Posibilidad de un nido

El Niño Jesús de Marvel

Encendido de las luces de Navidad en Málaga. E.P./Álex Zea
Encendido de las luces de Navidad en Málaga. E.P./Álex Zea27

Si lo entiendo bien, pero en estos tiempos ni eso tengo seguro, hay ciertos sectores, con el PP a la cabeza, que se niegan a prolongar el Estado de Alarma durante seis meses con la excusa de lo que ellos llaman "salvar la campaña de Navidad". Es decir, que decretamos un estado excepcional porque la salud de millones y la vida de miles de personas corre peligro en España y porque la pandemia de la covid-19 nos ha vuelto a desbordar, pero algunos creen que durante un mes debemos dejar todo eso de lado.

¿Por qué? Ah, por la Navidad.

¿Se trata de que las familias que ahora permanecen separadas por su seguridad y su salud, por la posibilidad de que los mayores mueran, puedan juntarse en "tan señaladas fechas"? ¿Se trata de poder salir de juerga por la noche?

Cabe suponer que aquellos grupos políticos que quieren "salvar la Navidad" eliminando el Estado de Alarma lo hacen para permitir que puedan reunirse familiares de distintas ramas en una misma casa, abrazarse y cantar a coro el Ande, ande, ande. Para que la población viaje por el territorio, salga de su ciudad o su comunidad, y que puedan echarse a la calle después de las 12 de la noche. Porque, en realidad, es lo único que no permite hacer el Estado de Alarma dentro de lo que se consideran actividades propias de tan mágicas fiestas.

También podría ser que la intervención del Niño Jesús o quizás de los Reyes de Oriente cubran con su manto las comidas y las cenas familiares y sea el suyo un manto anti-COVD. Sí, eso, el Niño Jesús podría ser el nuevo superhéroe que, a la manera de los de Marvel o DC, salve a la especie humana, más concretamente a la especie humana española, de contagios en Navidad.

¿Por qué solo en Navidad? Porque un superhéroe también tiene sus debilidades, y si no que se lo cuenten a Superman devolviéndole la vida a Lois Lane.

Qué bonita es la Navidad. Qué bonita es, que trae consigo la magia de los superhéroes que nos salvarán de este mal que cumplirá entonces un año de devastación. Trae consigo la magia mostrenca de quienes no han movido un dedo para mejorar la Sanidad ni la Educación públicas, que vuelven a agonizar para desespero de quienes las usamos. La magia mostrenca que pone la celebración de unas fiestas por delante de la salud, de la muerte, del funcionamiento del curso escolar y del dolor de los cientos de miles de personas que se juegan la vida en el sistema sanitario español.

¿Y todo para qué? Para que las familias puedan juntarse, pese a llevar meses pidiéndonos, exigiéndonos, que no lo hagamos. Para que aquellos que quieran viajar, puedan hacerlo. Para salir a cenar.

Es de una estulticia y de una irresponsabilidad tan grandes que, insisto, solo me queda pensar en su fe. Su fe en haber convertido a la población en una sociedad hasta tal punto infantilizada que pueden hacer con ella lo que les salga del billetero.

El Niño Jesús nos ampara. ¿Qué puede salir mal?