Opinion · Posos de anarquía

Rajoy nos toma el pelo

Rajoy nos toma el pelo. Esa es la sensación que tenemos la mayoría de los españoles desde hace varios meses. Creíamos que la gota que había colmado el vaso llegó cuando, sin haber culminado las negociaciones de pactos y sin Gobierno en España desde hace 8 meses, cogió y se fue de vacaciones a su querida Galicia. Nos equivocamos. Había una vuelta de tuerca: ayer salió a rueda de prensa para no decir absolutamente nada interesante y mentirnos a todos los españoles a la cara:

«¿Cuándo he dicho yo que iba a hablar en el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de las condiciones [del pacto con Ciudadanos]?», preguntó en su comparecencia después de que diversos periodistas le increparan que saliera al atril para no decir nada. Pues una semana antes, ni más, ni menos. Entonces, declaró que sometería el documento de Ciudadanos al CEN y ahora, una vez más, miente con su habitual desfachatez.

Unos minutos antes de que ayer arrancara el CEN, uno de sus miembros –José Ignacio Echániz- declaraba en una emisora de radio que, efectivamente, el documento de un folio de Ciudadanos se iba a someter a debate porque, a pesar de ser tan escueto, tiene muchas matizaciones. Luego, o miente todo el PP o Rajoy miente hasta a su propio partido.

Mientras, en el resto del mundo, para quienes estén medianamente informados España debe ser un auténtico hazmerreír. ¿En qué otro país del mundo puede suceder que casi dos meses después de unas elecciones no sólo no tengamos Gobierno (tras segundas elecciones), sino que además no haya fecha de investidura? Se lo diré yo: en ninguno, da igual el continente al que miren.

Mientras, un Ciudadanos servil ha dejado de ser de fiar para cualquiera con dos dedos de frente. A las continuas contradicciones de Albert Rivera, alias ‘el veleta’, se suman sus conspiraciones y mentiras. Sus nueve puntos para poder pactar con el PP son papel mojado, tanto por el hecho de que en unos minutos los puede cambiar por sus contrarios -cosas más raras ha hecho- como que, por detrás y a espaldas de la ciudadanía, puede estar pactando con Rajoy otras contraprestaciones, como ya hiciera con el PSOE al asegurarse la vicepresidencia.

Al tiempo que todo esto sucede, con un PSOE cada vez más al borde del precipicio y un Unidos Podemos consumido por sus propios problemas internos, España dispara su déficit público, hay que escuchar a la ministra de Trabajo en funciones que se producen mejoras sociales en el país gracias a la creación de empleo -precario y estacional en su inmensa mayoría- y la desigualdad sigue creciendo.

Así las cosas, ¿creen que una persona decente podría dejar todo de lado e irse a Galicia unos días a tomarse unos vinos?