Posos de anarquía

Paro Nacional de Mujeres, ¿te apuntas?

niunamenosLa última mujer asesinada por su marido, Estefanía, recibió una puñalada en el corazón con un cuchillo de cocina de 30 centímetros. Vivía en Olivares (Sevilla), tenía 26 años, y se le había denegado una orden de alejamiento porque la Guardia Civil determinó que no existía riesgo. Ya basta. Ya está bien. No permitamos que Estefanía se convierta en otro número, el 34, en esa odiosa lista de víctimas de violencia de género, de terrorismo machista.

Miro al otro lado del Charco, inspirado por mi querido Sebastián Freijomil, y vuelvo a aprender de nuestras hermanas argentinas. Allí, la violencia machista también es una lacra, una vergüenza nacional para la que ni se invierten los esfuerzos necesarios ni se obtienen los resultados mínimos exigibles... si es que podemos hablar de resultados mínimos, porque en esta materia, solo debe haber máximos.

La Estefanía argentina se llamaba Lucía, tenía tan solo 16 años y fue violada y asesinada en Mar del Plata la semana pasada. Y como las mujeres están hartas de ser moneda de cambio, asqueadas de las buenas palabras y la ausencia de hechos, ha convocado un Paro Nacional de Mujeres.

Como sucediera en Islandia hace casi 41 años, cuando el 90% de las mujer del país hizo huelga, las argentinas llaman a no ir a trabajar, a no quedarse en sus casas, a tomar las calles. Aquel 24 de octubre de 1975 se conoció como 'El Día Libre de las Mujeres' y mañana lo quieren replicar en Argentina. La convocatoria no podía ser más estimulante: "En tu oficina, escuela, hospital, juzgado, redacción, tienda, fábrica o donde estés produciendo, pará una hora para exigir 'Basta de violencia machista, vivas nos queremos".

Vivas nos queremos. Vivas os queremos. No será un paro de un día, tan sólo de una hora, entre las 13:00 y las 14:00 horas, pero servirá para dar esa bofetada de realidad que necesitamos, servirá para que veamos lo importante que son las mujeres en nuestras vidas, lo crucial que es luchar de verdad y de una vez por todas contra los femicidios.

Esa hora de paro, esos 60 minutos en los que todo el país se detendrá y la realidad solo tendrá nombre de mujer servirá para que cada uno de un paso para atrás y recapacite qué está haciendo para acabar con la violencia machista, cuál es su granito de arena para asentar de una vez por todas ese cambio cultural que nos hace falta como el respirar.

¿Por qué no sumarnos a ese paro en España? Otros países, como Chile, México y Perú, ya lo han hecho. ¿Por qué España no se puede unir a ese grito iberoamericano? Yo no soy ni líder de opinión, ni tengo un millón de seguidores en Twitter... ni falta que hace, porque lo que importa es hacer historia desde la intrahistoria, es que la suma de anónimos sacuda la realidad.

Lo que hace falta es que las mujeres españolas paren también de una a dos de la tarde mañana, salgan a la calle de sus oficinas, de sus colegios, de sus autobuses, de sus hogares, de sus cajas registradoras, de su bufete, de su barra de bar, asalariadas o no... de donde quiera que estén y lo que quiera que hagan... y digan basta, y paralicen durante una hora la economía del país, y nos dejen claro que sin ellas, sin vosotras, no somos nadie... Y que todos lo aplaudamos, y que nadie se queje, y que las miremos con la admiración, que os miremos con el orgullo con el que os deberíamos mirar todos los días del año, a todas horas.

Vivas os queremos. Ni una menos.