Dominio público

Opinión a fondo

Mayo 68: en busca del tiempo invertido

20 May 2008
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Tags: 

CONSTANTINO BÉRTOLO

05-20.jpgUbíquese donde lo han puesto. Si lo ponen en el lugar del muerto, pues sea el mejor muerto del mundo.

Alejandro Dolina

Hacer leña
Mayo del 68 empezó exactamente la mañana del 24 de febrero de 1965. Enfrente de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, un destacamento de las fuerzas de seguridad del Estado detuvo la marcha de cientos de estudiantes que, encabezados por los profesores Santiago Montero Díaz, José Luis López Aranguren, Aguilar Navarro, Enrique Tierno Galván y Agustín García Calvo, se dirigían agrupados y en silencio hacia el edificio del rectorado ubicado en las cercanías del barrio de Moncloa, para entregar un escrito en el que reclamaban libertades. Los profesores se adelantaron para explicar el objeto de aquella marcha pacífica. La respuesta fue una carga (decir brutal sería una redundancia) y un afanoso despliegue de los coches manguera antidisturbios que en aquel momento y de este modo hacían su entrada en la iconografía de la época.

Mayo del 68 acabó exactamente el 25 de noviembre de 1975. El fallecimiento tuvo lugar en los cuarteles de la ciudad de Lisboa, donde un golpe de fuerza de los militares contrarrevolucionarios desalojaron del poder al coronel Vasco Gonçalvez.
En el entretanto, la creación del clandestino Sindicato Democrático de Estudiantes Universitarios, el Mayo del 68 en París, el asesinato de Martin Luther King, la matanza de estudiantes mejicanos en la plaza de Tatlelolco, la declaración del Estado de Excepción por el gobierno franquista en enero de 1969, el asesinato de Enrique Ruano, el juicio de Burgos, el subidón de Carrero Blanco, el golpe de Estado contra Chávez (perdón, Allende) que el diario El País (perdón, ABC) había venido jaleando con premura, el juicio contra Marcelino Camacho y otros dirigentes de CCOO, el paso de cientos (pero menos) de universitarios y universitarias por los Tribunales de Orden Público, la flebitis de Franco, el acercamiento del PCE hacia la democracia cristiana de Ruiz Jiménez, la resurrección alemana del PSOE de Felipe González, la muerte de Moncho Reboiras en las calles de El Ferrol.

Si alguien confunde Mayo del 68 con las revueltas en París de mayo del 68 es que no sabe mirar o que el árbol quemado no le deja ver el bosque talado y vendido. También puede ser que su cerebro esté programado por el disco duro de un pensamiento (¿) periodístico que sólo obedece a la lógica de premios, aniversarios de cifra redonda, partidos del siglo, funerales, limpiar el culo del amo y espejuelos para repartir los fines de semana.
Del árbol caído
A su sombra y entre sus ramas, muchos se hicieron cabañas, cabañitas, chalets, urbanizaciones, OTAN de entrada no y carteles con obreretes en plan dibujos animados. Que se lo digan a la tropa de psiquiatras que, de no quitarse la antisiquiatría de la boca, pasó a asegurarse nóminas y plazas como jefes de servicio en los viejos y nuevos centros de salud. Que se lo digan a los arquitectos que, crecidos bajo el paraguas de las Asociaciones de Vecinos, entraron a saco y bolsa en los planes de remodelación mientras diseñaban el futuro de sus talleres de urbanismo. Que se lo digan a los abogados laboralistas que, después de apoyar los pactos de la Moncloa, pasaron a perpetrar las reconversiones industriales, desmontaron las empresas públicas y negociaron su venta a las empresas privadas. O a los profesores y penenes que, después de despotricar de los cargos vitalicios, accedieron a cátedras y prebendas por la vía de la famosa idoneidad. A los periodistas que, luego de escribir contra el amo, se pusieron a estrechar con prisa la mano que les daba de comer en los restaurantes de moda. A las decenas de lectores del Libro Rojo de Mao que se fueron a Ferraz para comprar el libro rosa del antes socialista que marxista. A las decenas de cuadros sindicalistas que estrenaron sede, sillón, catadura y primera residencia en algún adosado de Majadahonda. A las decenas de cuadros leninistas de las periferias nacionalistas que descubrieron lo importante que era dejar de tener razón en el momento oportuno. A las decenas de escritores que ganaron amañados planetas, plazas o nadales exhibiendo ante papá Mercado los sufrimientos y horrores padecidos durante sus engañadas militancias comunistas. Novelas de perdedores para disfrutar en el salón de la casa rehabilitada o en el singular caserón rural reconstruido con el sudor de la frente ajena.

