Extirpando la metástasis Sánchez de RTVE

Lo peor que le ha pasado a RTVE en los últimos años es su actual presidente, José Antonio Sánchez. Un tipo tan prepotente como sectario, amigo de la manipulación, bajo cuyo liderazgo la represalia  es norma si te sales del tiesto. Más pronto que tarde, el sectarismo que representan tipos como éste ha de ser expulsado de lo público.

La desfachatez y altanería de Sánchez es tal que resulta caricaturesca. Su tono burlón con el que ayer llegó a decir en la Comisión Mixta de Control Parlamentario a RTVE que “es de agradecer que el PP me busque un puestecito y se lo agradeceré muchísimo”, ilustra a la perfección cuán mezquino es, cuáles son sus principios y por qué los informativos de RTVE han ido estrellándose en audiencia a medida que aumentaba la manipulación. En ese sentido, aún hay motivos para la esperanza: a la ciudadanía le asquea que el ente público trate de adoctrinarlo de un modo tan descarado.

Este votante confeso del PP es nocivo para la misma Constitución, esa que ha destapado a tantos defensores en los últimos meses pero a los que no importa que el modelo impuesto por Sánchez haya pisoteado, por ejemplo, el artículo 20 de la Carta Magna, que determina el derecho “a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión”. ¿Dónde estaba ahí Rajoy? ¿Y Saénz de Santamaría? ¿Y el resto de constitucionalistas a los que, no sólo no ha importado un carajo la manipulación de RTVE sino que, además, la han propiciado?

Afortunadamente, Sánchez tiene los días contados en RTVE. Ebrio de soberbia ha venido a sugerir que antes de que le den la patada, se irá. Tan ingenuo como ruin. La patada ya se la han propinado, ahora sólo resta ver hasta dónde llega. Si sus amigos del PP le quieren buscar un puesto, que al menos tengan la decencia de hacerlo en el sector privado. Allí, desde los agentes sociales,  ya se ocupará la justicia social de ponerlo en su sitio, porque cuando se tiene la naturaleza perversa de Sánchez, sus malas prácticas se extienden por doquier.

Es un día de fiesta para mí e, imagino, que para l@s buen@s amig@s que tengo en RTVE también, porque si todo se desarrolla con la normalidad que debiera, al fin podrán trabajar como es debido, sin la amenaza constante de hacer pasillos si protestas ante la manipulación. Hoy es un día de fiesta porque contra personajes como Sánchez no hay que tener piedad, han de ser expulsados cuanto antes. Pero no lo olviden, que a pesar de lo maligno del tipo, tan sólo es metástasis, los tumores son otros y esos hay que extirparlos cuanto antes.