¿GANARÁ LA IZQUIERDA AL PAÍS VASCO PARA LA CAUSA DE LA EMANCIPACIÓN?

El país vasco, durante la transición, demostró la mayor movilización social del Estado, germen para una democracia de alta densidad. El país vasco, vio esa movilización perdida y traicionada por la locura de una organización terrorista que operaba con maneras antiguas en un lugar de alta renta media. El país vasco, que se mantuvo lúcido tras la muerte del dictador y que, al final, vendió por un plato de lentejas nacionalistas la verdadera lucha por la democracia. El fascismo nacional-católico, cierto es, sigue en su sitio y no necesita cambiar porque el viento sopla en su dirección. ¿Pero vosotros y vosotras? ¿Podrá la izquierda vasca reinventarse?

Os habéis equivocado en los últimos treinta años y nos habéis dificultado sobremanera nuestras peleas. No nos pidáis más comprensión. Defendemos lo que entendemos justo no por vosotros, sino por seguir respetándonos a nosotros mismos. Por eso estamos en contra de la ley de partidos y a favor de la legalización de un partido que se base sin dudas en la pelea política pacífica.

No es nada fácil mantener la sensatez con una España de Torrente y de Mayor Oreja detrás. Pero vosotros tampoco habéis ayudado. Había otra gente en el resto de ese país que compartimos y que algunos llaman España y otros lo quieren confundir con un enorme aparato burocrático, como si no nos hubiera pasado nada juntos en los últimos 600 años (¡El Estado español!). ¿Os creéis mejores que el resto? Cuando alguien reivindica en exceso quien es, no puede sino terminar diciendo que los demás son peores. Y si alguien ve como un valor la endogamia, es, simplemente, un imbécil. Les sobran cuatro quintas partes de la humanidad.

Vuestra pelea, con tanta frecuencia ciega, poco ha ayudado a reconocer a gente con la que, seguramente, teníais mucho que compartir. Os quedásteis solos, sin hablar con nadie que no fuérais vosotros mismos. Y solos os extraviásteis.

Os he visto llamar txacurra (perro) a gente que se jugó la vida para defender la República y una patria vasca socialista en 1936. Qué valientes. ¿Los descendientes de los gudaris que se entregaron a las tropas italianas y no volaron Altos Hornos de Vizcaya, dejándolos intactos para que Franco terminara de asesinar a más milicianos? Valientes y cobardes hay en todos lados.

Os he visto en Venezuela, haciendo primar vuestros intereses y reivindicaciones por encima de los intereses de la revolución bolivariana. Como si el nacionalismo detuviera el entendimiento y te convirtiera en un idiota egoísta. Pero qué más daba debilitar a Venezuela si lográbais colocar una bandera dentro de Miraflores.

Mal virus el nacionalismo. Toca las fibras de la trascendencia. Y, como le ocurre a la religión, son trascendencias que no hablan con la razón ni tampoco la escuchan. Por el contrario, el sueño de la izquierda o es dialogado o no es.

Ojalá pronto volváis a dialogar y os quitéis esas muletillas facilonas.

Los rebeldes, dicen los zapatistas, se encuentran en el camino.

Dejad de echarnos a la cuneta.