Que se lo digan. No creo que les moleste. La guerra fría la tienen bien guardada en la nevera. Quizá sonrían paternales mientras se preparan a alcanzar, si el colesterol y la crisis inmobiliaria se lo permiten, el paraíso prometido de la jubilación bien planificada: debajo del capitalismo estaba la playa del Inserso. Que se lo digan, pero quién, si los derrotados fueron convencidos de que estaban equivocados, si Xirinachs, como ejemplo, murió solo, triste, acallado y final.

No perdieron el tiempo. Fueron realistas y canjearon lo imposible por los posibles. Gentes con posibles que se decía por antaño. Pronto descubrieron que aquello de la lucha de clases era el mal sueño de una noche de mayo. No, no hicieron leña del árbol caído. Ya antes habían arramplado con todas las ramas, todas las hojas, todas la raíces, y subastado las semillas.

Con aquel capital simbólico, cruzaron las puertas del capitalismo. Si miran para atrás, ven su propio fantasma.
–Había algo que sonaba a broma en su discurso, que parecía el de alguien que se burlaba un poco de su propio pasado.

–Amigo, no te equivoques, se reía de vuestro futuro.
Constantino Bértolo es editor

Ilustración de Patrick Thomas

20 comentarios

RSS (comentarios)  Trackback

  • Comentario por Trotsky

    20/05/2008 @ 11:07

    Solo puedo calificar de una forma a este artículo de opinión: “Impresionante”.

    Si alguno discute lo que en el dice, y cree que no dice la verdad, que hable con Daniel Cohn-Bendit (Daniel el rojo) y haber que le dice…”los jóvenes tienen que olvidar lo que paso en el 68” (como pone en su libro).
    No quiero generalizar, ya que siempre nos queda el ejemplo de Daniel Bensaïd y su “El mayo del 68 confirmó que había espacio para una izquierda radical” (http://www.larepublica.es/spip.php?article10874).

    Pero, por lo demás, tengo que dar mi mas sincera enhorabuena al autor (Constantino Bértolo) por este excelente artículo. Junto con el de “¿quién cabe en el mundo?” es de lo mejor que he leído en este apartado del periódico.

    Nada más.
    Salud, República y Socialismo.

  • Comentario por Rafa

    20/05/2008 @ 11:46

    Aún tengo la piel de gallina…
    Increible, por esto, público merece la pena.
    Por otro lado que mierda…. que acabara así.

  • Comentario por iurde

    20/05/2008 @ 12:24

    Certero. Muy certero.
    Pero descorazonador.
    No, no todo el mundo acabó así.
    Hay quienes aún resisten ¿Resistimos?
    Creo que sí.

  • Comentario por manolo

    20/05/2008 @ 15:25

    Bien. Muy cierto y oportuno lo de Vasco Gonçalves. Pero dos puntualizaciones. Aguilar Navarro se llamaba Mariano; el pobre es el único de los cinco al que no has puesto nombre. Los PNN luchábamos por la estabilidad en el empleo, no contra los cargos vitalicios, otra cosa era la denuncia del absentismo; lo que pasaba es que una parte importante del movimiento, como muchos otros antifranquistas, la ligábamos a una transformación de la Universidad como parte de una transformación de la sociedad. En la cuestión de la estabilidad en el empleo, no sólo el de los funcionarios, es muy fácil cogerse al carro del neoliberalismo (sé que no lo haces) y exigir a todo el mundo la demostración diaria de ser el mejor. Las consecuencias las sabemos: precariedad y miseria para los trabajadores, ganancias fabulosas para los explotadores y degeneración social creciente. Va siendo hora de reclamar trabajo estable para TODOS.

  • Comentario por Ceska

    20/05/2008 @ 16:02

    En la enumeración de hechos más o menos históricos de la década 65-75, Bértolo deja clamorosamente de lado lo ocurrido en la primavera de 1968 en Praga, la verdadera revolución socialista y democrática del 68, aplastada por los tanques del Pacto de Varsovia.
    Un sonrojante, premeditado y triste olvido en alguien que se reclama de izquierdas.

