Posibilidad de un nido

Coronavirus de clase

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, durante la rueda de prensa tras su reunión con los portavoces de los partidos con representación en la Asamblea de Madrid para abordar la situación del coronavirus en la región. EFE/Javier Lizón
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, durante la rueda de prensa tras su reunión con los portavoces de los partidos con representación en la Asamblea de Madrid para abordar la situación del coronavirus en la región. EFE/Javier Lizón

-Buenos días. Llamo para interesarme por si soy "población de riesgo" y qué tengo que hacer en tal caso.
-¿Por qué podría serlo?
-Por una enfermedad pulmonar y su tratamiento.
-Sí, es usted población de riesgo.
-¿Y qué debería hacer?
-Dado su trabajo y los riesgos que comporta, debe contemplar la posibilidad de no ir a trabajar.

Me han dado ganas de preguntarle si me va a pagar él, porque como cientos de miles (tirando muy por lo bajo) de ciudadanas y ciudadanos en este país no tenemos derecho a una baja laboral.

Ayer, la presidenta de la Comunidad de Madrid, como han hecho los gobiernos de La Rioja o Vitoria, decidió cerrar los centros escolares y las Universidades. Este martes, ha comparecido Enrique Osorio, consejero de Educación. Ha desgranado las medidas tomadas y las razones para ello. Pero en ningún momento se le ha ocurrido pensar en la necesidad de destinar al asunto una partida presupuestaria. ¿Cómo deberían organizarse aquellos miles de familias con hijos e hijas pequeñas que no pueden permitirse pagar a quien los cuide ni tienen quien lo haga? ¿Ha pensado en el vergonzoso número de familias cuyos hijos realizan su única comida gracias a los centros escolares?

Resulta muy efectivo el anuncio del cierre de colegios. Consigue que cunda entre la población la sensación de que se están tomando medidas desde las administraciones públicas. Sin embargo, se trata de una medida irresponsable. Su responsabilidad consiste en trabajar para toda la población, no solo para aquel sector con los medios suficientes. De manera que el cierre de colegios dibuja una decisión con un preocupante componente de clase.

Eso, decretado desde un Gobierno, el madrileño, que:

  1. Ha aprobado el menor presupuesto para Sanidad de toda España en cuanto a inversión por ciudadano.
  2. Ha cerrado 1.950 camas hospitalarias durante la llamada "crisis" y hasta 2018.
  3. Ha hecho del recorte de lo público su bandera, mientras ahora reclama con urgencia a la Sanidad pública que dé abasto ante la emergencia vírica.
  4. Ha defendido contra viento y marea lo malísimos que son los impuestos y definido como una de sus medidas estrella eliminar la mayor parte de ellos. Impuestos con los que, habrá que recordárselo, se pagan entre otras cosas la Sanidad y la Educación publicas.

Marciano Sánchez Bayle, presidente de la Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) y vicepresidente de la Internacional Association of Health Policy, acaba de decirlo clarito en relación con la Sanidad madrileña frente al coronavirus: "Tienen que contratar gente. Si no, es imposible". Sobre todo, porque desde la consejería se está recomendando, para más inri, "priorizar la atención domiciliaria", con lo que suponen en tiempo y personal los desplazamientos.

En la gestión de las crisis es donde un gobierno deja patente su capacidad o su ineptitud, además de ofrecer un retrato minucioso de a qué parte de la población se destinan sus medidas, sus esfuerzos y sus decisiones.

La de los colegios es una medida que hace mucho ruido y consigue que cunda entre la población la idea de que "se está haciendo algo". Sin dotación presupuestaria y sin tener en cuenta a los miles de familia que no pueden permitírselo, es lo que es, una medida de clase.