Opinion · Postdatas

La ITV del PP

 

Eso de que, entre pitos e impagos, sólo vayan a votar 60.000 de los más de 800.000 militantes que el PP ha ido esgrimiendo hasta sacar pecho como uno de los partidos de Europa con más afiliados, resulta una pifia.

Al final van a votar menos que en el referéndum del casoplón de Pablo Iglesias e Irene Montero, o que en las primarias que enfrentaron a Pedro Sánchez y a Susana Díaz.

Pero tampoco es para rasgarse las vestiduras. El poso democristiano –con peligro para los leones- que existe en el PP, sobre todo cuando hay que pasear la autoridad bajo palio, debe servirles para algo: por ejemplo, para recordar que Jesús advertía  en el Evangelio (Juan 8, 31-42) para que “no nos hagamos esclavos del pecado, sino que como la Virgen seamos fieles a Dios, que en cada momento nos pide nuestra libre y generosa disponibilidad para cumplir su Voluntad. ¡Jesús es la verdad, sólo la verdad nos hará libres!”.

Pues eso, la verdad ha llegado al PP: no tanto militante, pero los suficientes para pasar la ITV de unas primarias democráticas.

Sobre los candidatos, los dirigentes del PP parecen apostar por Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal, las dos señoras que han mandado en el Gobierno y el PP, respectivamente, por los continuos viajes astrales por la vía cohíba de Mariano Rajoy.

De estas dos, me quedo con Soraya, aunque se haya ganado fama de mala, malísima de tanto rozarse con el CNI y con los poderes fácticos.

Le tengo ley a la ex vicepresidenta, y espero que algún día recupere el buen rollo que le granjeó el afecto de la infantería periodística. Cuando tocó pelo de moquetea moclovita, se volvió gili: le cayó encima lo que dice el ex presidente uruguayo Pepe Mújica: “El poder no cambia a las personas, solo revela quiénes verdaderamente son”.

Con todo, es la mejor. Y si le tocas las palmas no te canta el Cara el Sol; si acaso, te baila la Macarena.

De Pepa, María Dolores de Cospedal, sólo caben tormentos. Como se convierta en la nueva presidenta del PP el parte meteorológico prevé que le va a llover encima el diluvio universal y le van a pasar por encima varios tsunamis y millones de olas gigantes. Aunque sea de hierro, eso no lo aguanta ni la más guapa del baile del Titanic.

Pero estas dos son las favoritas de los del taco del PP, sobrecogedoramente hablando, ¿pero y si la tropa pasa de sus jefes y jefecillos y opta por el libre albedrío?

Pues está claro que ahí, con máster, sin máster, con los aprobados como churros o como porras, Pablo Casado va a tener sus opciones.

Es joven y tiene buen talante. Le falta una cuarta, pero eso se arregla con los zapatos italianos que se gasta Aznar.

Es el tercero en discordia. Aunque los afectos delaznarismole hayan estropeado la tercera vía, sigue teniendo un puntito salomónico.

El resto tiene poco que hacer: Joserra es un buen tipo pero sin un mínimo aparato que le toque las palmas, y García-Margallo es el regreso a Alianza Popular directamente.

Por lo demás, celebrar que el dedismo ha pasado a mejor vida en el PP gracias a Mariano Rajoy, que se ha ido a su Registro de la Propiedad a seguir disfrutando plácidamente de la vida y que ‘os den’.

En fin, por primera vez, los populares van a beber con estas primarias un trago de democracia participativa. Como les guste, capaces son de acabar instaurando un régimen asambleario, ¿no?