Opinion · Con M de

Dejad de llamar refugiados climáticos a quienes no lo son

Islas Marshall
Islas Marshall

Los medios de comunicación tienden a simplificar en exceso las migraciones: solo el 1% de la población de las Islas Marshall han decidido migrar por el cambio climático.

Shalini Arias Hurtado (@ShaliiAriaas)

“Si la humanidad no se conciencia a tiempo y reduce las emisiones, el aumento del nivel del mar previsto de 110 cm en 2100 podría alcanzar los 400 cm para 2.300”, apuntaba la Dr. Zita Sebesvari, del Instituto de Medioambiente y Seguridad Humana, durante su presentación en uno de los actos de la Cumbre Climática de la ONU (COP25) el 6 de diciembre. Sebesvari, autora del informe del Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC) sobre los Océanos y la Criosfera en un clima cambiante, explicó que, tras la investigación, el informe muestra cómo los niveles del mar se están elevando más de lo que estaba previsto. “Ya estamos notando las alteraciones del clima, estas podrían ser en más drásticas para el 2050”. Aún así, la peor parte se la llevan aquellos territorios que tienen las costas bajas, siendo mucho más vulnerables al cambio climático, como las Islas del Pacífico, las cuales podrían dejar de ser habitables si se continúan con estas dinámicas. 

Entre esos territorios se encuentra la República de las Islas Marshall. Se trata de un país insular que se ubica en el océano Pacífico y donde un tercio de la población ha migrado en los últimos 20 años. Esa cifra es uno de los resultados que el Dr. Kees van der Geest, Experto Senior en Migraciones del Instituto de Medioambiente y Seguridad Humana, ha extraído de su investigación recogida en el informe ‘Marshall perspectives on Migration in the context of climate change’. Sin embargo, no todas esas personas han migrado debido al cambio climático, como ha explicado van der Geest, presente también en esa mesa, sino por diversas razones: motivos laborales, sistema sanitario o educativos, etc. La investigación demuestra que existe una correlación entre el estrés medioambiental y el aumento de las migraciones; aún así, el Dr. Kees van der Geest recalcaba que no puede ser tomado como un hecho en sí. Tanto él como la Enviada Climática de la República de las Islas Marshall, Kathy Jetnill-Kijiner, apuntaban en la mesa que los habitantes de las Islas Marshall dedican sus esfuerzos en mitigar y adaptarse, y no en migrar. Emigrar hacia Estados Unidos u otros países es algo minoritario. La población en su mayoría prefiere quedarse en su ínsula y cambiar las cosas para poder seguir habitando las tierras que, como bien comentaba Kathy Jetnill-Kijner, son motivo de canciones e historias tradicionales que se remontan a cientos de años atrás y forman parte de su cultura.  

El Dr. Kees van der Geest, no solo ha explicado las percepciones de los migrantes y los isleños, también atacaba a la dañina narrativa que rodea a las Islas Marshall. Una narrativa expuesta por los medios de comunicación que se muestra en titulares de diversos medios en las pantallas. Los términos “sinking islands” (islas que se hunden en castellano) junto a “climate refugees” (refugiados climáticos) suelen leerse juntos en la cabecera de la mayoría de artículos que hablan sobre las Islas Marshall. La falta de profesionalidad por parte de los medios hace que se propague una falsa idea que no concuerda con la realidad que se vive en las Islas. Kathy Jetnill-Kijner se quejaba de que la prensa en su mayoría acude allí con la historia ya escrita y con una pregunta: “¿Cuántas personas se han ido, cuantas han migrado?”. “Pintan la migración como les interesa, hay cierta relación entre el cambio climático y el aumento de las migraciones, pero hay muchos otros factores más importantes y decisivos a la hora de migrar”, ha explicado. “No queremos tener que movernos, no deberíamos de tener que desplazarnos. Deberíamos poder quedarnos y vivir en nuestra tierra. La tierra es importante, la tierra es fortuna”.

“Hay una simplificación excesiva de las migraciones por parte de los periodistas”, apuntaba el Dr. Kees van der Geest, y ofrecía el dato: sólo un 1% de la población de las Islas Marshall migra debido al cambio climático. Para terminar su participación, van der Geest hacía reflexionar a la audiencia: “Tenemos que concienciarnos que migrar de manera voluntaria es muy distinto a hacerlo de manera forzosa. La percepción psicológica que tiene el solo acto de poder decidir si quedarte en tu tierra o abandonarla a la fuerza dista bastante la una de la otra, y genera impactos en la construcción de la identidad muy distintos”. Kathy Jetnill-Kijner ofrecía el broche de cierre: “La población de las Islas Marshall tiene la migración como parte de su vida, pero no quieren que se les fuerce a ello. Quieren poder elegir, hacerlo a su manera y por los motivos que ellos consideren. Migrar es un derecho”.