Posos de anarquía

Lo que Susana Díaz no cuenta en FITUR

Hoy arranca FITUR y Andalucía se ha volcado con la feria, dado que el turismo es el motor económico de, precisamente, una de las regiones más castigadas por el desempleo. Tal es la apuesta de Susana Díaz por la feria, que este año Andalucía es socio oficial de FITUR y sólo la campaña de Málaga se puede ver estos días proyecta en la facha del cine Callao de en plena Gran Vía de Madrid.

Sin embargo, si vemos la gestión que ha venido realizando Díaz de algunos de los pilares del turismo en la Comunidad Autónoma que preside podemos comprobar, no sin desazón, lo desacertada de la misma -por no decir inepta-. El mejor ejemplo son las escuelas de hostelería de La Cónsula en Málaga y La Fonda en Mijas. A dia de hoy, ambas están cerradas, a pesar de que sólo de La Cónsula han salido embajadores de nuestra cocina como Javier Hernández, Willie Orellana, Dani y José Carlos García, Carlos Rojas o Carlos Caballero, entre otros. No podemos olvidar que alumnos de La Cónsula como Dani García, Celia Jiménez, José Carlos García, Diego Gallegos y Paco García son estrellas Michelin.

Los trabajadores, profesores incluidos, de La Cónsula llevan más de seis meses sin cobrar un euro y, para más desfachatez por parte del Gobierno regional, se les llegó proponer que siguieran trabajando gratis hasta que la Junta de Andalucía sacara a la escuela del limbo administrativo en el que ella misma la ha metido. A fin de cuentas, La Cónsula se inaguró en 1993 y, por tanto, la gestión de toda su vida siempre ha estado bajo la supervisión del Gobierno socialista.

¿Qué ha pasado entonces? ¿Por qué desde hace tres años estas escuelas viven un auténtico infierno? Precisamente fue en 2013 cuando Díaz, temerosa de que le salpicara -como a sus predecesores Chaves y Griñán- el escándalo de los cursos de formación (que ya la va a sentar ante la comisión que lo investiga) ordenó paralizar los cursos de formación para el empleo.

Dado que las escuelas se desmarcaban de aquella trama, pues era más que evidente que en ellas había alumnos y profesores, desde la Junta se hicieron malabares burocráticos y se pasaron las escuelas de Empleo a Educación, creando Agencia Pública Andaluza de Educación y Formación (APAEF), cuyo buen funcionamiento a día de hoy es más que cuestionable. Y quizás por ello, pasado el tiempo, estas prestigiosas escuelas de hostelería regresaron a Empleo, aunque inexplicablemente aún no han recalado bajo el paraguas del Servicio Andaluz de Empleo (SAE) como de hecho sí han hecho el resto de los consorcios andaluces.

A día de hoy, los alumnos acuden cada día a unas aulas en las que no reciben clases, pero que se resisten a abandonar porque eso sería abrir la puerta a un cierre definitivo... muchos de ellos ahora abocados a repetir curso debido al cierre. El restaurante de La Cónsula, siempre lleno, también está cerrado. Los profesores continúan acumulando deudas porque no cobrar salario durante más de medio año no es sostenible para casi nadie, aunque en el Palacio de San Telmo Susana Díaz no parezca darse cuenta de ello, aunque Susana Díaz no vaya a contar nada de esto en FITUR.

Una auténtica vergüenza por la que Susana Díaz no ha dado la cara. Ni la dará. Prefiere presumir de vídeo en Callao, del Antonio Banderas que 'vende' su amada Málaga y girar la cabeza a otro lado cuando el mismo Banderas que, precisamente por querer a su ciudad, también graba un vídeo en apoyo a La Cónsula. Qué triste.