¿Maillo… Maillo? Fuera de cobertura

Podríamos decir que el presidente y recién nombrado de nuevo número uno del PP de Murcia, Pedro Antonio Sánchez se ha marcado un Bárcenas. ¿Qué quiere decir esto? Que ha engañado a todo su partido, que ha conseguido que el coordinador general del PP, Fernando Martínez Maillo, no dudara en afirmar ante un nutrido auditorio, en pleno congreso regional del PP de Murcia, que “Pedro Antonio es una persona honrada e intachable”.Al menos, en esta ocasión, Mariano Rajoy no nos ha deleitado -que sepamos- con un SMS “Pedro Antonio, sé fuerte”.

Podríamos decir que el todavía presidente de Murcia se ha marcado un Granados. ¿Qué quiere decir esto? Que después de haber patentado la nueva figura jurídica de “imputación formal” para tirar balones fuera en el Caso Auditorio, después de que ya estuviera contra las cuerdas, con grabaciones incluidas por ese caso, se revolvió, se golpeó el pecho con lo honrado que es, hablando de errores administrativos y de juicio político para derrocarle… mientras que Maillo aseguraba que “el PP está hecho a prueba de golpes y vamos a aguantar”.

Tanto se revolvió, jaleado por Maillo y l@s hinchas del PP, que llamó “butroneros” a quienes exigían su dimisión… la misma que él ahora baraja, no sin que antes haya tenido que caer otra imputación del juez Velasco vía caso Púnica por nada menos que tres delitos. Piensa en dimitir porque si lo hace, Ciudadanos seguirá apoyando al PP, como si Sánchez hubiera actuado en solitario, como si de haberlo hecho, no tuvieran responsabilidad por omisión quienes le rodeaban.

De puertas para fuera, el portavoz de Ciudadanos en Murcia, Miguel Sánchez, no duda en tachar de “inconsciente, delirante e irresponsable” la actitud del popular, pero ahí sigue la formación naranja, sin sumarse a una moción de censura que desde el principio ha apostado por derrocar a Pedro Antonio Sánchez para convocar nuevas elecciones. La catadura moral de C’s está a la altura del PP -por qué será-, del mismísimo Maillo que ya no sale a la palestra a presumir de que el presidente de Murcia tiene “el apoyo, el afecto y el cariño del PP, porque es de justicia”. ¿Maillo… Maillo? Fuera de cobertura.

Marcarse un Bárcenas, un Granados… y podríamos seguir con una lista de símiles, porque el PP es una colección de corrupción, de malas prácticas y  de estafas a la ciudadanía. Maillo, ingenuo en este asunto que ha dejado que le caiga la patata caliente de defender a Pedro Antonio Sánchez, por mucho que asegure que el PP “es y siempre será implacable contra la corrupción”, sencillamente es mentira.

Ser implacable no es renunciar a tender cordones sanitarios cuando las pruebas -más que indicios- de corrupción cercan a un dirigente. Ser implacable no es quedar siempre como un atajo de bob@s al que cualquiera se la pega de la manera más descarada. Ser implacable no es tener una absoluta ausencia de métodos de control internos para detectar, prevenir y castigar la corrupción y, lo que es peor, que cuando la Justicia la desenmascara, se continúa negándola. Eso tiene otro nombre, pero implacable, dese luego que no.