Puntadas sin hilo

Rajoy no ha sido decente

El problema no es que Rajoy sea decente o no ni que Pedro Sánchez se lo diga. El problema es que a la gente no le importa nada que sea decente o no. Es como aquel señor de Murcia que hace años dijo en televisión que a él no le importaba que Jesús Gil fuera un ladrón que se llevaba para él mismo una parte n los chanchullos de Marbella si la ciudad funcionaba: Pues es lo mismo: a los seguidores de Rajoy y del PP les preocupa, o eso dicen, que el país funcione y les da igual que Rajoy sea decente o no. Entendida, claro es, la palabra decente en su sentido político, y no de aprovechamiento personal, que creo es el sentido con que Pedro Sánchez le acusó. Pero Rajoy se picó y lo entendió en un sentido de corrupción personal.

Porque naturalmente que en su sentido político Rajoy no es decente: ha contemporizado con la corrupción tan extendida en su partido, y, sobre todo, no ha sido decente en su política social y de libertades. No ha sido decente en el clamoroso abuso de su mayoría absoluta. No ha sido decente en el respeto a las normas básicas de la democracia. No ha sido decente en la desigualdad que ha causado entre los españoles. No ha sido decente con los débiles. Ni con los enfermos dependientes. Ni con quienes no pueden encender la calefacción. Ni con los amenazados de desahucio ni con los desahuciados. Ni con quienes han perdido sus ahorros. Ni con los emigrantes forzosos. Ni con los inmigrantes sin papeles estúpidos. Ni lo está siendo con los refugiados. Rajoy solo ha sido decente, en el colmo de la indecencia, con los suyos, con los poderosos, con los poderes financieros. Rajoy es un indecente social. Un indecente que utiliza la mentira. Un indecente que divide a los españoles, que a muchos los conduce al separatismo. Un indecente que mantiene a los muertos en las cunetas. Un indecente que ha moldeado las instituciones políticas y judiciales a su antojo y conveniencia. Un indecente varado en el quietismo constitucional. Un indecente que niega la posibilidad de representación mediática a las nuevas hornadas de españoles. Rajoy entraña la indecencia de la caverna más reaccionaria. Rajoy es un indecente por el dolor y el daño que ha infligido a los españoles decentes. Por eso a sus votantes les da igual que lo sea o no. Y también por eso, además de indecente, ha sido ruin, mezquino y miserable.