Opinion · Posos de anarquía

Montón de contradicciones

Montón durante la ‘Escola d’estiu’ del PSPV-PSOE, el pasado fin de semana. EFE/Manuel Lorenzo

Amanecíamos esta mañana con otra mala noticia sobre la clase política: las supuestas irregularidades en la obtención de un máster por parte de un cargo público, en este caso, la ministra de Sanidad, Carmen Montón (PSOE). La socialista ha convocado a los medios esta misma mañana, “rebatiendo punto por punto” cada una de las informaciones que publica eldiario.es, medio que ha destapado la noticia.

Vaya por delante que yo no he podido acceder en persona a la extensa documentación que la ministra ha mostrado esta mañana y que, a diferencia de los casos de Casado o Cifuentes, sí incluía el trabajo de fin de master. Dicho lo cual, existen incógnitas que no se han resuelto, como es el misterio de la convalidación de una asignatura que una profesora afirma que se convalidó y Montón lo niega… al menos, que lo solicitara. Según ella, una asignatura no se puede convalidar sino es solicitado por la persona que cursa el master… claro, que un master es presencial y éste no lo fue.

Como en los casos del PP, l@s afectad@s sitúan la carga de responsabilidad de las supuestas irregularidades en la propia universidad. Así lo hace Montón con el error en la fecha de finalización del master, la posibilidad de poder cursarlo a distancia o la citada convalidación. En suma, “hice lo que me dijeron”. El problema de esta afirmación es que no exime de trato de favor, si es que lo hubiera habido, sino de haberlo solicitado/exigido explícitamente. Cosa bien distinta -y que ningun@ ha aclarado- es si a sabiendas de que las indicaciones que recibían por parte de la universidad suponían un trato de favor, decidieron disfrutar de ello.

Es cierto que escuchando la rueda de prensa y los materiales mostrados por parte de Montón, sus explicaciones parecen mucho más solventes que las de Cifuentes o Casado. Sin embargo, dadas las lagunas entre lo publicado en eldiario.es y lo aclarado por Montón, ¿qué puede pensar la ciudadanía? Traten de dejar a un lado las rencillas partidistas y que estos casos sirvan de arma arrojadiza.

Lo primero que se le pasa a uno por la cabeza es que alguien miente: o el personal docente o la ministra. Qué motivos tiene cada cual para hacerlo es cuestión suya, pero alguien falta a la verdad porque hay versiones contradictorias. Es una verdadera lástima que dos ámbitos tan esenciales para un país como la Educación y la Política se vean salpicados de nuevo por la sombra de la corrupción. Pase lo que pase con el ‘caso Montón’, genera inseguridades, desconfianzas… desafección.

En los momentos en los que termino estas líneas, mis colegas están comprobando en persona la documentación en la que se ha basado la ministra de Sanidad para defender que no hizo nada irregular. Ojalá los medios traten esa información como merece y se arroje más luz sobre este lamentable caso, desenmascarando quién está mintiendo (y se obre política y judicialmente en consecuencia).

Ya sería algo más de lo que se hace en este país con la Corona, que además de demostrar que tiene una catadura moral de cloaca, hace y deshace a sus anchas, impunemente, con la complicidad de PP, PSOE y C’s… pero esa es otra historia, otra mancha en esto que llaman ‘democracia’ en España.