Opinion · Asaltar los Suelos

El mapa de los desahucios en Madrid

Hoy en día, a nadie le cabe duda de que una de las mayores consecuencias de la crisis que vivimos en nuestro país ha sido la lacra de los desahucios. Desde enero de 2008 hasta septiembre de 2014, se han ejecutado 360.125 desahucios, según datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Según el Banco de España y el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2014 las ejecuciones hipotecarias aumentaron con respecto al 2013.

Sin embargo, una de las críticas que se ha hecho desde la PAH es la falta de una información estadística más realista y clara en cuanto a desahucios. Los datos que muestran tanto el CGPJ como el Banco de España o el INE no muestran el problema en toda su amplitud: no todos los desahucios ordenados por los juzgados son tenidos en cuenta, en ocasiones no ha quedado claramente definido que distintos tipos de desahucios se han ejecutado en los datos mostrados, no se sabe cuántas personas o menores (niños, niñas y adolescentes (NNAs)) han sido afectados por estos datos o no se muestra información sobre los bancos que los han llevado a cabo, dato de especial interés si tenemos en cuenta que parte de la banca ha sido rescatada con dinero público.

Para tratar de arrojar luz sobre este problema, el Vivero de Iniciativas Ciudadanas junto con PAH Madrid ha creado un mapa en el que se recoge toda la actividad que esta última ha venido desarrollando desde su creación en el año 2011, que se puede ver aquí.

Madrid Desahuciado

Con este documento gráfico, que no tiene en cuenta los desahucios que se han ejecutado entre los años 2008 al 2011 (los peores años con respecto a esta temática) ya que este movimiento todavía no existía en Madrid, podemos sacar una serie de conclusiones bastante reveladoras sobre cómo este problema afecta a la población de Madrid:

1) La situación de los desahucios en la ciudad de Madrid se distribuye en las zonas del Sur, Sur-Este y Sur Oeste. Aunque también se dan casos de desahucios en el centro histórico y NORTE de la ciudad.

2) Durante el año 2012, 2013 y 2014 Stop Desahucios y PAH-Madrid realizaron 781 acciones en defensa de las familias desahuciadas. Esto quiere decir que el Movimiento por la Defensa de la Vivienda Digna en Madrid tuvo que movilizarse cada 1,5 días.

3) Las 781 acciones realizadas por este movimiento se han producido sobre 325 viviendas según sus registros. Hay muchas más viviendas desahuciadas en Madrid ya que estos datos corresponden exclusivamente a la actividad del movimiento por la defensa de la vivienda en Madrid.

4) En esas 325 viviendas se han desahuciado a 1447 personas, de diferentes nacionalidades, con un 55% de españoles y el resto repartidos entre nacionalidades iberoamericanas y africanas.

5) De las 1447 personas desahuciadas, 667 personas eran NNAs de 18 años y de estos, 251 son menores de 3 años. Es decir, un 46% de los desahuciados son menores de 18 años, y un 18% es población infantil (menores de 3 años).

Desafortunadamente, hay un dato que este mapa no muestra y en el que hay que hacer hincapié: todo lo mostrado no representa más que entre el 2 y 3% de los desahucios que se dan en Madrid, es decir, una ínfima parte del problema. A pesar de ello, son la única fuente de datos que muestra en toda su magnitud el problema que han vivido miles de personas (1447 de ellas se han quedado en la calle).

Unos datos sobre desahucios que explicaran claramente quien los ejecuta, cómo se distribuyen en las ciudades, cómo afecta a los menores de edad o cuantas personas quedan expulsadas a la marginalidad social sin que se tome ninguna medida efectiva para solucionarlo, mostraría el verdadero efecto que esta crisis tiene sobre la población. Pero claro, quizás conocer la realidad de este problema de una manera cristalina haría que los que rescatan bancos y dejan que familias con menores se hundan, quedaran en evidencia. Que no tuvieran más remedio que llevar a cabo medidas cómo la ILP que desarrolló la PAH y claro, prefieren seguir abandonando a familias y vulnerando derechos que hacer algo que pueda disgustar a los que desahucian, sus amigos de la banca.