Opinion · Dominio público

Reto demográfico, una prioridad de país

Reyes Maroto Illera

Ministra de Industria, Comercio y Turismo

El Gobierno de España ha situado el reto demográfico en la agenda política pero también en el debate público, porque es esencial concienciar al conjunto de la sociedad española sobre la importancia de abordar este desafío con decisión y urgencia.

El pasado mes de marzo, en el foro titulado “Enfrentando el reto demográfico a través del turismo y la innovación”, el Presidente del Gobierno apeló al trabajo colectivo y a la colaboración público-privada para generar oportunidades en la “España vaciada». Dijo Pedro Sánchez en Segovia que “luchar contra la España vaciada implica llenarla de oportunidades, para que vivir en ella no sea un sacrificio, sino una oportunidad”. Conozco bien las dificultades a las que se enfrenta la población del mundo rural y estoy convencida de que debemos reivindicar la vida “de pueblo”, dignificando y promocionando el desarrollo de proyectos vitales en núcleos no urbanos.

Creo que el reto demográfico es, fundamentalmente, un asunto de desigualdad. La despoblación es el síntoma, pero la enfermedad es la desigualdad. Y si queremos abordar ese reto en toda su complejidad, debemos garantizar, de manera prioritaria, la igualdad de derechos, de las mujeres y de los hombres, de los jóvenes y de los mayores, sin que importe de dónde proceden ni el lugar donde viven.

Además, es urgente avanzar en la vertebración territorial, uno de los tres pilares centrales de las directrices generales de Estrategia Nacional frente al Reto Demográfico aprobada por el Gobierno. Vertebrar el territorio implica activar y hacer competitivos sus recursos endógenos mediante la dotación de infraestructuras y servicios. Solo en condiciones de competitividad territorial es posible atraer inversión y fomentar la economía local y, en definitiva, promover una diversificación inteligente a partir de la vocación propia de cada territorio.

El desarrollo de actividad económica es clave para fijar población en el medio rural, que ha de ser considerado como un ecosistema capaz de generar empleo de calidad. Son muchas las líneas de trabajo a desarrollar para mejorar ese entorno y generar nuevas oportunidades. Desde el Ministerio estamos impulsando proyectos como el Programa “Industria conectada 4.0”, el Programa de Apoyo a la Inversión Industrial Productiva o los “Digital Innovation Hubs” para generar las oportunidades que ofrece la economía de la creatividad y el conocimiento. Es esencial aprovechar nuestro stock de capital público y favorecer que los polígonos empresariales e industriales generen la actividad y la riqueza para la que fueron concebidos. Para ello hemos firmado un convenio con SEPES, el Comisionado y la Secretaría de Estado de Avance Digital para mejorar y completar la conectividad territorial con acceso a banda ancha, para que nuestros polígonos sean polos de atracción de empresas tecnológicas nacionales e internacionales.

El comercio es clave para la vertebración del territorio y la atención a las necesidades de la población más longeva. Desde el Ministerio estamos desarrollando programas de apoyo, en colaboración con la Cámara de Comercio, y cada año galardonamos la labor tanto de los Ayuntamientos, en sus actividades de renovación urbana comercial, como de los pequeños comercios, en su labor de desarrollo y modernización empresarial.

Por último, el turismo es una palanca esencial, y desde el Ministerio estamos abordando una transformación del modelo de gobernanza para aumentar su contribución al reequilibrio territorial, un factor que hemos recogido en las directrices generales de la Estrategia de Turismo Sostenible de España 2030. Debemos redoblar los esfuerzos para lograr una distribución más equilibrada del turismo, aprovechando la diversidad de nuestro país y apostando por nuevos productos y experiencias que consoliden el turismo de interior como una opción real de emprendimiento y creación de empleo para los habitantes de zonas en riesgo de despoblación.

Abordar el reto demográfico es una cuestión de Estado, es esencial para construir un proyecto de país, y ello requiere adoptar medidas a corto, medio y largo plazo. La Estrategia Nacional Frente al Reto Demográfico es el marco idóneo, la hoja de ruta para los próximos años. Para desarrollarla, necesitamos profundizar en la cultura de la cooperación y la lealtad institucionales, porque este desafío exige el máximo esfuerzo por parte de todos. No existen fórmulas mágicas, pero en este mundo globalizado también surgen nuevas oportunidades para el desarrollo y el bienestar, y esa es la razón por la que es necesaria la colaboración, el apoyo y el impulso de las administraciones públicas, de los agentes sociales y académicos y de la sociedad civil.

“Piensa globalmente, actúa localmente”. Ha pasado un siglo desde que fue acuñado este pensamiento, plenamente vigente. Es un desafío que nos interpela a todos. Por eso os convoco a que trabajemos juntos. Podemos abordar con éxito el reto demográfico porque tenemos los recursos, el talento y la iniciativa. Y es nuestra obligación, para dejar un mundo mejor a las futuras generaciones.