Dominio público

Podemos como inteligencia colectiva

Juan Manuel del Olmo

Consejo Ciudadano Estatal de Podemos y miembro de la candidatura de Claro que Podemos al Consejo Ciudadano de la Comunidad de Madrid
Ante las agresiones que hemos sufrido la ciudadanía solo caben dos actitudes; resignación o combate. En Claro que Podemos no nos resignamos.

En los últimos años la pelea social en defensa de los derechos ciudadanos ha sido una constante de la vida cotidiana de miles de personas en la Comunidad de Madrid. Hemos resistido, juntas y juntos, los brutales ataques a los derechos civiles y hemos ido tejiendo alianzas de esperanza. Entre todas y todos hemos enfrentado los recortes injustificables en todos los ámbitos; sanidad, educación, etc. No nos hemos resignado y hemos desobedecido. No hemos aceptado las imposiciones de entidades antidemocráticas, no elegidas por nadie, y por ello hemos contestado con una marea multicolor; verde, blanca, violeta, naranja, etc. Hemos realizado una libre asociación conceptual entre solidaridad y resistencia, imaginando una nueva política, en la que las luchas concretas son transversales y se recombinan en un gran movimiento popular de cambio.

Estamos consiguiéndolo. Hemos conseguido que el miedo cambie de bando. Ahora, estamos consiguiendo que la sonrisa cambie de bando. Su crisis, la crisis orgánica del régimen, se esta transformando en una oportunidad para la gente, en nuestra oportunidad. Una "ventana de oportunidad política" para impulsar el cambio. Ahora es el momento, lo hemos confirmado el 31E en las calles de Madrid. Estamos visualizando la ilusión popular del cambio. Madrid ya no solo resiste, ahora, también, marca el ritmo del cambio. Por primera vez en mucho tiempo miramos el futuro con alegría y esperanza. Democracia y pueblo, conjugados en presente, han articulado una nueva mayoría que hay que vincular políticamente desde la unidad popular. Hemos reconfigurado el sujeto social de cambio, un sujeto colectivo que afirma: El momento es ahora. El momento de traducir la experiencia acumulada en las luchas ciudadanas en potencia política.

El cambio significa, también, que estamos pasando de la resistencia social a la ofensiva política. El ciclo político-electoral que afrontamos en 2015 nos permite hablar con claridad del "año del cambio". Vamos a ganar Madrid para ganar el país. Por eso, en Claro que Podemos, apostamos desde el principio por organizar la ilusión de cambio como estrategia política. Las líneas estratégicas que definimos en Vistalegre en noviembre nos están permitiendo establecer las condiciones de posibilidad para un cambio político irreversible. La Asamblea Ciudadana Sí se puede lo concreto democrática y mayoritariamente; tenemos que "aprovechar al máximo la oportunidad que se presenta para el cambio en España".

Lo dijimos en noviembre y lo repetimos ahora; "En nuestra flexibilidad y nuestra capacidad de innovación está gran parte de nuestra fuerza". La precisión que requiere el ajuste de todos los mecanismos internos es una tarea compleja para la cual necesitaremos de una "inteligencia colectiva" capaz de pensar Podemos como una totalidad política. Necesitamos concretar una teoría de la constitución de los sujetos políticos que contribuya a la unidad popular bajo la forma de una nueva herramienta política de empoderamiento ciudadano llamada Podemos. Los tiempos de configuración interna, las fases de estructuración general como partido y los ciclos político-electorales deben combinarse para aprovechar las oportunidades políticas que las inercias de la crisis orgánica del régimen presentan.

Relacionar los diferentes espacios de actuación política con nuestras propias estructuras de auto-organización nos obliga a pensarnos como una forma de partido diferente de los tradicionales. Los viejos esquemas de equilibrios internos y las viejas lógicas de la concesión "a partes" no nos sirve para pensar Podemos colectivamente. Frente a los partidos cosificados del régimen tenemos que ser una organización flexible, adaptativa y eficaz, de reacción rápida, a escala local y europea, participativa, abierta y cohesionada, una organización, un partido, capaz de dotar del instrumental y contenido político necesario las reivindicaciones ciudadanas. Un partido de mayorías, en constante crecimiento y renovación permanente. Un espacio social de encuentro, abierto a la mayoría popular, en el que nunca sobre nadie.

Podemos debe ser una inteligencia colectiva para pensarnos como partido protagonista del cambio general. Hemos comenzado la construcción de un partido que viene a transformar el conjunto de elementos y dinámicas tradicionales de la acción política y, en consecuencia, hemos puesto en marcha un partido que debe realizarse como una nueva praxis colectiva. Somos diferentes y vamos a demostrarlo desobedeciendo, también, las absurdas reglas de la política clásica. Venimos a cambiar la política para cambiar la sociedad. Como partido, como Podemos, tenemos el reto de ser una máquina política de guerra electoral al servicio de la mayoría popular. No hay concesiones; venimos a ganar.