    Salud y República

  • Comentario por Carlos G. García

    20/05/2008 @ 16:07

    Como opinión, al ser un blog, puedes estar de acuerdo con lo que dice o no, pero de ahí a calificar como subidón lo de Carrero….

    No me imagino a publico abriendo portada con un ”prensamiento en la T4” o ”demolición si avisar en Legutiano”

    Si al menos hubiesen añadido un ”literal”…

    por lo del humor negro consentido…

  • Comentario por Roberto Carballo

    20/05/2008 @ 16:25

    Sinceramente, me ha parecido estupendo tu artículo. Se lo he dado a leer a colegas de la universidad, porque entiendo que aún no diciendo todo, dices muchas de las cosas que han estado ocurriendo desde hace años, y que todos ”padecemos” en este ”vacío intelectual” en que no sólo en nuestro país, sino en otros muchos, hemos ido cayendo.

    Un abrazo,

    Roberto Carballo
    www.robertocarballo.com

  • Comentario por Roberto Carballo

    20/05/2008 @ 16:40

    Incorporo una parte de una entrada de mi blog, provocada por el artículo de Bértolo.

    ”Es preciso desmitificar mayo del 68, pero también situarlo en términos menos gloriosos o desastrosos y más serios y científicos. Cada cual habrá vivido su mayo del 68. Realmente en España nadie lo ha vivido que no haya estado en la primavera de Praga, como estuvo un amigo mio por casualidad; o en París, que si tengo algunos conocidos que coincidieron allí. Lo cierto es que el 68 empieza en la españa franquista más bien por el Este, por Barcelona, y mucho más tarde, ya en el verano o mejor todavía, con la vuelta a las clases en octubre.

    Que yo recuerde el acto más reivindicativo que se vivió en esa re-entrada de curso fue la “expulsión” de un cátedro que había conseguido su cátedra antes del verano y con muy malas artes, con artes propias de lo que era el país en ese momento …. y sigue siendo. Un tal Verdú fué impedido de dar sus clases en la facultad de Económicas de Barcelona, y de eso podría contar algunas cosas directa e indirectamente, pero prefiero dejarlas ahí. Lo que quería resaltar es que Bértolo acierta en todo lo que dice, aunque claro no se puede incorporar todo lo que ha pasado en un artículo de opinión, pero es magnífica su aportación. Es más que probable que no tenga ninguna repercusión porque muchos son los “acusados” y la mayoría siguen bien situados después de estos años”

  • Comentario por MILITANTE DE LA CONFEDERACION NACIONAL DEL TRABAJO

    20/05/2008 @ 18:04

    Salud a tod@s. Yo era muy joven cuando ocurrió todo lo que contais, pero no sin falta de conocimientos opino lo siguiente: Como se encuentra actualmente el ambiente laboral, los accidentes laborales, la precariedad salarial, etc… hay una confabulación mediática impresionante, sobre nuestra labor de lucha… tan solo porque fuimos los únicos que no claudicamos con los pactos de la moncloa y su modelo de liberalismo económico. Fuimos el único sindicato que se negó a la hipócrita pantomima irrisoria de unos peleles políticos-sindicales observados en todo momento por militares de la época…
    Estamos rodeados de políticos corruptos por los cuatro puntos cardinales… por sindicatos amarillos que confabulan acuerdos y pactos con la patronal a espaldas de los trabajadores.
    Nos hacen creer que los responsables de los accidentes laborales somos los kurritos… pero lo que nadie (anque se sepa) dice que el principal responsable de estos accidentes, son los destajos, jornadas interminables y acoso por partes de los esbirros (encargados) para que sin hacer uso del ”látigo”, con amenazas con de mandarte al paro… tengamos que trabajar a un ritmo superior de lo normal…
    … como ya dijo el dictador…”LO DEJO TODO ATADO Y BIEN ATADO…”
    … Y sigue atado….
    Un saludo libertario.

  • Comentario por David

    20/05/2008 @ 19:24

    ¿No fue en abril la Revolución de los claveles?

