Opinión · Posos de anarquía

El sueño del Salario Mínimo

Los secretarios generales de UGT y CCOO, Pepe Álvarez (d) y Unai Sordo. EFE/J.P. Gandul

El secretario general de CCOO Unai Sordo ha pasado esta mañana por la Cadena SER y ha evidenciado lo que cualquiera podía temerse. Meses después de haber entrado en vigor el Real Decreto del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), éste no se está aplicando en la mayoría de los casos. ¿El motivo? La resistencia empresarial.

Según los datos del INE a través de su Encuesta Trimestral de Coste Laboral, l@s español@s hemos perdido más de un 7% de poder adquisitivo en la última década. Por este motivo, la subida histórica del SMI aprobada por PSOE -no sin poco esfuerzo de Unidos Podemos- es tan importante. La patronal se llevó las manos a la cabeza, incapaces de ver que pagar un salario digno está recogido implícitamente en nuestra Constitución. Les faltó tiempo para hablar de despidos en masa… lo que sea necesario para, en muchos casos, que sus cuentas bancarias no bajen el ritmo de enriquecimiento con el sudor de otras frentes.

Sordo no ha dudado en hablar de “resistencia empresarial”, de cómo los sindicatos están desarrollando estos meses una acción sindical tan intensa como invisible, porque hay una clara intencionalidad en que estos graves incumplimientos del Real Decreto del SMI pasen lo más desapercibidos posible. Encontramos de todo en esa patronal mezquina, desde la más absoluta desfachatez a la hora de pasarse por el arco del triunfo el nuevo SMI a quienes hacen piruetas interpretativas aplicando la subida a los complementos.

El empresariado ha gozado de demasiados privilegios y muy pocos deberes. No sólo fiscalmente ha recibido un trato de favor, sino que se la ha dado carta blanca para que hiciera y deshiciera con sus trabajador@s. La Administración cerca antes a un autónomo cuyos ingresos no alcanzan para pagar su propia Seguridad Social que a un/a empresari@ que tiene plantillas sin contrato, malpagando en B. ¿Acaso no recuerdan cómo escoció la llegada de los contadores de horas extra? En este país, tratar de un juntar la palabra “honestidad” y “empresariado” en una misma frase es muy complicado.

Va siendo hora de tomar las riendas, de cercar a esa patronal que lleva años llenándose los bolsillos explotando a la clase trabajadora. En un país de autónom@s hacia el que nos dirigimos, no acepten trabajos que no estén remunerados como es debido; no confundan precios ajustados con indignos… Hay que dignificar las profesiones, nuestros oficios… y eso pasa por un salario justo. En el caso de quienes están en nómina (o deberían estarlo), DE-NUN-CIEN los abusos. Lo he dicho cientos de veces en este espacio: no se dejen pisotear por quienes se creen en posesión del poder: el poder lo tienen ustedes, porque sin trabajador@s, no pueden enriquecerse. Es hora de actuar.