Posos de anarquía

Señores de Cádiz, salven España

Hoy se celebra la XXII Cumbre Iberoamericana en Cádiz. España no la acogía desde 2005 y el Gobierno lleva meses planeándola para que todo salga perfecto, para transmitir esa imagen, esa Marca España con la que Rajoy tiene sueños húmedos y los trabajadores españoles (y los que quisieran serlo) se asquean. Toda una operación cosmética que trata de esconder la realidad.

Señores mandatarios de la Cumbre, sepan ustedes que España se hunde víctima del capitalismo y la corrupción que éste genera. Sepan que nuestra tasa de desempleo roza el 26%, que una cuarta parte de la población vive por debajo del umbral de la pobreza, que se han incrementando los suicidios por la crisis, que se ha dejado a más de 400.000 familias sin casa, que el Estado ha nacionalizado las pérdidas de los bancos que nos han estafado pero no socializarán sus ganancias cuando las tengan, que el Gobierno ha legislado quitando la Sanidad a sus compatriotas emigrantes...

Señores mandatarios de la Cumbre, sepan que en la madre patria se está desmantelando el sistema educativo y el sanitario, se ha concedido una amnistía fiscal a traficantes de drogas, de armas y de personas a los que se ha permitido blanquear su dinero sin hacer preguntas. Es posible que mafias que tanto daño están haciendo en sus países, señores mandatarios, hayan encontrado en España una suerte de paraíso fiscal de libre disposición.

Señores mandatarios de Iberoamérica, sepan ustedes que el país que históricamente les ha robado buena parte de sus recursos naturales (aquí, claro, se vende como que somos su segundo inversor) se los ha pulido sin que su pueblo se haya beneficiado de ello. Señores mandatarios, los que han venido y los ausentes, salven a España, tiendan su mano para sacar adelante al país pero huyendo de soluciones europeístas porque éstas nos buscan más que insuflar respiración asistida a un capitalismo que agoniza.

Señores mandatarios de la Cumbre Iberoamericana, configuremos juntos un nuevo modelo de Estado, mejoremos el sistema democrático compartiendo experiencias, situando a las personas por encima de los mercados y no a la inversa. Declaremos la guerra al capital, a los Gobiernos como el de Rajoy, convertidos en auténticas dictaduras democráticas al servicio del capital que pretende conservar y potenciar sus privilegios a costa de la ciudadanía.

Señores mandatarios de la Cumbre, no se lamenten si durante su estancia en Cádiz ven las calles llenas de protestas y manifestantes apaleados por la Policía con crudeza para acallarles. Esa es la España que tenemos, no la que les quieren vender. Esa es la España y esos son los verdaderos patriotas, los que luchan por su prójimo y no por una maldita cuenta de resultados y una competitividad que se convierte en sinónimo de explotación.

Señores de Cádiz, salven España.