopromo no consiste en decir lo buenísimos y los majos que somos, sino, simplemente, en serlo.