  • Comentario por Teodoro

    20/05/2008 @ 19:29

    Gracias Bértolo por esta bocanada de aire fresco, por dar cuenta de que la memoria de lo que fue el 68 pervive, quiero pensar que en muchos de nosotros. A pesar de la amnesia fomentada, con mayor o menor sutileza, este artículo constituye un homenaje a la memoria de lo que fue, un antídoto contra el olvido inducido, una barricada que ha de detener a los que han querido monopolizar la memoria de lo que fue el 68, de lo que es y seguirá siendo.
    En este país sabemos mucho de la despolitización de la memoria, bien está que por un instante cese esa clase de traición, esa forma infamante del olvido y de las Transiciones en las que aun estamos.
    Y reconozco en esta interesante aportación, no tanto el recuerdo de lo que el 68 fue, sino, sobre todo, de lo que se hizo con él, de aquello en lo que se convirtieron sus hijos.

  • Comentario por Manuel Lozano Leyva

    20/05/2008 @ 19:59

    Magnífico artículo. El bofetón es tan seco y sonoro que a muchos, al menos a mí, nos deja desasosegados. Yo fui uno de aquellos estudiantes y luego PNN que ahora es catedrático y que, a pesar de haber pagado mucho por mantener el tipo, le dejan inquieto tus consideraciones. No sé…
    En cualquier caso, gracias.

    Salud y, si no República, al menos Alegría.

  • Comentario por ostap

    20/05/2008 @ 21:07

    Vaya, ni una sola mención a la primavera de Praga. Lógico, teniendo en cuenta que los ”revolucionarios” de la época miraban para otro lado cuando los tanques que aplastaban la imaginación eran de, ejem, los suyos. Veo que los de ahora también.

  • Comentario por jose luis

    20/05/2008 @ 21:21

    ahora todo el mundo quiere mariano caiga,aHORA que esta diendo hacia el centro de verdad es cuando mas broncas se lleva de la COPE DE ARNAZ DE ESPERANZA SANGIL ECT.

    pero como pasa siempre en politica cuando algun puesto de madrid este a desposicion de todos estos chupas tintas imprencindibles aun que ellos creen que no puestecillo en madrid y a callar hasta que vuelvan a perder las proxias eleciones………pero ojala tenga suerte rajoy ahora que camina hacia el centro de verdad……venga suerte RAJOY

  • Comentario por Lourdes

    20/05/2008 @ 23:21

    Muy buen articulo, así como los comentarios de Manolo y el de militante CNT. En mi humilde opinion creo que tenemos bastantes razones para salir a la calle, el empleo precario que tenemos con los sindicatos haciendo el juego a la patronal, ya que son la continuación del partido politico, es suficiente razón parea salir. Hagamoslo.

  • Comentario por Tomás

    21/05/2008 @ 09:24

    Me quito el sombrero, increíble que en un medio nacional (de los que se ve en los kioscos) se publique esto.
    A los que echáis de menos una mención a Praga, joer, no hay que ser tan duros, parece que siempre andamos buscando un hueco para tocar las narices. El artículo a mi modo de ver (insisto mío) es bueno y claro, con o sin Praga.

    Salud!

  • Comentario por ¿¿??

    21/05/2008 @ 11:19

    ¿Xirinacs es ejemplo de algo? En todo caso, de un tontodelculo, capaz de justificar la lucha armada de ETA. Lamentable, Bértolo, lamentable.

  • Comentario por Antonio

    21/05/2008 @ 15:51

    Gracias por encender una luz en este páramo.
    Gracias, muchas, al periódico y al autor por demostrar que es posible, incluso hoy,deshacer los nudos de esta soga que llaman pensamiento único en un periódico !diario!!!!!
    Con este artículo, con el de Belen Gopegui (el mismo día), con los de Carlos Fernández Liria, con los de Santiago Alba, Pascual Serrano,Amador Sabater…el Público nos devuelve la ilusión de comprar el periódico. Enhorabuena, y que dure.

  • Comentario por David

    24/05/2008 @ 15:13

    ¡Que grande Constantino!
    La traslación Allende - Chávez, País - ABC, más que necesaria.
    No me parece un artículo descorazonador.
    Esto es lo que hay. Los vendidos siguen teniendo gentes que les dicen a la cara lo que son.
    Esa es la realidad que no nos gusta y vamos a pelear para cambiarla, seguro que codo con codo con Constantino y algunos más (tampoco tan pocos como a algunos les gustaría); pues eso hermano, camarada, amigo…
    ¡Que grande Constantino!

  • Comentario por Jessferro

    31/12/2009 @ 11:17

    Creo sinceramente, que por desgracia, tienes toda la razón y lo malo es que no sabemos a donde llegaremos.
    Salud y Republica