Punto de Fisión

España y el cubata sin hielo

GRAFCVA7539. VALENCIA, 04/08/2022.- Un repartidor lleva una carretilla cargada con bolsas de hielo a un bar este jueves en Valéncia. . EFE/Ana Escobar

Muchos años después, frente al pelotón de desabastecimiento, Juanma López Zafra había de recordar aquella tarde remota en que Pedro Sánchez lo llevó a desconocer el hielo. Madrid era entonces una barra libre de terrazas levantada a la orilla de un río de cemento que desembocaba en un festival de obras públicas plagado de ladrillos y hormigoneras grises y enormes como huevos prehistóricos. La libertad era tan reciente que las cervezas todavía no tenían nombre y para pedirlas en el bar había que señalarlas con el dedo.

Seguramente la obertura fulgurante de Cien años de soledad, una de las más hermosas de la literatura, merecía algo mejor que una parodia a cuenta de una tontería, pero el mensaje en Twitter del director general de Economía de la Comunidad de Madrid es tan gracioso que bien vale hacer una referencia a Macondo e incluso a La Odisea si en sus andanzas Ulises hubiese descubierto los helados. España, paraíso del cubata y del gin-tonic, escribe patrióticamente López Zafra, demostrando que Ayuso no tiene la exclusiva de la incultura general y los despropósitos irracionales.

"En ningún otro sitio del mundo ponen las copas como aquí" insiste un hombre que ha debido viajar por todos los bares del planeta buscando en vano un equivalente al porrón y la bota de vino. Lo del Cacaolat con Licor 43 da una idea del buen gusto de este liberal que cobra un sueldo anual de 93.855 euros públicos por sacar adelante la economía de la Comunidad con estas y otras ideas de bombero. Le echa la culpa a Sánchez de la escasez de hielo en España, algo tan inconcebible, según él, como que le falte arena al Sahara.

Inconcebible, en efecto, pero ya vimos en su día las estanterías de los supermercados vacías de rollos de papel higiénico, lo que obligó a muchos españoles a tener que deshojar su biblioteca a la hora de limpiarse el culo. El problema angustioso en Madrid no es la sanidad colapsada ante los centros de urgencias cerrados, ni los hospitales cocidos de calor donde los pacientes tienen que traerse el ventilador de casa, sino que no haya suficientes cubitos de hielo para empedrar el cubata. Miguel Ángel Rodríguez, titiritero de Ayuso en la sombra, estaría muy de acuerdo.

Según el cerebro económico de la Comunidad de Madrid, peligra la hegemonía española como primera potencia mundial del copeo, una disciplina alcohólica que no fue sólo el principal argumento del PP para arrasar en las pasadas elecciones autonómicas: es que fue el único argumento. Es normal que, ante la nueva campaña mediática del deshielo, la sociedad española se encuentre aterrorizada: hay jóvenes quejándose porque ahora no pueden irse de fiesta, ya que ignoran el funcionamiento del congelador. En cuanto a los hosteleros, se ve que ni recortando los sueldos del personal les da para agenciarse una máquina de cubitos de las que producen 40 o 50 kilos a la hora. Una periodista de Antena 3 fue a entrevistar a un pescadero y por poco sale con una barra de hielo a la espalda. José Arcadio Buendía pagó cinco reales por tocar un pedazo de hielo y exclamó: "Este es el gran invento de nuestro tiempo". No le faltaba razón al hombre.